Acto de homenaje y presentación del libro Saturnino Ybongo Iyanga, de Augusto Iyanga Pendi

Por José Belló Aliaga

En el Ágora Sial Pigmalión, ubicada en le madrileña calle Huesca, número 7, ha tenido lugar el acto de homenaje a Saturnino Ibongo Iyanga, y presentación de la obra de la que es autor Augusto Iyanga Pendi, “Saturnino Ibongo Iyanga, mártir por Guinea Ecuatorial”, en el que han participado, por orden de intervención, Basilio Rodrigruez Cañada, Presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión; el autor del libro Augusto Iyanga Pendi; Evaristo Oko Kongwue, profesor, paisano y familiar de Saturnino; el historiador Gonzalo Álvarez Chillida; Anacleto Bokesa Camó; Licenciado en Derecho, enfermero y político y Juan Carlos Ibongo Nfivo, hijo del homenajeado.

Acto de homenaje a Saturnino Ibongo Iyanga y presentación del libro Saturnino Ibongo Iyanga, mártir por Guinea Ecuatorial, en el Ágora Sial Pigmalión, en calle Huesca, 7 de Madrid

Palabras de Basilio Rodríguez Cañada

Señoras y señores,

Es para mí un verdadero honor presentar hoy una obra que no solo rescata una biografía individual, sino que también contribuye a iluminar uno de los capítulos más dramáticos y decisivos de la historia contemporánea africana: el proceso de independencia de Guinea Ecuatorial y la tragedia política que siguió a aquel momento fundacional.

El libro que hoy nos convoca lleva por título Saturnino Ibongo Iyanga, mártir por Guinea Ecuatorial, del intelectual e historiador ecuatoguineano Augusto Iyanga Pendi, profesor universitario y una de las voces más rigurosas en el estudio de la historia política de su país.

Esta obra aparece publicada en la colección Casa de África del Grupo Editorial Sial Pigmalión, una colección que, desde hace años, se ha convertido en uno de los referentes más sólidos de los Estudios Africanos en lengua española. Desde España, y con vocación internacional, esta colección ha abierto un espacio imprescindible para la investigación, el pensamiento y la memoria histórica del continente africano, especialmente en relación con el mundo hispanohablante.

En ese contexto editorial y académico se inscribe este libro, que recupera la figura de Saturnino Ibongo Iyanga, uno de los protagonistas fundamentales del proceso de independencia de Guinea Ecuatorial y, al mismo tiempo, una de sus víctimas más tempranas y trágicas.

Recuperar una memoria olvidada

El propósito fundamental de esta obra es claro: llenar un vacío en la historiografía guineana y rescatar del olvido a un personaje que, pese a su relevancia histórica, no había recibido hasta ahora un estudio sistemático y profundo.

Como señala el propio autor en la presentación del libro, la vida de Saturnino Ibongo Iyanga fue breve —apenas 32 años— pero extraordinariamente intensa. Y precisamente por esa intensidad, por la magnitud de su compromiso político y por el trágico final de su vida, su figura merece ser estudiada, recordada y transmitida a las generaciones futuras.

La historia africana del siglo XX está llena de figuras semejantes: líderes intelectuales y políticos que emergieron en el contexto de la descolonización, que soñaron con construir estados libres, democráticos y modernos, y que muchas veces fueron silenciados por las convulsiones políticas de los primeros años de independencia.

Saturnino Ibongo Iyanga pertenece precisamente a esa generación de hombres que creyeron profundamente en la libertad de su país y que dedicaron su vida a ese objetivo.

Un joven excepcional

Saturnino Ibongo Iyanga nació en 1937 en Ngonamanga, en la región continental de Guinea Ecuatorial, perteneciente a la etnia ndowé.

Desde muy joven destacó por su talento intelectual y por su vocación por el conocimiento. Realizó sus estudios en instituciones educativas de la colonia española, entre ellas la Escuela Superior Indígena Santo Tomás de Aquino, donde se formaron muchos de los futuros cuadros administrativos e intelectuales del país.

Su trayectoria académica fue brillante. Primero se formó como maestro de enseñanza primaria, ejerciendo posteriormente como docente. Pero su inquietud intelectual le llevó más allá.

En 1960 obtuvo autorización para viajar a España con el objetivo de ampliar estudios. Allí aprobó las oposiciones para ingresar en la administración pública y fue destinado como funcionario de Hacienda en Navarra.

Pero su inquietud no se detuvo ahí. Mientras ejercía su trabajo como funcionario, decidió continuar formándose y cursó estudios de Periodismo en la Universidad de Navarra, convirtiéndose en uno de los primeros periodistas guineanos formados académicamente.

Posteriormente trabajó incluso como periodista para la Agencia EFE, lo que demuestra el nivel de integración intelectual y profesional que había alcanzado en aquel momento.

