UGT reivindica la revisión del uso excesivo del contrato parcial, factor decisivo de la brecha salarial del 15,53% que sufre la mujer en Castilla-La Mancha

Con motivo del Día de la Igualdad Salarial que se celebra cada 22 de febrero, UGT ha presentado hoy en Toledo los resultados regionales del informe que elabora cada año sobre la discriminación salarial que sufre la mujer, informe en el que se detalla que la brecha retributiva entre ambos sexos se encuentra en el 15,53%, lo que se traduce en una diferencia de 4.158 euros anuales.

En rueda de prensa, la secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa, apuntaba que la lectura positiva es que este porcentaje sigue disminuyendo –“en 2025 hablábamos de una brecha del 17,44%”- y que Castilla-La Mancha se encuentra por debajo de la media nacional. “Hay dos factores a los que responsabilizar de este descenso. El primero -y de un peso constatado- las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional desde el año 2019, que han facilitado que la discriminación salarial hacia las mujeres haya bajado en términos nacionales de un 20,21% hasta el 15,74%. El segundo factor -más difícil de analizar pero, sin duda, de gran trascendencia- es la aplicación de la normativa en materia de igualdad entre hombres y mujeres”.

Los datos recogidos en este estudio -extraídos del INE y con el estándar internacional utilizado por los principales organismos estadísticos- siguen señalando importantes desigualdades, como en el caso del trabajo a tiempo parcial, factor decisivo en la discriminación salarial de las mujeres. “En 2023, el año que este informe toma como referencia para analizar la brecha, el 21,9% de las mujeres ocupadas de Castilla-La Mancha tenía una jornada a tiempo parcial. En el caso de los hombres dicho porcentaje tan solo era del 5,7%. Estas cifras resultan muy preocupantes si tenemos en cuenta que el trabajo a tiempo parcial no es voluntariamente elegido por la mayoría de las personas trabajadoras, sino la única opción que han encontrado para poder trabajar”.

Por sectores, la brecha en contra de las mujeres va desde las más altas del 27,19% en actividades administrativas y servicios auxiliares; seguida de la brecha en otros servicios, con un 24,25%; actividades sanitarias y de servicios sociales, con un 23,8%; y actividades profesionales, científicas y técnicas, con un 22,83%; a las más bajas, como en construcción, con un 0,64%, o educación, con un 5,56%.

Por otro lado, el tamaño de la empresa influye de manera directa en las discriminaciones salariales. Las trabajadoras en las empresas medianas y pequeñas, aquellas que tienen menos de cincuenta personas trabajadoras, perciben salarios muy por debajo de la media nacional, soportando una elevada brecha del 23,16% en relación a los hombres. En la región esta brecha es superior, del 26%.

La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha aseguraba que, más allá de conceptos como el salario neto o el salario bruto, la brecha también se encuentra en los complementos salariales y es que, debido a los cuidados, las mujeres optan en menor medidas que los hombres por estos complementos.

Por edad, las mujeres que permanecen en el empleo pasados los 65 años presentan una elevadísima brecha salarial. En un porcentaje muy alto se trata de mujeres que deben permanecer en el mercado de trabajo debido a la falta de cotizaciones por interrupciones en su vida laboral para dedicarse a los cuidados. “En Castilla-La Mancha, al margen de la importante brecha que sufren las mujeres de más de 65 años, las diferencias salariales más importantes las encontramos entre el tramo de edad que va de los 35 a los 44 años. Aquí, en nuestra región, la brecha sube hasta el 31,2%, frente al 15,6% o el 19,3% que hay en los tramos que van de 25 a 34 y de 45 a 54 años, respectivamente”.

Isabel Carrascosa ponía el acento en otros factores que influyen en la brecha: el nivel de estudios -a mayor nivel de estudios menor brecha-: el tipo de empresa -las privadas tienen más brecha que las públicas-; y la nacionalidad -entre las mujeres extranjeras de Castilla-La Mancha la brecha asciende al 37,3%-.

“Con todos estos datos sobre la mesa podemos decir que, a pesar del importante avance que hemos dado en los últimos años en la reducción de la brecha salarial, las mujeres siguen situándose como perceptoras de los salarios más bajos. Los contratos a tiempo parcial y la infravaloración del trabajo femenino permanecen entre las principales causas. Por eso, desde UGT Castilla-La Mancha reivindicamos la revisión del uso excesivo del contrato a tiempo parcial que penaliza a casi dos millones de mujeres en España y a 103.000 castellanomanchegas”.

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