Por José Belló Aliaga
En el Museo Nacional Reina Sofía se ha presentado su nueva COLECCIÓN. ARTE CONTEMPORÁNEO: 1975-PRESENTE, que se podrá visitar a partir del día 18.



















El nuevo relato recorre 50 años de historia del arte, desde la Transición hasta la actualidad, a través de más de cuatrocientas obras de 224 artistas. Más de la mitad son obras inéditas, nunca vistas en las Colecciones del Reina.
La exposición ocupa toda la cuarta planta del Edificio Sabatini, más de 3.000 metros cuadrados. Es un recorrido lineal y no siempre cronológico que se extiende a lo largo de 21 capítulos, con obras muy conocidas de las Colecciones del Reina y artistas consagrados como Picasso, Miró, Dalí, Juan Genovés, Juan Muñoz, Cristina Iglesias, Susana Solano, Juan Navarro Baldeweg, Esther Ferrer, Cristina García Rodero, Richard Serra o Andy Warhol; nombres inevitablemente unidos a la Transición y la Movida como Guillermo Pérez Villalta, Ocaña, Ouka Leele, Ceesepe, Nazario, Iván Zulueta o Alberto García-Alix; artistas comprometidos con las sensibilidades de género como Judy Chicago, Barbara Hammer, Eulàlia Grau, David Wojnarowicz, Pilar Albarracín o Cabello/Carceller y figuras clave en la representación cultural, política y social del sida como Pepe Espaliú y Pepe Miralles. Otros que abordan sus propuestas desde posiciones políticas y teóricas en el marco de la crítica de la representación, como Joan Fontcuberta o Dora García; o aquellos que han desarrollado diferentes aproximaciones a la identidad afro como Pocho Guimaraes, Agnes Essonti o Rubén H. Bermúdez.
Este relato presta especial atención al panorama artístico español, el 77% de los artistas expuestos (137), son de nacionalidad española y de los extranjeros, el 31% son de origen latinoamericano, destacando artistas como Leonilson o Beatriz González. La presentación incluye también adquisiciones recientes y trabajos actuales de jóvenes artistas, muchas de ellas mujeres, con una especial atención al panorama artístico español, como Laia Abril, Mònica Planes, June Crespo, Teresa Solar, Elena Alonso, Sahatsa Jauregi o Nora Aurrekoetxea.
Otro dato a señalar es que 258 obras (el 64%) son inéditas, es decir, más de la mitad de lo que puede contemplarse en esta planta no se ha expuesto hasta ahora en la Colección permanente del Museo.
Tres formas de contar 50 años de arte
La exposición discurre en tres itinerarios en los que conviven tiempos que regresan una y otra vez a los años setenta y donde los espacios geográficos no son un contexto cerrado, sino un lugar de cruce y de tráfico de manifestaciones culturales. En el primer itinerario, Una historia de los afectos en el arte contemporáneo, se plantea el poder generador de los afectos en la creación, y su papel no solo como experiencias privadas, sino como fuerzas políticas y sociales que dan forma al arte y sirven para reconstruir los lazos en tiempos de crisis.
El segundo itinerario, Los poderes de la ficción: escultura, nuevos materialismos y estéticas relacionales, es una galería escultórica donde las obras conviven físicamente en el mismo espacio que el visitante, derribando las barreras entre ficción y realidad.
El tercer itinerario, La institución, el mercado y el arte que los excede a ambos, recoge por primera vez la genealogía del Museo, el impulso de las primeras culturas videográficas, la explosión de la nueva figuración en la pintura española y el papel de arte y realidad en las culturas fotográficas de los ochenta, así como diferentes manifestaciones del arte contemporáneo que abordan sus propuestas desde posiciones políticas y teóricas en el marco de la crítica de la representación, la identidad afro o las prácticas de género de las décadas más recientes.
Estos recorridos, que son tres formas de contar la historia del arte de los últimos 50 años, tienen en cuenta sensibilidades muy concretas que vertebran la sociedad y el arte contemporáneo, como los feminismos y ecofeminismos, las nuevas presencias de género, los procesos de descolonización que cambiaron la geografía mundial y los flujos demográficos o las pandemias que han azotado al planeta en las últimas décadas y que han transformado la sensibilidad global y el arte. La intención del Reina es socializar estos relatos de forma que las Colecciones sean permanentemente revisables.
De los 224 artistas expuestos, 198 son individuales y 26 colectivos. Del conjunto de artistas individuales, 129 (65%) son hombres y 69 (35 %) mujeres. Del total de obras que se exponen en esta cuarta planta, 70 han sido compradas en los últimos dos años (2024-26), y de ellas, más de la mitad, 36, son obras de artistas mujeres (51%).
El visitante en el centro de la experiencia museística
La nueva presentación cambia la forma de mostrar los fondos del Museo al público gracias a un recorrido más accesible, dinámico y didáctico que facilita la visita. Se ha hecho un especial esfuerzo en hacerla comprensible y contextualizable a través de los textos que acompañan cada obra, además de los de sala y de zona.
El montaje ha sido diseñado por el artista Xabier Salaberría junto con el arquitecto Patxi Eguiluz. El diseño gráfico fue creado por los Hermanos Berenguer con adaptaciones de ferránElOtro. Su propuesta, que se asienta sobre una readecuación de los espacios arquitectónicos, abandona la neutralidad habitual del lenguaje expositivo y opta por un diseño de montaje que combina volúmenes, rompe espacios, crea nuevos recorridos en los que las obras abandonan las paredes para irrumpir en el centro de la sala y permite abrazar la fragmentación de narrativas siguiendo un orden riguroso que propicia la multiplicidad y culmina en un presente diverso.
Con el objetivo de poner al visitante en el centro de la experiencia museística, el recorrido contará además con sillas portátiles, distribuidas por toda la planta, que se podrán utilizar cuando se necesiten de forma que se pueda realizar una visita grata, relajada y descansada.
Por otra parte, el Reina ha realizado también un esfuerzo en aplicar criterios de sostenibilidad: las cartelas y demás material de apoyo textual han abandonado el vinilo para ser producidas de forma más ecológica en soporte papel y, además, se ha realizado en este año una transición LED completa en toda la planta, estrenando una nueva iluminación más adecuada a los estándares de sostenibilidad energética del presente.
Tras esta primera exposición de las Colecciones, se llevará a cabo una segunda presentación en 2027, en la planta tercera, con obras del período entre los años cincuenta y setenta, y culminará en 2028 con la presentación de una segunda planta dedicada a las vanguardias. Dentro de tres años concluirá la reorganización completa de los espacios del Museo, centralizando la exposición de las Colecciones íntegramente en las tres plantas superiores de Sabatini, y situando las exposiciones temporales en sus plantas inferiores y el Edificio Nouvel.
José Belló Aliaga







