Antonio Carmona.- No es nada extraño que en las redes te topes con lo inesperado. Estas imágenes que aquí les traigo no están creadas por medio de Inteligencia Artificial. ¡Que le den a la IA! y, ya de paso, ¡larga vida a José Rueda!, puertollanero que sí supo crear y salvaguardar estos documentos sobre la historia local para la posteridad. Disfruto mucho más con estas fotos antiguas en blanco y negro de cuando las cosas se hacían a pulmón, donde aparecen rostros poco nítidos entre los que me parece reconocer al gran Chema Gallardo, inspirador de este proyecto reivindicativo de paz y libertad. Hay otras caras que me resultan familiares, pero, ya sabrán perdonarme, no consigo identificarlas.

A día de hoy, con la IA, podríamos conseguir que esos estudiantes del Instituto Fray Andrés saludaran a los usuarios de redes sociales, que dieran unas pinceladas retocando el mural del Guernica sobre la fachada del Gimnasio Municipal “General Moscardó”, no sé si os suena… No me refiero al gimnasio, que lo demolieron, junto al mural, hace años para edificar la actual Biblioteca y Centro Cultural, sino ese general que era coronel cuando, con pronunciación gallarda y altiva largó aquello de “¡sin novedad en el Alcázar!” Pero ahora no me apetece hablar de eso. Decíamos que con la IA podríamos subir al mismísimo general Moscardó al andamio con cara de desesperación, llevándose las manos a la cabeza ante tamaña afrenta: unos estudiantes plasmando sobre su fachada, a la vista de todos, un mural del cuadro más universal de Pablo Picasso, un artistilla con ínfulas que pintarrajeaba garabatos de estilo degenerado. Uno más de tantos traidores al Espíritu Nacional.
¿Y por qué no subir también a Pablo Picasso al andamio? Con gesto egocéntrico de observador orgulloso de su obra, haciendo hincapié sobre algunos trazos que no le acabaran de convencer para que nuestros artistas locales los corrigieran, siguiendo sus sabias instrucciones. Dada la confusión actual sobre la historia y su manipulación partidista, muchos de los que vieran la imagen o el vídeo estarían convencidos de que tanto el general, como el pintor y los alumnos de bachillerato eran personajes contemporáneos. Pero en realidad lo que conseguiríamos, aparte de trivializar un tema tan profundo, es que ninguno de los personajes resultara verídico y lo sentiría, más que nada, por los jóvenes de nuestro pueblo.
No, no sé qué me hacen sentir todas estas creaciones de la IA, pero no es nada bueno. Una especie de desasosiego, una sensación de inquietud en el vientre. ¡Me lo tengo que hacer mirar! Parece el arma perfecta y definitiva para propagar el bulo, para que dudemos de todo, para que no creamos en nada, para establecer una sociedad desconcertada y amedrentada mucho más fácil de acaudillar. Estos chavales me recuerdan la época en que la tecnología estaba al servicio de la humanidad. Una tecnología que ahora ha sabido poner a (casi) toda la humanidad a su servicio.
Los bulos, las mentiras, han existido siempre desde que el hombre y la mujer existen. En antropología se estudia el chismorreo, los rumores y el engaño como elementos esenciales de interacción social para la comunicación humana, una auténtica herramienta de supervivencia y dominio. Sobre la destrucción de Guernica y el asesinato de muchos de sus habitantes, sin ir más lejos, se dijo en su día que había sido llevada a cabo por grupos republicanos siguiendo una estrategia de “tierra quemada” ante el inminente avance de los sublevados (la Santa Cruzada). Y así lo creyó al que le interesó creerlo y lo seguirán creyendo a pesar de la constatación inequívoca de la verdad en unos documentos nazis. Todos, admitámoslo, somos tendentes a creer aquello que mejor se acomoda a nuestro ideario.
Vivimos tiempos muy difíciles. Vivimos, nos guste más o menos, a bordo de este barco llamado EUROPA. ¿Hacia dónde va Europa? ¿Cuál es su derrota? Entiéndase “derrota” en su acepción de “itinerario” y no de “sometimiento”, aunque este último también se nos hace inminente. A muchos de nuestros conciudadanos les está pareciendo buena idea aligerar la marcha de este gran buque tirando por la borda valores e ideales que hace cuatro días nos parecían fundamentales para la convivencia pacífica entre los pueblos. ¿Hacia dónde va Europa? Esa es la pregunta del millón que no parece tener una respuesta unánime y, como decía Séneca, el estoico, ningún viento sopla favor de quien no sabe hacia dónde va.












