Con la procesión al caer la tarde de ayer de las reliquias de san Juan Bautista de la Concepción y posterior misa, Almodóvar del Campo culminaba las celebraciones que ha compartido en honor a este copatrón y santo natural de la localidad ciudadrealeña.




Un desfile solemne que, al igual que en ocasiones anteriores desde que el templo parroquial quedó clausurado a la espera de la conclusión de las obras retomadas en enero, partió desde la capilla de la casa nadal del reformador de la Orden Trinitaria.
Eran las siete de la tarde y allí la Hermandad de los Santos Juan de Ávila y Juan Bautista de la Concepción repartió primero velitas con la característica cruz trinitaria a las decenas de fieles presentes, discurriendo luego por el centro urbano hasta la iglesia de la patrona.
La comitiva contó con las piezas musicales que interpretó la Banda de Música ‘Pablo Sorozábal’ de la Asociación de Amigos de la Música, la presencia de autoridades locales encabezadas por el alcalde José Lozano e integrantes y responsables de la cofradía.
Durante el itinerario, la pequeña urna con los restos mandibulares del santo natal, fue llevada por turno por los sacerdotes de la Parroquia, Juan Carlos Torres y Eric Nzamwita, hasta el templo de la Virgen del Carmen donde, al mediodía, ya hubo función solemne.
Los actos religiosos, conformados a modo de novena, se habían iniciado el pasado 5 de febrero, con la participación de predicadores como los sacerdotes referidos, así como por fray Javier de María o, en la noche del viernes, por el trinitarios llegados de Antequera.
Concretamente, los padres fray Antonio Jiménez y fray Vicente Elipe, quienes por la tarde, mantuvieron un encuentro y charla con niños y jóvenes en fase de confirmación, catequistas y otros asistentes para hablar de la labor pastoral trinitaria en las prisiones.
En un plano más lúdico y populoso, los vecinos de la calle San Juan Bautista de la Concepción, un año más con el apoyo del Ayuntamiento, celebraron también en la tarde de este mismo viernes, día 13, los habituales festejos con que agasajan al santo y a tantísimas personas como se acercaron a la ermita y a la candelaria.
Para los más pequeños hubo animación de cabezudos entre la Plaza de la Trinidad y la confluencia de la calle San Miguel, donde a las 20,30 horas, se prendió tan tradicional luminaria.
Hubo limoná y aperitivos para todos ante la casa natal del reformador de la Orden Trinitaria, en tanto que en su interior se podía contribuir a los gastos de la fiesta a cambio de los panecillos del santo que había encargado la vecindad.
Asimismo, cabe apuntar la animación que pusieron el grupo infantil de Balálita por un lado, interpretando varios bailes y, por otro, los acordes de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Rescatado.
El alcalde, José Lozano, ha querido estos días poner en valor el esfuerzo de todas las personas que hacen posible celebrar a san Juan Bautista de la Concepción como hacen cada año, agradeciendo tanto a vecinos, como a Hermandad y Parroquia, su labor.
Este año, en lo religioso, hay una especial relevancia en dos efemérides como es el 450º aniversario del encuentro entre san Juan Bautista de la Concepción y santa Teresa de Jesús, y los 500 años de la primera misa de san Juan de Ávila en la que fue también su localidad natal.
Ante ello, el primer edil espera que los trabajos de rehabilitación del suelo y eliminación de humedades también en paredes esté ya lista para el mes de mayo y, en lo relativo a la acción de los trinitarios, elogió su labor social para con las personas más desfavorecidas.