Nos encontramos, por tanto, ante una figura excepcional: un joven africano que, en el contexto del final del colonialismo, había logrado combinar formación pedagógica, experiencia administrativa, formación universitaria y actividad periodística.

Era, en definitiva, parte de esa élite intelectual emergente africana que estaba destinada a liderar los procesos políticos de independencia.

El compromiso político y la lucha por la independencia

Pero la trayectoria de Saturnino Ibongo Iyanga no puede entenderse únicamente desde el punto de vista académico o profesional.

El gran eje de su vida fue el compromiso político con la independencia de su país. Durante los años sesenta se integró en el Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial (MONALIGE), una de las principales organizaciones políticas que impulsaron el proceso de descolonización del territorio.

Dentro de este movimiento desempeñó responsabilidades importantes, especialmente en el ámbito de las relaciones exteriores.

En un momento clave del proceso de independencia, Ibongo Iyanga se convirtió en uno de los representantes del movimiento en el escenario internacional.

Participó activamente en los debates del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, conocido como el Comité de los Veinticuatro, donde defendió la causa de la independencia de Guinea Ecuatorial ante la comunidad internacional.

Sus intervenciones fueron particularmente destacadas por su rigor jurídico, su claridad argumentativa y su capacidad oratoria.

No debemos olvidar que, en aquel momento, el proceso de descolonización africano estaba en pleno desarrollo y que las Naciones Unidas se habían convertido en un escenario clave para las reivindicaciones de los pueblos colonizados.

En ese contexto, jóvenes intelectuales africanos como Ibongo Iyanga jugaron un papel fundamental en la construcción del discurso político y jurídico que impulsaría la independencia de sus países.

Arquitecto de la independencia

Su implicación en el proceso fue profunda. Participó también en la Conferencia Constitucional sobre Guinea Ecuatorial celebrada en Madrid entre 1967 y 1968, donde se discutieron las bases institucionales del futuro Estado independiente.

Además, colaboró en la elaboración de algunos de los símbolos fundamentales del nuevo Estado: el himno nacional, la bandera y el emblema de Guinea Ecuatorial. Por todo ello, su nombre quedó asociado al nacimiento del nuevo país.

Cuando finalmente Guinea Ecuatorial alcanzó su independencia el 12 de octubre de 1968, Saturnino Ibongo Iyanga fue elegido diputado de la Asamblea de la República y nombrado embajador ante las Naciones Unidas y en los Estados Unidos.

Era un reconocimiento a su talento, a su trabajo diplomático y a su compromiso con la causa de la independencia.

En ese momento parecía abrirse para él una brillante carrera política y diplomática.

Pero la historia, desgraciadamente, tomaría un rumbo muy distinto.

Una independencia truncada

Uno de los aspectos más dramáticos de la historia de Guinea Ecuatorial es que el entusiasmo de la independencia se transformó rápidamente en tragedia política.

Apenas cinco meses después de la proclamación de la independencia, el país entró en una espiral de violencia política que marcaría profundamente su historia.

En marzo de 1969 se produjo un intento fallido de golpe de Estado encabezado por el ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndong Miyone.

En el clima de sospecha y represión que siguió a aquel episodio, Saturnino Ibongo Iyanga fue acusado de haber participado en la conspiración.

Fue detenido por las fuerzas del régimen de Francisco Macías Nguema y encarcelado en la prisión de Bata. Allí sufrió un trato brutal. Según relata el propio libro, fue golpeado repetidamente con palos, látigos y culatas de fusil hasta quedar agonizante y finalmente morir a causa de las torturas.

Tenía solo 32 años. No hubo juicio. No hubo proceso judicial. No hubo posibilidad de defensa. Su muerte constituye uno de los episodios más oscuros de los primeros meses de la independencia guineana.

Un símbolo para la historia

A pesar de la brutalidad de su final, la figura de Saturnino Ibongo Iyanga ha quedado en la memoria colectiva como uno de los padres de la independencia de Guinea Ecuatorial.

Muchos de quienes lo conocieron lo describieron como un hombre culto, brillante, profundamente patriota y comprometido con los valores democráticos y los derechos humanos.

Era un hombre adelantado a su tiempo, un intelectual africano que creía en el poder de la educación, del conocimiento y del pensamiento crítico como herramientas para construir una sociedad más justa.

En cierto modo, representa a toda una generación de líderes africanos que soñaron con un futuro de libertad para sus pueblos.

Y que, en demasiadas ocasiones, pagaron ese sueño con su vida.

El valor de este libro

El gran mérito del trabajo de Augusto Iyanga Pendi es precisamente reconstruir esa vida con rigor histórico y sensibilidad intelectual.

El libro está organizado en varias partes que permiten comprender no solo la biografía de Ibongo Iyanga, sino también el contexto histórico en el que se desarrolló su vida.

En primer lugar, el autor sitúa al personaje en su contexto histórico, analizando el proceso político que condujo a la independencia de Guinea Ecuatorial.

