William Shakespeare le dijo a su esposa cuando estaba en su lecho de muerte: “La vida es muy corta para amarte en una sola, prometo buscarte en la otra”.
La película Hamnet es una adaptación de la novela homónima de Maggie O´Farrel, que hace la reconocida directora de origen chino, Chloé Zhao, que además es coguionista de este film junto a la autora de la novela. Ella y los conocidos actores Jessie Buckley y Paul Mescal, nos ofrecen una historia de ficción de la que fue esposa de William Shakespeare, Agnes Hathaway y la del entorno familiar que la acompañó a lo largo de toda su vida.

Aunque la película es fiel a la novela y ambas logran que brille esta historia, hay una diferencia fundamental. Mientras que el film incluye unas imágenes atractivas que acompañan todo aquello que se nos cuenta, la obra relatada activa la imaginación de quienes la leen para convertir lo narrado en una visión genuina de cada lector. Pero contemos, —sin desvelar la trama ni su desenlace—, de qué va esta sugerente y emotiva película.
Una joven, —apegada a la bucólica vida de la campiña inglesa—, vive en el mundo en el que su madre la dejó poco antes de morir. Cultiva plantas y flores con las que elabora las pócimas que utiliza para aliviar o curar todo tipo de males; explota abejas y extrae la miel de las colmenas que cuida para luego emplearla en los ungüentos que prepara; y hace de avezada cetrera de un halcón que la acompaña en sus andanzas montaraces por el campo.

Esta chica conocerá a un joven que se dedica a dar clases de latín a los niños de la escuela de su pueblo y del que se enamora. En uno de sus primeros encuentros, ella le pide que le cuente alguna historia interesante. Y él elige y le cuenta el mito de Orfeo y Eurídice.
Le narra la trágica historia de amor que se recoge en la mitología griega en la que el músico y héroe Orfeo, desciende al inframundo para rescatar a su esposa Eurídice, fallecida por la picadura de una víbora. Conmovido por su música, Hades —dios del inframundo—, le permite el regreso de su esposa, con la condición de que no mirara hacia atrás hasta salir, pero su impaciencia hace que Orfeo gire la vista, perdiendo a Eurídice para siempre.

Este mito es simbólico para ellos, porque se convierte en una historia premonitoria de lo que será su relación personal. Ya que, como los protagonistas de esta historia mitológica, ellos vivirán prácticamente separados. Ella se quedará en el poblado cuidando de los hijos y con el resto de la familia. Mientras que él vivirá habitualmente en Londres, donde se abre camino como autor literario. Aunque, con cierta frecuencia, suele volver a casa.
Quienes conocen la vida y obra de este gran escritor inglés, aseguran que en esta novela, y por extensión en la película, se incluyen algunas aportaciones poco conocidas del autor de Otelo. Según esas fuentes, aporta una visión diferente y menos convencional de lo que es el hecho que motiva la escritura de su gran tragedia: Hamlet. Y además redescubre a su esposa que, hasta ahora, solo aparecía en los márgenes de la vida del escritor inglés.

La trama tiene que ver con una tragedia que desencadena una verdadera conmoción en todos los miembros de su familia. Pero en el duelo, que cada uno de ellos lo va a soportar a su manera, confluye un desgarrador sentimiento por la irreparable pérdida. Agnes se resiste a la muerte y busca una conexión espiritual con la naturaleza. William alivia su dolor a través de su obra, volcando toda su emotividad en la tragedia que escribe.
La gran sensibilidad de Agnes, contrasta con la aparente frialdad de William. Aunque los celos que ella tiene de su marido ausente, acaban convirtiéndose en respeto y comprensión, cuando comprueba lo modesta que es su vida en la ciudad. Además, ella puede ver que el dolor de su esposo lo refleja con profundo sentimiento y maestría en Hamlet, su tragedia más reconocida, lo que le hace entender y valorar su sensibilidad y su cariño.
Pese a que hay una parte de esta obra que no es fiel a la vida de este excelente personaje literario, lo que se añade para rellenar huecos y completar la narración es respetuoso con lo que era esencial en Shakespeare. Y así, el trato dado al gran escritor inglés tiene la dignidad que él merece. Algo de lo que carecen algunas películas españolas cuando nos cuentan la vida y obra de los autores más importantes de nuestra literatura.
Volviendo al relato del mito griego, hay que decir que la osadía mostrada por Orfeo, —que quiso recuperar a su amada muerta del inframundo—, parece que no inspira a los protagonistas de esta película y de la novela de Maggie O´Farrel.