Hacia donde va Europa ? Hacia su propia autodestrucción. Por culpa del buenismo y lo politicamente correcto. Por culpa de 4 progres woke como el que firma este batiburrillo de ideas zurdas. Por cierto, Picasso era un maltratador de mujeres ( a todas sus parejas las maltrato de una forma u otra ) y 3n la Guerra Civil hubo bombardeos de poblaciones del otro bando (los buenos para el firmante del articulo ) donde moriria mas gente que en Gernica. Cosas de los bulos de nuestra ultra izquierda patria y de su media memoria histórica.
Estoy contigo Koke, nadie pinto los bombardeos de Cabra en Córdoba por parte de la aviación Republicana en noviembre del 38.
Precisamente a este bombardeo me quería referir yo, al bombardeo de la población civil de Cabra (Córdoba). Claro que esos civiles muertos no ayudan al relato de esta izquierda cainita nuestra, que va de culta por la vida y dando a todos lecciones de moral. Esa superioridad moral en la que rascas y no encuentras más que esloganes vacíos.
Semejante búsqueda de la caspa y el efectismo más trasnochado justificaría que este señor Carmona nos diga a qué se dedica en la vida y no solamente alegue consignas de otra época buscando a los cuatro cartonianos que habitan está página y aplauden el y tú más, y yo soy mejor porque voto a este o al otro.
El Sr. Carmona ha cogido una bonita foto del pasado de Puertollano y con ella nos quiere contar lo buenos que son los progres y lo malos malísimos que eran los del General Moscardó (que, mira por donde, daba nombre a aquel Gimnasio de nuestra movidas poperas).
Haciendo un retorcido juego de frases y palabras viene a hablarnos de Bulos actuales y pasados. De lo que es llama bulos, que no se ni como no nos ha dicho que es HODIO, del que nos quiere transmitir el amado lider que tenemos que huir, para aproximarnos más a la verdad absoluta, que es SU verdad, la del Pravda, la verdad del equipo de opinión sincronizada.
Tenemos que pensar como ellos nos digan, tenemos que comer lo que a ellos les venga bien, tenemos que hablar como ellos creen que es más conveniente (hijos, hijas, hijes) y tenemos que ver el cine ese que ellos subvencionan y que no va a ver ni Perry. Santiago Seguro y su Torrente no vayais a verlo, que es un facha.
Sr. Carmona, váyase a pontificar al Palmar de Troya, compre usted un terrenito y saque adelante unas buenas tomateras para vender en un supermercado público de la ultraizquierda radical que tanto le gustaría. Y si lo quiere ya comprado todo, para no tener que partir de cero, váyase a CUBA y disfrute muy fuerte de todo lo que allí ya han conseguido en nombre de la libertad y tal y tal.
Y este articulo, se lo puede guardar en el fondo de algún cajón que tenga usted por su casa.
Señor Antonio Carmona. Cuando hable usted del General Moscardó se lava antes la boca con lejia. La única verdad que dice de él es que en el episodio del Alcázar de Toledo era aún Coronel. El asedio al Alcázar se estudiaba en las academias militares de medio mundo y, dado su valor humano, impactó a la opinión pública de las sociedades que tras la Segunda Guerra Mundial se oponían al comunismo. Si, a ese comunismo woke que rezuma todo su artículo.
Cuando fue liberado ese Alcázar, de su boca salió la famosa frase: «Sin novedad en el Alcázar». Sin novedad…..salvo la muerte de su hijo.
José Moscardó Ituarte, el protagonista de este episodio, era un veterano de las campañas de Marrueco que, al estallido de la Guerra Civil, ejercía como mando de la Comandancia Militar de Toledo y director de la Escuela Central de Gimnasia . El golpe militar acontecido el 17 de julio le sorprendió en Madrid, camino de Barcelona, donde iba a encabezar el viaje de la delegación española en los Juegos Olímpicos de Berlín. A pesar de no formar parte del núcleo que organizó el fallido golpe, el coronel decidió unirse de manera unilateral al bando de Mola, Franco y compañía. El mismo 17 de julio regresó a Toledo y estableció su puesto de mando en el Gobierno Militar de la ciudad. Moscardó recibió en los siguientes días órdenes de numerosas personalidades republicanas para que entregara las municiones almacenadas en la Fábrica de Armas de Toledo. Ante su negativa, el general de brigada Sebastián Pozas Perea, director de la Guardia Civil , amenazó con bombardear la plaza y enviar una columna a asaltar Toledo.