A continuación, reconstruye detalladamente su trayectoria personal y profesional.

Posteriormente aborda su perfil humano, su ética y su pensamiento político.

El resultado es una obra que combina investigación histórica, análisis político y recuperación de la memoria.

La importancia de la memoria histórica

Libros como este cumplen una función fundamental. No solo nos permiten conocer mejor el pasado, sino también reflexionar sobre los desafíos del presente.

Recordar a figuras como Saturnino Ibongo Iyanga es recordar también los ideales que animaron las luchas de independencia africanas: la libertad, la dignidad, la justicia y la esperanza de construir estados modernos y democráticos.

En ese sentido, esta obra es también una invitación a pensar el futuro de África y, en particular, el futuro de Guinea Ecuatorial.

Conclusión

Permítanme concluir con una reflexión. Saturnino Ibongo Iyanga fue, en muchos sentidos, una estrella fugaz en la historia política africana: una vida breve pero luminosa.

Su inteligencia, su compromiso y su vocación de servicio lo convirtieron en uno de los grandes protagonistas del nacimiento de su país.

Pero su asesinato simboliza también las tragedias que acompañaron a muchos procesos de independencia en el continente africano.

Gracias a trabajos como el de Augusto Iyanga Pendi, su memoria vuelve a ocupar el lugar que merece en la historia.

Este libro no es solo una biografía. Es también un acto de justicia histórica. Y es, sobre todo, un recordatorio de que las naciones se construyen no solo con instituciones y leyes, sino también con la memoria de aquellos hombres y mujeres que lucharon por su libertad.

Muchas gracias.

El autor del libro presentado, Augusto Iyanga Pendi

Augusto Iyanga Pendi nació en Mbondo, al norte de la zona continental de Guinea Ecuatorial.

Realizó los estudios primarios en las escuelas de Tika y Ngonamanga, y los secundarios y las enseñanzas de Magisterio colonial en la Escuela Superior Indígena.

Trasladado a España en 1967, cursó la carrera de Magisterio en Murcia y la de Filosofía y Letras en las Universidades de Murcia y Valencia, concluyendo sus estudios con el grado de doctor.

Maestro de enseñanza primaria en varios centros de Malabo (Guinea Ecuatorial), Alicante y Valencia (España), y profesor de la Universidad de Valencia desde 1977, ha dedicado su vida a la docencia y a la investigación, y ha publicado más de una veintena de libros sobre educación, antropología, historia, etc., algunos de ellos dedicados a diferentes aspectos de Guinea Ecuatorial.

El libro presentado

La vida de Saturnino Ibongo Iyanga fue tan breve como intensa, pero dejó una huella profunda en la historia de Guinea Ecuatorial. Maestro, funcionario administrativo de Hacienda, periodista, diplomático y político, su figura encarna el despertar intelectual y cívico de una generación que vivió el tránsito de la colonia a la independencia. En apenas treinta y dos años, su trayectoria personal se convirtió en reflejo de las aspiraciones, contradicciones y esperanzas de un país en construcción.

Desde su infancia en Ngonamanga hasta su formación académica en España y Estados Unidos, este libro sigue el recorrido de un hombre excepcional que creyó firmemente en la educación como instrumento de emancipación y en la política como compromiso ético. Elegido diputado de la joven República y nombrado embajador ante las Naciones Unidas, Ibongo Iyanga proyectó la voz de Guinea Ecuatorial al escenario internacional. Su ascenso fue meteórico; su final, trágico. La violencia política que acompañó los primeros años de la independencia truncó su vida, pero consolidó su legado como símbolo de integridad y servicio.

Con rigor histórico, abundante documentación y sensibilidad narrativa, Augusto Iyanga Pendi rescata a este protagonista del olvido y lo sitúa en el contexto social y político de su tiempo. Más que una biografía, esta obra es memoria viva: un retrato humano, intelectual y moral de una figura adelantada a su época, y una reflexión sobre el precio de la libertad, la responsabilidad del poder y la fragilidad de los proyectos nacionales.

Un libro imprescindible para comprender los orígenes de Guinea Ecuatorial y el legado de quienes soñaron un futuro más justo.

José Belló Aliaga

Pies de foto

Foto 1:     Juan Carlos Ibongo Nfivo; Augusto Iyanga Pendi; Evaristo Oko Kongwue y de pie, Basilio Rodríguez Cañada

Foto 2:     Basilio Rodrigruez Cañada, Presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión

Foto 3:     El autor del libro presentado, Augusto Iyanga Pendi

Foto 4:     El libro presentado

Foto 5:     Evaristo Oko Kongwue, profesor, paisano y familiar de Saturnino

Foto 6:     El historiador Gonzalo Álvarez Chillida

Foto 7:     Anacleto Bokesa Camó; Licenciado en Derecho, enfermero y político

Foto 8:     Juan Carlos Ibongo Nfivo, hijo del homenajeado

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