La trata con fines de explotación sexual constituye “una de las formas más crueles de vulneración de los derechos humanos que existen hoy”. Así lo ha señalado el subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño, durante la jornada universitaria “Derechos humanos, migración y trata de personas con fines de explotación sexual”, celebrada en el centro asociado de la UNED de Valdepeñas y organizada en colaboración con la Asociación In Género.
Durante su intervención, el subdelegado ha recordado que detrás de este fenómeno “no hay realidades abstractas, sino personas captadas, engañadas, trasladadas y explotadas, a las que se les arrebata su libertad y su dignidad”.
David Broceño ha explicado que la trata prospera en contextos de desigualdad, vulnerabilidad social, pobreza o itinerarios migratorios inseguros, y ha advertido de que en muchos casos el control que sufren las víctimas no siempre es visible, ya que puede ejercerse mediante presión psicológica, dependencia económica o control digital, lo que dificulta su detección y denuncia.
Coordinación institucional frente a la trata
El subdelegado ha centrado buena parte de su intervención en explicar la experiencia de coordinación institucional puesta en marcha en la provincia a través de la Mesa Trata Cero de Ciudad Real, una iniciativa impulsada desde la Subdelegación del Gobierno que reúne a administraciones públicas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Fiscalía, Instituto de la Mujer y entidades sociales especializadas en la atención a víctimas como In Género, Médicos del Mundo, Cruz Roja, Cáritas, Adoratrices, Cepaim, Opañel y otras organizaciones implicadas en este trabajo.
Según ha señalado, esta mesa nace con el objetivo de mejorar la coordinación y la respuesta frente a una realidad compleja, evitando duplicidades y facilitando que las posibles víctimas reciban una atención más rápida, clara y eficaz.
“Coordinar no es solo intercambiar información; es tomar decisiones conjuntas, reducir tiempos de respuesta y evitar que una víctima tenga que recorrer un laberinto institucional cuando lo que necesita es protección”, ha explicado.
En este sentido, ha puesto en valor la participación conjunta de Policía Nacional, Guardia Civil, Fiscalía, administraciones públicas y organizaciones sociales, subrayando que la lucha contra la trata requiere una actuación coordinada en ámbitos como la detección, la protección temprana, la asistencia social, la atención sanitaria o la regularización administrativa.
Percepción social y lucha contra la explotación
Durante su intervención, el subdelegado también se ha referido a una reciente encuesta sobre percepción social de la prostitución, que refleja una creciente preocupación social por su relación con la trata con fines de explotación sexual.
Según los datos citados, el 61,2 % de la población considera que sancionar a los hombres que pagan por relaciones sexuales contribuiría a reducir la trata de mujeres y niñas, mientras que el 85,6 % cree que castigar a quienes se lucran de la prostitución ajena también ayudaría a combatir este fenómeno.
Broceño ha señalado que estos datos muestran que la sociedad percibe una relación clara entre prostitución, vulnerabilidad, violencia y lucro de terceros, lo que obliga a abordar este debate con mayor responsabilidad pública y social.
Formación y conciencia social
Asimismo, ha señalado la importancia de reforzar la formación de los profesionales de primera línea, especialmente en ámbitos como la sanidad, los servicios sociales o las fuerzas de seguridad, para facilitar la identificación temprana de posibles víctimas y garantizar una respuesta adecuada.
En este sentido, el subdelegado ha destacado también el papel que puede desempeñar la universidad en la comprensión de fenómenos complejos como la trata y la explotación sexual.
“La universidad no solo es un espacio académico; también es un espacio donde se forman los profesionales que mañana estarán en la justicia, la sanidad, los servicios sociales, la educación o la gestión pública”, ha señalado, destacando la importancia de una formación adecuada y de una ciudadanía más consciente frente a esta realidad.
Para finalizar, el subdelegado ha destacado la necesidad de mantener un debate social serio y responsable sobre la explotación sexual y su relación con la trata, señalando que una sociedad democrática “no puede aceptar que haya seres humanos convertidos en mercancía”.
“La dignidad humana no puede depender del miedo ni de la necesidad extrema de nadie. Frente a la trata hacen falta leyes, recursos y coordinación, pero también una sociedad más consciente y profesionales mejor preparados”, ha concluido.
La jornada ha incluido un panel de personas expertas, el testimonio anónimo de una mujer superviviente de trata y un espacio de reflexión y debate con el alumnado.
En el encuentro han participado, además del subdelegado del Gobierno, Domingo Fernández Maroto, director del Centro Asociado de la UNED en Valdepeñas; Miguel Ángel del Olmo, director de la Asociación In Género; y Rosario Porras, coordinadora jurídica nacional de trata de la Asociación In Género.