La amenaza se consumó el 22 de julio, cuando el ejército republicano al mando del general Riquelme obligó a las fuerzas de Moscardó –1.290 hombres, 550 mujeres y 50 niños– a replegarse hasta el Alcázar, el punto más alto y mejor defendido de Toledo. Con menos armas que hombres, el asedio devino en agónico durante los setenta días, en los que la fortaleza recibió más de quince mil proyectiles de artillería, quinientas bombas de avión y dos mina cuya explosión se oyó a 70 kilómetros.
La crueldad de la Guerra Civil quedó plasmada en las represalias que tomaron los republicanos contra la familia de Moscardó, de los que varios miembros se encontraban detenidos porque el coronel no había querido que le acompañaran en el Alcázar. El 23 de julio, el militar mantuvo con su hijo Luis una conversación telefónica donde le informó que iban a fusilarlo si no rendía la fortaleza. Según la versión mitificada del asedio, Moscardó habría respondido a su propio hijo: «Pues encomienda tu alma a Dios, da un grito de ¡Viva España! y muere como un patriota». Luis Moscardó sería asesinado un mes después, junto a un grupo de prisioneros, como represalia por un bombardeo en el que murieron ocho personas. La correspondencia entre Moscardó y su mujer confirma que los republicanos ofrecieron salvar la vida del hijo de haber entregado el Alcázar.
Finalmente, el 28 de septiembre de 1936, las tropas del general José Enrique Varela Iglesias levantaron el asedio. Moscardó recibió a sus salvadores con una frase: «Sin novedad en el Alcázar, mi general». Dos días después sería ascendido a general de brigada de Infantería por méritos de guerra, y premiado con la Cruz Laureada de San Fernando a principios de 1937.
Si, señor Carmona. El General Moscardó, por mucho que le pese, estará en la historia, su hazaña se estudia en las academias de infantería de medio mundo y dentro de 100 años la gente continuará hablando de él.
Usted será uno más de los que ha pasado por aquí.
Cuando uno se mete en semejante jardín y se expone al ridículo y escarnio público, que ponga su foto y no la de cuatro chavales que, más que seguramente, les daba igual la política y sólo querían formar una familia y ganarse la vida. Más le vale poner si retrato, sr Carmona y dejar a esos chicos, ya hombres, en paz.
Paredes que se pintaban con gente local y presupuesto escaso no como el PSOE que gastos cientos de miles de euros en el mural de Okuda como si fuese la obra de arte que le falta al museo del Prado o al Louvre.
Me gustaría preguntar a MiCiudadReal por los criterios que sigue para dejar publicar comentarios tan de brocha gorda como el que nos ocupa. La verdad es que la somanta de palos que le meten al Sr. Antonio Carmona en los comentarios es como para meterse en una cueva y no asomar más la cabeza en lo que queda de Siglo.
Otra posibilidad de la I. A. es que de ese cuadro salgan las muchísimas mujeres maltratadas por Pablo Picasso y señalen con el dedo a los chicos que hacen el mural. Acaso no conocía usted este turbio pasaje de la vida de Pablo Picasso, señor Carmona ? Le dejo por aquí el enlace al artículo de El Pais, ese diario de culturetas que van de eruditos y no te aguantan media charla de lo que sea en cualquier café.
https://elpais.com/opinion/2022-10-22/picasso-maltratador.html
¡Hola, amigos! Permitidme que me presente en este foro tan acogedor y entrañable. Me llamo Antonio Carmona Márquez, nacido en Almería en 1963, vecino de Puertollano desde 1970. Buenos días, Señor Eustaquio. Soy Antonio Carmona, el mismo de antes, Antiguo Alumno de los Salesianos y estudiante del Instituto Fray Andrés, compañero, aunque un año más joven que los que aparecen en la foto de marras. ¿Quién es usted?… He seguido al pie de la letra sus instrucciones para el enjuague bucal al que con tanta vehemencia me insta y… ¿Qué quiere que le diga? ¡No está mal!, pero donde se ponga un buen Cardhu, que se quite la lejía, sobre todo la que no tiene tilde en la “i”. En cualquier caso, mis padres nos enseñaron a mis hermanos y a mí a no encumbrar (ensalzar, exaltar, entronizar) a nadie, por muy grandes que fueran sus gestas no hay por qué enjuagarse la boca. Así como que nunca (y en esto ponían más énfasis aun) nunca, nunca odiar a nadie. De hecho, siempre me han parecido (encumbrar y odiar) dos caras de un tipo de moneda que jamás me he permitido guardar en mi bolsillo.
