El paso de la borrasca Ingrid por la Península está causando numerosas incidencias en la red ferroviaria, incluso accidentes leves causados por la caída de árboles o de postes que han sido arrollados por los trenes.
Fuentes del sector confirman a Europa Press un accidente entre Cabeza del Buey (Badajoz) y Guadalmez Los Pedroches (Ciudad Real), cuando un tren ha arrastrado cuatro postes caídos en la vía.
El suceso ha ocurrido en el kilómetro 321,3 y ha ocasionado la rotura de la luna del tren, sin causar daños personales, toda vez que el maquinista ha podido retroceder a tiempo. El incidente ha obligado a Adif a cortar la línea Mérida-Puertollano.
Otra línea con la circulación interrumpida esta mañana es la Lugo-Monforte, a la altura de Rábade, como consecuencia de la caída de un árbol a la vía. Este último incidente también ha sido comunicado por Adif a las 9.33 horas.
El gestor de la infraestructura ferroviaria ha informado de otras incidencias este viernes causadas por el temporal, como la interrupción del servicio entre Montoro y Villa del Río (Córdoba-Linares-Baeza) por acumulación de agua en las vías.
En la línea de ancho métrico Gijón-Cudillero, se encuentra suspendida la circulación entre Cudillero y Pravia por la caída de un árbol sobre la infraestructura, aunque se han puesto autobuses para transportar a los viajeros.
Asimismo, se encuentra interrumpida la circulación entre Canabal y Os Peares (Ourense-Monforte de Lemos) por una falta de tensión en catenaria. En este tramo también se ha establecido un servicio de autobuses.
Entre Reus y Riba-Roja d’Ebre (de la línea Zaragoza-Reus), la circulación está cortada por acumulación de agua en la infraestructura. Se ha establecido un plan de transporte alternativo por carretera para garantizar la movilidad de los viajeros.
Este jueves, la circulación en la C1 del núcleo de cercanías de Asturias entre Ablaña y Olloniego se vio interrumpida por un desprendimiento de piedras sobre la infraestructura. Este viernes, Adif ha retirado las piedras y restablecido la circulación, tras haber puesto un servicio de autobuses alternativo.
Fuentes del sector recuerdan que estas incidencias son habituales en momentos de borrascas como la que está azotando al país esta semana. No obstante, tras los accidentes mortales ocurridos en la última semana, el sector está tomando más conciencia de las mismas.












Arrea! El clima cambiatico ha tenio la culpa del descarruchamiento del tren!
No subir al tren, no conduzcais, ir al carreful en bicicleta! Y aplaudir desde el balcón, a las ocho.
https://www.cuatro.com/noticias/sociedad/20260123/cambio-climatico-impacto-infraestructuras_18_018142563.html?fbclid=IwVERTSAPg3MFleHRuA2FlbQIxMABzcnRjBmFwcF9pZAwzNTA2ODU1MzE3MjgAAR4uefSMX1jyeDyHBTrQEUa0S1rQQ-ZjQw9Yh9mfcLIS0TxtRvdfoAH-IQ_SfA_aem_n4P7ituxB5EsUtFdA-sPeg&sfnsn=scwspmo
España: crónica de un país gobernado sin alma
España no está gobernada: está secuestrada por cínicos conscientes. No son torpes, no son ingenuos. Son indiferentes. Y esa indiferencia mata.
Mueren personas en trenes mal mantenidos, en riadas anunciadas, en residencias donde los viejos estorban. Y el poder responde con discursos vacíos, informes inútiles, silencio. Los cadáveres se enfrían; los cargos se conservan.
La política española es una máquina de triturar responsabilidades. Contratos amañados, comisiones, enchufes, puertas giratorias. Roban con naturalidad. Se protegen entre ellos. La justicia mira hacia abajo: aplasta a los débiles y acaricia a los poderosos.
Los políticos viven blindados: sueldos obscenos, pensiones de élite, asesores inútiles, coches oficiales. Mientras tanto, los ciudadanos pagan, sufren y callan. Las elecciones son un teatro: cambian las caras, no el juego. Todos chapotean en la misma cloaca.
Arriba, la monarquía: para fotos, misas y gestos vacíos. Nunca para señalar, nunca para exigir. Perfecta para no hacer nada.
Lo más obsceno no es la corrupción ni la incompetencia: es el silencio cómplice. Un país domesticado, resignado, aceptando que roben, que mientan, que fracasen. La indignación anestesiada. La costumbre normalizando la indecencia.
España se quema en su propia podredumbre: roban, mienten y seguimos pagando. La justicia bosteza, el poder aplaude y la indignación está de vacaciones.
Bienvenido al fin del mundo… versión española.
Por lo menos estamos vacuñaos bromuro en vena pa que la indignación no se nos levante! Juas juas juas juas
Tampoco creo que sea el Presidente del Gobierno, el que haya producido el cambio climático al que estamos asistiendo……
Lo que no es normal, es que si hace unos años circulaban……vamos a decir… 1.000 trenes al día, hoy ese número….es de 7.000. No lo digo yo, lo han dicho los expertos.
A ese ritmo….. la «fatiga» de las vías, cambia y de qué manera.
El accidente hubiera pasado, estuviera quien estuviera al frente del Gobierno.