Natalia Céspedes Belmonte. Secretaria general de Juventudes Socialistas de Puertollano.- Como todos y todas sabréis, porque si de algo entendemos en esta ciudad es de ser «stalkers» (hablando en términos propios de mi generación), en los últimos días, la agrupación socialista de Puertollano ha tenido que hacer frente a un suceso cuanto menos traumático del que «no quiero acordarme».
Introducido el tema, y dando por hecho que todos y todas sabéis a lo que me refiero, hay varios aspectos relacionados con el desarrollo de los acontecimientos que me gustaría puntualizar, de cara a frenar el morbo y la utilización malintencionada de este suceso como fuego enemigo que algunos están haciendo, sobretodo en redes sociales, desde el primer día.
El sábado 7 de marzo, la militancia del PSOE y las JJSS de Puertollano nos movilizamos frente a las puertas de nuestra Casa del Pueblo para leer un manifiesto con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer como hacemos anualmente. Un manifiesto donde por cierto, se hizo mucho hincapié en luchar contra la utilización de las mujeres y sus derechos en contextos de extrema polarización política y conflictos bélicos. Lo de siempre: a nadie le importan las mujeres y somos «feminazis» o «charos» todo el año, pero cuando se trata de saltarse el derecho internacional e invadir y colonizar otros países incluso bombardeando guarderías infantiles y civiles, todo es para «liberar a las mujeres de la zona de regímenes opresivos». Curioso.
El caso y retomando el hilo. Cuando la noticia de nuestra lectura de manifiesto con motivo del 8M se publica en prensa con el consiguiente rule por los grupos de Facebook de vecinos y vecinas de Puertollano, unos comentarios en redes alarman a los compañeros y compañeras de JJSS. Según dichos comentarios, «era un absoluta vergüenza que organizáramos dicha lectura teniendo entre nuestras filas a un HOMBRE (no se desvela la identidad) condenado en firme por acoso a una mujer», y que además «dicho sujeto saliera en la foto de nuestro acto». Y efectivamente, en caso de que esto fuera cierto, era una absoluta vergüenza y humillación hacia la causa feminista y hacia nuestras siglas.
Por esto, desde el minuto 0 en que las JSP tomamos conciencia de estos comentarios el domingo 8 de marzo por la mañana, no dudamos ni un segundo en ponernos en contacto con la persona que los había escrito. El motivo era claro y directo, sin dobleces: si esto era cierto, no podíamos consentirlo. Si efectivamente entre nuestros compañeros había alguien que había cometido ciertos delitos y había puesto en juego la dignidad de nuestros principios, esa persona tenía que estar fuera. Sin más.
Ante nuestra disposición, la persona con la que contactamos nos confirma que hay una sentencia firme por dichos actos delictivos, aunque por protección de datos, lógicamente no puede darnos el nombre del susodicho (aunque por lo que sea hoy “La Ser” sí haya tenido acceso a la sentencia sin problemas). En este punto las JSP levantamos el teléfono para hablar con la dirección de nuestro partido local y con el máximo representante de nuestro grupo municipal en el Ayto. de Puertollano, obteniendo DESDE EL MINUTO 0 el firme compromiso de resolver esta situación con un expediente disciplinario.
Y aquí quiero hacer un inciso, para que imaginéis la situación. En este momento tomamos conciencia de que hay un culpable, pero no sabíamos quién era. La dignidad de todos los compañeros hombres que aparecen en la foto de la lectura de ese manifiesto se resquebraja. Podía ser cualquiera. Podía ser un compañero de Juventudes, podía ser cualquier compañero del partido, podía ser cualquiera de nuestros concejales. Y AÚN ASÍ, no se duda ni un sólo segundo en actuar. Porque los principios no están en juego. Porque hay que defenderlos con uñas y dientes, sea quien sea la víctima y sea quien sea el agresor. Caiga quien caiga. Finalmente y después de muchas indagaciones, una vez que se consigue dar con el nombre particular unos días después, NO SE TARDAN NI 24 HORAS en dar carpetazo al asunto y abrir expediente disciplinario. Sin anestesia. Sin titubeos.
¿Que por qué cuento esto? Porque igual que señalo las cosas que considero mal hechas, tengo la necesidad de dar a conocer las que están bien. Porque estoy orgullosa, como mujer y como feminista, de la actuación contundente y rápida de la agupación socialista de Puertollano. Porque en los malos momentos es donde hay que demostrar si realmente se está a la altura y en este caso, la ejemplaridad ha sido aplastante. Porque la hoja de ruta la han marcado los propios valores que nos definen, no ningún personalismo, no ningún postureo. Porque desde el minuto 0 se ha trabajado como un engranaje perfecto. Porque no hemos metido «la mierda» debajo de la alfombra. Porque sé que en otras formaciones políticas (o quizás incluso en la mía, pero en otras etapas) la actuación no habría sido la misma… Porque no nos hemos puesto en venta, ni hemos puesto en venta «nuestra Casa».
Después de tantos digustos, y a pesar de la crudeza y la no deseabilidad de esta situación, quiero decir a todos los compañeros y compañeras que me estéis leyendo, que podéis estar muy orgullosos de la agrupación en la que militáis. Porque actualmente y sin pretenderlo (ojalá ciertas cosas no pasaran), se ha dado ejemplo. Y sólo espero que este ejemplo, lo sigan muchos de los que hoy critican cuando en sus respectivas formaciones políticas salga alguna que otra «manzana podrida», aunque las cosas apuntan a que quizá en no mucho tiempo tengan un cesto entero. Estaremos pendientes y exigiremos la misma dignidad con la que nosotras hemos actuado.












El comunicado da para que Santiago Segura saque una nueva pelicula de Torrente en breve.
Pues tírale Aniceto, se te ve madera de guionista.
Alguna que otra manzana podrida, claro que sí, como mucho uno o dos casos aislados.