La Asociación Provincial de Panadería y Pastelería de Ciudad Real (Afexppan) clausuró con un balance altamente positivo la segunda edición de las Jornadas de Panadería, que durante los días 4 y 5 de marzo convirtieron a la capital en el gran punto de encuentro del pan tradicional con Indicación Geográfica Protegida (IGP) de España. Bajo el título ‘La noble mesa del pan’, el evento reunió a cinco IGP panaderas del país -IGP Pan de Cruz, Pa de Pagès Català, Pan Galego, Pan de Cea y Pan de Alfacar- en un programa que combinó divulgación, formación práctica, gastronomía y reflexión sobre el presente y futuro del sector.
La representante de Afexppan, Elena Huertas, destacó que el resultado había superado incluso las expectativas iniciales. “El balance es superpositivo. Ha sido incluso mejor de lo que yo había planteado y esperaba. Yo me lo imaginaba así, pero siempre piensas que luego no va a salir como lo tienes en la cabeza. Y la verdad es que ha sido fantástico”, afirmó.
Las jornadas se desarrollaron en dos escenarios principales, el IES Santa María de Alarcos y el salón de actos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad de Castilla-La Mancha, reforzando así el vínculo entre el ámbito educativo, la investigación y el sector profesional. Durante dos intensas jornadas, profesionales, estudiantes, investigadores, proveedores y público interesado pudieron acercarse a la cultura del pan y conocer en profundidad las características que hacen únicos a los grandes panes con IGP del país.
Uno de los aspectos más valorados por la organización fue precisamente la convivencia y el intercambio entre los representantes de las distintas denominaciones de España. “Lo que ellos me han transmitido es que están muy agradecidos por la acogida y que han disfrutado mucho de estos días aquí. Han estado conviviendo, hablando entre ellos y colaborando”, explicó Huertas. En este sentido, relató cómo algunos de los participantes destacaron la importancia de este reencuentro. “Uno de los representantes comentaba que hacía muchos años que no coincidían con compañeros de otras IGP, como los de Cataluña, y que volver a juntarse era maravilloso”, añadió.
La presencia conjunta de las cinco indicaciones geográficas permitió visualizar la diversidad panadera de España y reforzar la idea de que la colaboración es clave para defender el valor del pan tradicional. “Cada uno tenemos un pan diferente y único en nuestro territorio, pero juntos hemos podido poner en valor algo que es extraordinario. Se ha visto claramente que la unión hace la fuerza”, subrayó Huertas.
El objetivo principal del encuentro, según destacó la representante de la asociación, era precisamente reivindicar el pan como alimento esencial y dar visibilidad al trabajo de los panaderos. “Se ha conseguido hablar del pan con origen, del pan con identidad y también de los panaderos y de las circunstancias que vive cada uno en su territorio”, señaló Huertas. “España es muy variada, pero al final compartimos los mismos problemas y los mismos retos”, subrayó.
Ámbito académico
Las jornadas contaron además con una destacada participación del ámbito académico. Entre las conferencias más relevantes figuró la ponencia del catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha Francisco Javier López-Bellido, especialista en trigo, que ofreció una clase magistral sobre la evolución histórica del cereal y su papel fundamental en la cultura alimentaria. “Las conferencias han sido muy interesantes. Todos los ponentes se lo han trabajado muchísimo y el profesor López-Bellido podría haber estado días hablando del trigo”, señaló Huertas.
El programa incluyó también actividades dirigidas al público más joven, con el objetivo de acercar la cultura del pan a las nuevas generaciones. En este sentido, el desayuno saludable impartido por María Ángeles Ruiz González para alumnado de primaria despertó un gran interés entre los participantes. “Los niños estaban muy atentos, muy interesados y participando continuamente. Fue una experiencia muy enriquecedora”, explicó Huertas.
El alumnado universitario y de formación profesional también tuvo un papel destacado en el desarrollo de las jornadas. Tal y como apunta la representante de Afexppan, la implicación de los centros educativos resultó fundamental para el éxito de la convocatoria. “La Universidad de Castilla-La Mancha se ha volcado completamente y hemos tenido clases enteras asistiendo a las actividades. En el instituto ocurrió lo mismo. Fue muy gratificante ver a tantos jóvenes interesándose por algo que muchas veces no conocen en profundidad”, indicó.
