Ayer tuvo lugar un encuentro solidario en la sede de SOLMAN (Solidaridad Manchega). Mujeres pertenecientes al movimiento internacional «Mujeres de negro contra la guerra» celebraron una jornada de mañana y tarde que incluyó charlas, talleres, reflexiones, una comida compartida, una representación teatral a cargo del grupo torralbeño «La Teatrería» que escenificaron en la plaza Mayor una representación de lo que es el día a día de la población gazatí, sometida desde hace años al genocidio israelí, acabando la jornada de nuevo en la sede de SOLMAN, con una cena compartida.








Hablé con dos «mujeres de negro» y esto es lo que me contaron:
Yolanda que vive en Madrid aunque es burgalesa, define a MdN como un movimiento internacional de mujeres que están contra el armamento y la venta y tráfico de armas. Conocen a mujeres de MdN de Ciudad Real. «Nos pareció buena idea venir aqui a compartir experiencias sobre formas de hacer y trabajar y sobre todo la idea de desmontar el tema de la militarización social. Por la mañana conocimos a grupos de MdN de otras localidades y provincias de la región. Luego tuvimos una comida exquisita con productos manchegos y por la tarde realizamos un taller en el que desarrollamos la idea de esa máquina de matar que el el militarismo y el patriarcado, llegando a la (con ironía…) fantástica conclusión de que ambas son casi la misma cosa…».
Por otra parte hablé también con María José, madrileña de MdN. Ella me comentó que en la segunda parte se habló del militarismo social, «que es esa parte del militarismo que apenas se ve pero que existe y es la parte que va sembrando todos los valores y la manera de pensar y actuar del militarismo. Al final hemos debatido sobre como coordinar todo esto y crear redes de apoyo».
Por último Rosario, de Ciudad Real, me explicó en qué iba a consistir la representación teatral: «Vamos a ver unos fragmentos basados en el libro de Beatriz Lecumberri que se llama ‘Palestina, la tierra estrecha’ y se basa en una serie de testimonios de personas palestinas que cuentan sus dramáticas vivencias y no solo mujeres palestinas sino también mujeres israelíes que están en contra del genocidio e incluso vivencias de algunos militares contrarios a lo que está haciendo su propio gobierno.»
La teatralización de estas vivencias corrió a cargo del grupo de Torralba de Calatrava, La Teatrería, un grupo de teatro afincado en Torralba que trabaja con intercambio de experiencias personales, sociales y culturales, a través de su pasión – el teatro -.
El escenario es simple pero muy simbólico. Varias sillas blancas en las que hay sentadas niñas, también vestidas de blanco mortuorio que han sido asesinadas y que se hacen preguntas típicas de sus edades. A los lados dos verjas negras con personas detrás que representan al pueblo gazatí. A un lado personas de negro narrando sus acciones, una de ellas una mujer con una grave enfermedad. Al otro lado una mujer con su hijo herido en el suelo… Y otra mujer, también de negro, sola.
Un evento de unos 30 minutos que no deja indiferente a nadie y que sirve de denuncia con este espectáculo lleno de plasticidad y emoción a flor de piel, para denunciar el militarismo y el genocidio.







