Crece el malestar entre los vecinos de la calle y la plaza Argamasilla, en la barriada Fraternidad de Puertollano, ante el incremento de intentos de ocupación ilegal de viviendas vacías en la zona. Residentes del entorno denuncian, en un escrito dirigido a este digital, que, en los últimos meses, se han multiplicado las observaciones, movimientos sospechosos y tentativas de acceso a pisos abandonados, una situación que genera preocupación por el posible “efecto llamada” si no se actúa con rapidez.

Según explican varios vecinos, la presencia de personas merodeando por portales y edificios deshabitados se ha vuelto cada vez más habitual. Temen que algunas de estas viviendas, actualmente vacías, puedan ser ocupadas en cualquier momento si no se toman medidas preventivas urgentes. «La sensación generalizada es de creciente inquietud e inseguridad en un barrio que durante décadas ha sido uno de los más representativos de la ciudad», aseguran.
A este problema se suma, según denuncian los residentes, el aumento de comportamientos incívicos y actividades molestas en los alrededores, especialmente durante la noche. «Ruidos, acumulación de basura y pequeños actos vandálicos están alterando la convivencia diaria y deteriorando la calidad de vida de quienes viven en la zona», recalcan.
Los vecinos consideran especialmente preocupante que esta situación se produzca en un enclave tan relevante de la ciudad. La cercanía al nuevo hospital, así como a espacios de gran afluencia como el recinto ferial y la plaza de toros, no ha sido suficiente para evitar el progresivo deterioro de esta barriada. “Es incomprensible que una zona tan céntrica y transitada esté cayendo en esta dinámica de abandono”, señalan algunos residentes.
Ante este escenario, los vecinos reclaman medidas inmediatas a las administraciones y a los propietarios de los inmuebles afectados. Entre sus principales peticiones está el tapiado urgente de las viviendas deshabitadas para evitar accesos ilegales, así como un refuerzo de la presencia policial en la zona con el objetivo de prevenir nuevas ocupaciones y garantizar la tranquilidad del vecindario.
Además, advierten de que permitir que estas situaciones se prolonguen en el tiempo no solo afecta a la convivencia diaria, sino que también contribuye a la degradación de la imagen de la ciudad. Recuerdan que, en el año 2010, Puertollano llegó a ocupar titulares en la prensa nacional debido a la proliferación de ocupaciones ilegales y al deterioro de algunos barrios, una situación que generó importantes conflictos y tensiones vecinales.
Por ello, insisten en que es fundamental actuar con rapidez para evitar que la historia se repita. “Si no se ponen medidas ahora, volveremos a vivir los mismos problemas de hace años: enfrentamientos, inseguridad y barrios cada vez más deteriorados”, advierten.
Los residentes de la calle y plaza Argamasilla esperan que las autoridades respondan con rapidez a sus demandas y frenen cuanto antes una situación que, aseguran, “puede agravarse si no se corta de raíz”. «Mientras tanto, la preocupación continúa creciendo entre quienes temen que su barrio vuelva a convertirse en un foco de ocupaciones y conflictos vecinales», concluyen.












No soy racista, pero lo que está pasando en Puertollano empieza a preocupar. El aumento de ocupaciones en barrios como Fraternidad refleja falta de control y abandono.
Si además vemos cómo está cambiando la población en Puertollano y su entorno, es inevitable preguntarse hacia dónde vamos. Si no se actúa, de Puertollano tal y como lo conocíamos va a quedar poco.
Eso no es nuevo, ya lleva algunos años aumentando el número de ocupaciones, pero lo de los últimos meses, es increible, pero no solo en la fraternidad, en el centro, cerros ambos, poblado, claro en algunas barriadas en mayor medida.
Pero no hay problema, nos acercamos a las casas, les decimos e informamos donde tienen que ir a empadronarse en estos domicilios ocupados, donde se pueden informar para recibir ayudas y todo arreglado. Y como la polícia tiene las manos atadas, a disfrutar de la vivienda ajena.
Luego, los propietarios de viviendas, años en recuperarlas legalmente, gastos en destrozos, que no van a recuperar nunca, pero aquí no pasa nada.
Así, aumenta cualquiera la población.
Pero por desgracia es lo que teníamos antes y tenemos mucho peor ahora.
Yo no soy racista peroooo
Cuando se mete un ocupa, se convierte en una peste que envenena poco a poco los alrededores y llegan más y más y más hasta hacerse con el territorio y llenarlo de actividades delictivas, todos sabemos lo que pasa y los problemas que dan
Un barrio honrado y de trabajadores que se está convirtiendo en la cuna de los delincuentes, vagos y maleantes.
Gracias a las políticas sociales estatales.
La ocupación está alentada y animada por la izquierda, no sé de qué os quejais, lo importante es que no gobierna la derecha.