Fermín Gassol Peco.- Señor ministro de Transportes: Empezaré diciéndole que entiendo su gratitud hacia Pedro Sánchez, (la de usted, a más de otros y otras ministros y ministras que por cuestiones de estrategia política, nunca por la experiencia y responsabilidades contraídas anteriormente y después por la poca talla demostrada), van a pasar a la historia como miembros del gobierno de España, algo que no es cuestión menor sino relevante sobre todo para quienes como usted lo han logrado.
Esta gratitud unida a su carácter fuerte y vehemente ha dado de usted una imagen pública de servidor fiel a la causa para la que fue elegido ad hoc, para entre otras muy pocas cosas, desprestigiar sistemáticamente y a veces de manera ofensiva a quienes tienen otras opiniones sobre cómo gobernar a nuestra nación. Sánchez sabía bien lo que hacía al nombrarle como agitador propagandístico junto a Montero, quienes vienen defendiendo todos sus quehaceres, iniciativas, cambios de opinión y ocurrencias contra viento y marea a veces con discursos justificativos bochornosos, propios de los hermanos Marx, pero sin su gracia e ingenio.
Centrándome en usted, le seguiré diciendo que me ha sorprendido la imagen mostrada ante la tragedia acaecida en Adamuz. Prudencia…nada de especulaciones, una actitud diametralmente opuesta a la que mantuvo este verano con los incendios de Castilla León. Oyendo sus declaraciones todas las opciones de las causas que originaron la tragedia son posibles menos aquella que involucra a su ministerio, extremo que defiende de manera soterrada, mezclándola con otras pero figurando como común denominador de todas ellas.
Es más, a la pregunta de Carlos Alsina esta mañana sobre si estaría dispuesto a admitir responsabilidades en el caso de que el accidente hubiera sido debido a un fallo en las infraestructuras, usted ha salido huyendo con una respuesta que considero un acto de cobardía, dejémoslo en política…y todo por miedo al rédito igualmente político, lo cual da idea, creo, de en qué está usted pensando. Porque como responsable público de primer nivel que es, debería haber mantenido una actitud nada defensiva…actitud que lleva por otra parte a la sospecha de que sabe algo que no lo deja en buen lugar. Que aquí las sospechas son muy libres…algo que usted entendería si estuviera al otro lado de las vías…políticas por utilizar una expresión político-simbólica.
Lo que si sabemos son las quejas de maquinistas sobre el estado de las vías, las excesivas vibraciones en algunos tramos por el bacheo del trazado, experiencias sufridas por miles de usuarios y la eliminación de emergencias y prevención de accidentes de Transportes. La última solución sabida hace unos minutos, bajar la velocidad en algunos tramos…una solución de emergencia en detrimento de la calidad del servicio. O sea…más impuestos y…peores servicios. Y la pregunta que cualquier ciudadano medianamente libre de pensamiento se hace ahora: ¿Cómo van a solucionar este tomate si no tienen Presupuestos?
Usted ha estado pronto en decir que nada de eso tiene que ver con las causas del accidente; o sea el mismo discurso, talante y comportamiento en caso de haber estado en la oposición.






