Comunicado de la Plataforma Stop Biometano Daimiel.- La Plataforma Stop Biometano Daimiel manifiesta su preocupación ante la confusión generada por algunos titulares publicados en varios medios tras el pleno celebrado en febrero del Ayuntamiento de Daimiel, que no reflejan con exactitud lo acordado, y más bien parece que pudieran pretender desmovilizar a la ciudadanía, alarmada cuando se hizo público el proyecto de la mayor macroplanta de biometano de la región (y probablemente de toda España) en nuestro municipio.
El acuerdo alcanzado en dicho pleno fue solicitar una moratoria en la concesión de licencias de un año, prorrogable a dos años, y valorar la modificación del POM. Ahora bien, dependerá de cómo modifiquen éste y las normas subsidiarias, para que esta modicación impida que se instale esta planta, o solo pretenda regular su instalación, lo cual, dejaría al pueblo expuesto a los posibles perjuicios y graves peligros que este tipo de plantas implica.
La moratoria no es más que un tiempo de prórroga que, durante la campaña electoral, en la que todo son promesas, discursos y gestos populistas, no puede hacernos bajar la guardia y permanecer callados.
La intervención del alcalde en el pleno, comenzó haciendo lo que podría ser un alegato de las energías renovables. No estamos en contra del biometano, sino del modelo de macroplantas que, para que resulten rentables, se están instalando en España.
Ya disponemos de la experiencia de otros municipios que, con plantas mucho menores (la de Daimiel procesaría 486.000 toneladas/año) ven comprometida su salud y calidad de vida.
Como el alcalde recordó “La Junta no empieza a tramitar hasta que los ayuntamientos no han dicho que están de acuerdo y que en sus municipios se puede instalar la planta”. En julio de 2023 los técnicos de nuestro ayuntamiento firmaron el informe favorable de compatibilidad urbanística de esta planta ¿Solicitarán ahora revocar esta firma por falta de consenso social o falta de datos relevantes en dicho informe, como es la cantidad de toneladas que procesaría?
En el pleno quisieron restarle importancia, diciendo que esto solo eran diligencias previas, no una licencia concedida. Así es, pero es un informe favorable previo, imprescindible para la concesión de otras licencias.
La Junta «aconseja a los alcaldes que escuchen al pueblo y, si el pueblo no quiere la planta, realice los trámites administrativos correspondientes para evitar que pueda instalarse», reiteraron en la sesión plenaria.
La rápida movilización ciudadana consiguió que este pleno fuera prácticamente monotemático. Consiguió poner a todos los partidos de acuerdo en la necesidad de escuchar al pueblo.
No queremos que nos prometan “garantias” en su instalación, queremos que no se instale. Proteger nuestra salud, nuestro agua, nuestra tierra, nuestras raíces y el patrimonio de Daimiel, que no merece ser declarado “zona de sacrificio” en beneficio de una gran empresa energética. Esto, no nos lo garantiza una modificación del POM, dependerá de los términos en los que redacten la nueva normativa.
Recordaron en el pleno la necesidad de consenso social, requisito para la Junta y argumento para que el ayuntamiento actúe, y no deje pasar este periodo de moratoria sin tomar medidas efectivas para evitar la instalación en todo el término municipal de este tipo de planta.
Tanto la Junta de Castilla La Mancha, como nuestro Ayuntamiento nos indican el camino: La movilización ciudadana es fundamental, y esto no ha hecho más que empezar.








