La secretaria general de UGT Ciudad Real, Alfonsi Álvarez, ha defendido hoy que la prevención de los riesgos laborales en las empresas “no es un gasto, sino una inversión que salva vidas”. Entiende que en la provincia hace falta mucha más cultura preventiva “y tomarnos con la seriedad que se merece una cuestión que tendría que tener un carácter transversal en todas las mesas de negociación con las administraciones públicas”.
Alfonsi Álvarez ha sido la encargada de inaugurar el primero de una serie de encuentros que -organizados por UGT- están orientados a empresas con pequeñas plantillas y alta siniestralidad, foros que pretenden ser espacios prácticos de aprendizaje, intercambio de experiencias y refuerzo del compromiso con la seguridad y salud en el trabajo.
La responsable provincial señalaba que el celebrado hoy en Ciudad Real está dedicado a los sectores del Comercio y Transporte, donde “la prevención debe ser una prioridad”.
Apuntaba que en Comercio, a lo largo de 2025, se produjeron 2.183 accidentes con baja en jornada en Castilla-La Mancha, de los cuales 362 correspondieron a la provincia de Ciudad Real, un dato especialmente relevante porque el Comercio es el cuarto sector con mayor siniestralidad laboral entre trabajadores asalariados durante la jornada laboral. En Transporte por Carretera se produjeron de 977 accidentes con baja en jornada en Castilla-La Mancha; 139 en Ciudad Real.
“Si analizamos la forma en que se producen estos accidentes, el dato es aún más claro: Los sobreesfuerzos y los trastornos musculoesqueléticos son la primera causa de accidente de trabajo con baja en jornada en Castilla-La Mancha, con 7.502 casos, y 1.206 en Ciudad Real. Esto conecta directamente con las características del sector del Comercio -manipulación de cargas, reposición, posturas forzadas y movimientos repetitivos- y con el Transporte -carga y descarga, vibraciones y posturas mantenidas durante horas-“.
Alfonsi Álvarez advertía de otra “realidad dramática”: la de los accidentes de tráfico, la segunda causa de muerte en el trabajo en Castilla-La Mancha, junto a los infartos, y la primera causa exclusiva de mortalidad laboral en la provincia de Ciudad Real. “Esto significa que detrás del volante no solo hay mercancías: hay vidas, hay familias”.
Insistía en la necesidad de reforzar con medios materiales y humanos la Inspección de Trabajo –“la plantilla de Ciudad Real es muy escasa”-, y de poner en marcha la figura del delegado territorial de prevención para poder llegar a aquellas empresas que no cuentan con representación sindical y, por tanto, con un delegado de prevención que informe y asesore a las personas trabajadoras sobre los riesgos.