Conozco muy bien la trayectoria del general Morcardó y de otros muchos personalidades de nuestra Guerra Civil, además de los cientos o, mejor, miles de tropelías sanguinarias perpetradas por ambos bandos. También, casi todo lo que concierne a Pablo Ruiz Picasso, aunque eso no es óbice para agradecer el enlace del artículo que me envía Paco Gento, el cual, por cierto, ya había leído. ¡Buenos días, Paco Gento! ¿De verdad te llamas Paco Gento? Yo me llamo Antonio Carmona, trabajador autónomo desde… toda mi vida. Supongo que a eso se debe esta salud de hierro de la que me precio. También me precio de tener entre mis amigos votantes e incluso militantes de todo el espectro político español. He escrito cientos de artículos por los que he recibido alabanzas y críticas de ambos “frentes”, lo cual me satisface y me hace pensar que algo bien estaré haciendo. Por cierto, también me precio de tener (y de haber leído) una gran biblioteca con una amplia bibliografía sobre la Guerra Civil, sobre Arte, Geografía e Historia escrita por reconocidos autores de ambos bandos, desde ambas perspectivas. Incluso de autores extranjeros que tengo el gusto de leer en inglés o alemán.
Esto me recuerda el comentario de Garrincha. ¡Buenos días, Garrincha! ¿Cómo te llamas? ¿Igual que el futbolista? ¡Qué casualidad! Yo soy Antonio Carmona, estudiante en la UNED de Valdepeñas desde 1998. ¿Tienes algún ejemplar del diario Pravda? ¡Qué suerte! Jamás ha pasado ninguno por mis manos, pero si lo tienes, me encantaría echarle un vistazo, siempre y cuando no está en ruso. Hasta ahí no llego, claro que a mis 63 años todavía no pierdo la esperanza de aprenderlo. Recuerdo haber leído periódicos desde antes de cumplir 18 años de todos los colores, incluso El Alcázar, que entonces no estaba muy bien visto por estos lares. Te recomiendo que lo hagas así. Hay maravillosos columnistas en todos los periódicos y conviene incidir particularmente en aquellos que consideras algo alejados de tu ideario. A una persona inteligente hay que leerla sí o sí para poder salir de una perspectiva en la que solo podemos analizar la pelusilla de nuestro ombligo, para descubrir que “La Verdad” no existe, tampoco la objetividad plena y por supuesto, señor Eustaquio, yo seré “uno más de los que pasan por aquí”. Eso no me representa ningún problema. Igual ha querido usted elucubrar en mí aspiraciones y frustraciones que en realidad le competen a usted.
Lo que queda claro es que algunos habéis leído el artículo con las gafas del prejuicio puestas. Precisamente se ha pretendido caricaturar a diferentes personajes de aquella época porque, como afirmo en el artículo, abomino (aborrezco, detesto… ya veis que uso sinónimos para aclarar palabras que a algunos se les hace bola. Debe ser por ello que la comprensión escrita en nuestro país vive momentos de gran carencia —escasez, déficit, insuficiencia—. No me refiero a los participantes de este foro. ¡Dios me libre!), aborrezco, decía, el hecho de que con el uso de la IA nos permitamos “trivializar un tema tan profundo”. Gracias, Arturo, por tu apoyo. Lo de meterme en una cueva no creas que me importa. Lo vengo haciendo desde hace años debido a otra de mis grandes pasiones: el Arte Prehistórico. Estoy bastante de acuerdo contigo, Living Cañamares. Y sin nada más que añadir por hoy, (siento no tener tiempo para comentar al resto del foro) recibid mi agradecimiento por vuestros comentarios. Insisto, siempre se aprende algo, y mis excusas para aquellos que parecen ofendidos por mi artículo. No era mi intención ni mucho menos. Somos conciudadanos, quizás vecinos. Puede que alguno de vosotros alguna vez me haya hecho un favor o yo se lo haya hecho a alguno de vosotros. ¿Por qué nos dirigimos los unos a los otros de esta forma? ¿Qué nos está pasando?