Otro de los momentos más destacados fue la segunda edición del concurso de recetas con Pan de Cruz dirigido al alumnado del IES Santa María de Alarcos. El nivel del certamen sorprendió incluso a la organización. “Este año el nivel ha sido superior. Los alumnos venían muy preparados y hemos visto platos muy elaborados, incluso un milhojas de solomillo con Pan de Cruz que nos dejó a todos impresionados”, relató Huertas. “Se nota que hay mucho talento y que de aquí pueden salir grandes profesionales”, detalló.
La programación incluyó además demostraciones prácticas en el obrador del instituto, donde los panaderos participantes elaboraron Pan de Cruz y compartieron técnicas y experiencias. “Ver a tantos panaderos trabajando juntos, tocando la masa, intercambiando formas de hacer… para mí fue algo espectacular”, explicó Huertas. “Nos sorprendía incluso a nosotros mismos el resultado de lo que iba saliendo”, remarcó.
La mesa redonda final sirvió para reflexionar sobre los retos del sector, desde la necesidad de proteger el pan tradicional hasta la importancia de mantener viva la identidad de cada producto. “Se dijeron muchas cosas importantes sobre el origen, la historia y los problemas que afrontamos, pero también sobre cómo podemos seguir avanzando juntos”, señaló.
Respaldo institucional
La organización también quiso destacar el respaldo institucional y el apoyo de entidades colaboradoras que han hecho posible la celebración de las jornadas. Ayuntamiento de Ciudad Real, Diputación Provincial, Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Universidad de Castilla-La Mancha, así como empresas proveedoras y patrocinadores, se sumaron al proyecto. “Este año hemos sentido un apoyo muy firme por parte de todas las administraciones. Siempre que proponíamos algo la respuesta era sí, y eso es algo que agradecemos enormemente”, destacó Huertas. El encuentro contó además con la presencia del embajador de la IGP Pan de Cruz, Fernando Buitrón, y también del conocido pastelero Valentín Ruiz, entre otras personalidades vinculadas al sector.
La celebración de estas jornadas coincidió además con la declaración de marzo como mes del Pan de Cruz dentro del calendario gastronómico de Ciudad Real, una iniciativa que permitirá prolongar durante todo el mes las actividades de promoción. Entre ellas se encuentran desayunos saludables, talleres de elaboración de pan para niños y una cata maridada de pan y vino.
A pesar del éxito alcanzado, desde Afexppan consideran que aún queda mucho trabajo por delante para reforzar el reconocimiento social del sector. “Este paso es importante porque se empieza a hablar del pan y de los panaderos, pero todavía nos queda mucho recorrido para situar al sector donde merece”, señaló Huertas. “El pan es un alimento básico y, precisamente por eso, muchas veces se da por hecho y no se le da la importancia que tiene”, expresó.
La representante de la asociación también subrayó la necesidad de seguir implicando al propio colectivo profesional en este tipo de iniciativas. “Quizá he echado en falta la presencia de más panaderos, porque es fundamental que ellos también formen parte de este movimiento que busca poner en valor nuestro trabajo”, indicó.
III Jornadas de Panadería
El éxito de participación y repercusión ha llevado a la organización a plantear ya una tercera edición. “Después de un resultado así es inevitable empezar a pensar en las próximas jornadas. Tenemos muchas ganas de continuar”, reconoció Huertas. “Además contamos con la disposición de instituciones, universidad e instituto, así que todo invita a ponernos manos a la obra”, aseguró.
Las II Jornadas de Panadería han dejado, además, una imagen simbólica que la organización quiso destacar especialmente: la importante presencia femenina en su organización, coincidiendo con la cercanía del 8 de marzo. “Lo comenté durante el encuentro: quienes organizamos estas jornadas somos mujeres”, explicó Huertas. “En la panadería muchas veces se habla del panadero, pero detrás hay mujeres cuyo trabajo no siempre está suficientemente reconocido”, destacó.
Con esta segunda edición, Afexppan ha dado un nuevo paso en su objetivo de recuperar el prestigio del pan tradicional y artesanal, así como fortalecer la cultura panadera. “Nuestro deseo era unir a los grandes panes de España y compartir conocimientos, experiencias y tradición. Y creo que lo hemos conseguido”, concluyó Huertas.











