Fran Barba.- En un emotivo encuentro, rodeada de amigas y amigos, la escritora Isabel J. Romero Isabel fue desgranando en Macondo Café Cultural de Puertollano su obra desde el poemario «Mientras haya un globo», editado en 2008, hasta el broche de oro que es su último libro «Toda la culpa» editado por nuestro querido Javier Flores en ‘Ediciones Puertollano’. Una editorial que cumplirá 37 años en noviembre y que nos ha entregado grandes libros de historia, narrativa y poesía. Además del anuario que va ya por su número 35.


También nos acompañó Marcos Simancas (Destrozo), su buena disposición y talento son dignos de admirar.
Volviendo a Isabel, quedamos agradecidos por este encuentro con sus lectores y amistades. También por adentrarnos en su último libro «Toda la culpa».
Al pensar una frase que describiera a Isabel recordé una de Jung «Conoce todas las teorías, domina todas las técnicas, pero al tocar un alma humana, sé solo otra alma humana». Y es que Isabel nos toca el alma y nos adentra, a través de sus obras, a un universo donde se refleja su inquietud por las situaciones de desigualdad o de injusticia entre los diferentes grupos humanos. Sin duda, su dedicación a niños con necesidades educativas especiales ha marcado su manera de pensar y escribir.
Isabel J. Romero lleva más de 20 años de cuentacuentos, ha sido coordinadora de talleres de poesía y ejerce de animadora socio-cultural.
Su literatura se nutre de ese tiempo de «estar con los niños» y de su propia experiencia de vida.
Nos decía en una reseña el Poeta y Profesor Luis García Pérez que «Mantener la atención de los niños sin que ésta se disperse, resulta muy difícil. Isabel Jiménez ha conseguido crear esa atmósfera feliz de ensoñación, como si fuera sembrando palabras que al tocarlas se convirtieran en estrellas».
También destacan las palabras de Eduardo Egido en su presentación de «Toda la culpa» en Torralba de Calatrava en los que «resalta sus valores literarios, con una construcción propia de una escritora que maneja con gran pulso narrativo si pluma, sin abusar de adjetivos y con una adecuada y medida utilización de los verbos que hacen ensamblar perfectamente la historia de tres mujeres (tres generaciones) que asumen ‘la culpa’ de un embarazo no deseado -saltando los conocidos tópicos- pero arropadas por el único afán de ser libres por sí mismas».
Para no extendernos más, decir que Isabel está inmersa en la escritura de una novela en la que está invirtiendo mucho tiempo (4 años) y antes de ponerse manos a la obra con ella ha realizado un máster de novela, lo que es significante de la autoexigencia de Isabel antes de publicar un libro.
Gracias a Soledad y Virgilio por su hospitalidad. Extensivas las gracias a Virginia Herrera por las fotografías.











