Castilla / 1468- 1475 . La situación política y social es tensa: Isabel , después del nacimiento de su hermano Alfonso, es la tercera en candidatura al trono que ahora ostenta su hermanastro Enrique, y éste propugna como sucesora a su hija Juana “La Beltraneja”. Los partidarios de unos y otros, están en constante enfrentamiento. Inesperadamente fallece Alfonso, y a través del Tratado de los Toros de Guisando, el Rey acuerda finalmente que la legítima heredera sea su hermana Isabel. Ésta ,con el fin de unir las coronas de Castilla y Aragón, contrae matrimonio con Fernando , de este Reino. Años más tarde muere Enrique, e Isabel se declara Reina de Castilla, lo que ocasiona la Guerra de Sucesión castellana entre los seguidores de Juana e Isabel, que en 1475 vence y es proclamada Reina de Castilla y Portugal.
Palacio de Dueñas ( Palencia ) 1476. Isabel conserva algunas capellanías y confesores de cuando estaba soltera, y llama al clérigo Fernando de Coca, de Ciudad Real ,al que le unen piadosos lazos. Fernando, acude a su petición y al verle, la Reina sonríe y evoca con él las importantes decisiones compartidas: en especial cuando requirió sus servicios años atrás, para aconsejarla en su elección para toma de esposo. Fueron varios los pretendientes que se le ofrecieron, y con este fin pidió a Fernando de Coca viajar en secreto a las Cortes de Aragón y Francia, quien después de hacerlo le manifestó al igual que el Arzobispo de Toledo Alonso Carrillo , que Fernando de Aragón era quien reunía más virtudes en el terreno personal, y en el estratégico militar. El clérigo , respetuosamente quiere restarse importancia, y la Reina se interesa por su familia, que sabía que en Ciudad Real era una de las principales. El Capellán le responde que sus padres D. Fernando Alonso y Dª María Alfonso habían fallecido y con el placemet del Arzobispo de Toledo D. Alonso Carrillo, habían recibido sepultura en la iglesia de S. Pedro y S. Pablo ,donde él ha sido canónigo- fabriquero. La Reina le manifiesta sus condolencias , que agradece. Fernando aprovecha para comentarle que la iglesia aún está en obras y que la engrandecería la construcción de una nueva capilla. A Isabel le parece acertada la propuesta y asumiendo el mecenazgo, le encomienda su realización, indicándole que fuera dedicada a la Santa Concepción de la Virgen, de cuya advocación era devota como su madre desde niña . Asimismo, que trasladara la sepultura de sus padres a esa capilla , y de igual modo albergara en su día también la suya, en espera juntos de la resurrección. Fernando, emocionado por las manifestaciones de la Reina, le muestra su agradecimiento y le adelanta que procurará esté concluida con celeridad, ya que va a ser requerido como Chantre de la Iglesia del Salvador de Soria . Ahora ruega a la Reina le comunique el motivo de su requerimiento , e Isabel le pide confesión, que realiza con el recogimiento acostumbrado. De Coca termina el encuentro deseándole el máximo acierto en sus proyectos y demandando exprese su manifestación de cortesía a su esposo D. Fernando, que se encuentra en Aragón. Como despedida , rezan el Magnificat, la oración que con tanta fervor le gusta orar a la Reina.
Ciudad Real / 1484 . Con ocasión de encontrarse la Reina en la ciudad, el concejo, que por incendio de la casa donde celebraba sus sesiones, tenía que hacerlo en el trascoro de S. Pedro y S. Pablo, pide a Isabel le fuera donada para tal uso, la morada y tienda confiscada al judío Alvar Díaz en la Calle Correhería a lo que la Isabel accede y ordena se realice la donación . De igual modo, con el fin de no demorar más su visita al templo para ver terminada la Capilla de Coca, solicita le den aviso de su presencia, pero no puede reunirse con él ni ver la capilla ,ya que se encuentra en su actual destino como Chantre de la iglesia del Salvador de Soria, y la de Ciudad Real está en obras. Las campañas de la Reina y las obligaciones del clérigo ,iban dilatando inevitablemente sus encuentros, y ahora el Cardenal Pedro González de Mendoza, había comunicado a De Coca su deseo de que próximamente pasara a desempeñar el cargo de Canónigo en la Catedral de Sigüenza.
Años 1496-1506. Los Reyes Católicos- titulados así por el Papa Alejandro VI- dentro de sus logros ,han puesto fin a la Reconquista con la toma de Granada hace 4 años, y también con la conquista de América. En cuanto a Ciudad Real, aún colean las hostilidades entre los partidarios que fueron de Doña Juana -viuda de Enrique IV – e Isabel y el hostigamiento de la Orden de Calatrava. La continuidad de las exenciones monetarias para fomentar el repoblamiento de la ciudad que en lo productivo acusaba por otro lado la expulsión de los judíos, y que cuenta con escasos recursos , no son suficientes para lograr estabilidad social y administrativa. No obstante se instaura la Real Chancillería, y para el gobierno de la ciudad se potencian los Ayuntamientos . Por otro lado, la situación geográfica de la ciudad, enclavada en el paso de Castilla a Andalucía, influye positivamente en su desarrollo económico, fundamentalmente a través de la agricultura , ganadería y pañería . En este sentido, tiene lugar incluso alguna actividad comercial con Flandes, Italia y Francia.
La intervención de los Reyes Católicos en la ciudad, culmina sobre todo al integrar la Orden de Calatrava en la Corona. En el terreno personal, los Reyes han perdido dos hijos, y la reina -no obstante- sigue con su actividad ,pero en 1504 enferma . A pesar de su interés y el del Fernando de Coca, no puede ver realizada la Capilla en S. Pedro y S. Pablo. Fallece en Medina del Campo el 26 de Noviembre de 1504, y luego de los funerales, parte la comitiva fúnebre y pasa por Ciudad Real camino del Convento de S. Francisco en la Alhambra de Granada. Fernando de Coca, después de presentarse ante el Cortejo , solicita la oportuna licencia y oficia un Missa pro defunctis en la iglesia románica de Santa María del Prado. Dos años mas tarde, el clérigo ciudadrealeño y Canónigo de la Catedral de Sigüenza, fallece en su Casa Palacio de la Calle Real de Ciudad Real, recibiendo sepultura junto a sus padres en la Capilla de la Santa Concepción de María.
Ciudad Real, Abril de 2026. Es Semana Santa y la ciudad está repleta de propios y foráneos, que se disponen a vivir unos días donde la Fe y la fiesta se dan la mano. Numerosos grupos de personas procedentes de diversos puntos de España, visitan los templos en los que las Hermandades Penitenciales tienen sus tronos preparados . En la iglesia de S. Pedro, una Guía Turística local se presenta al suyo -proveniente de Castilla y León- y le explica la historia del templo , sus fases de arquitectura y curiosidades. Gratamente admirados también por los pasos, ahora el grupo se dirige a la Capilla del Santísimo o de los Coca, y la guía refiere que se encuentran desde el punto de vista religioso ante la parte principal del templo , por albergar el Sagrario. En tono más bajo explica el origen Real de la capilla y su advocación mariana inicial y describe las características de su retablo hispano-flamenco de alabastro, con la reciente imagen de la Virgen de Loreto . Asimismo , las del sepulcro también de idéntico estilo del fundador Fernando de Coca , Chantre de Soria y Canónigo de Sigüenza , y que guarda similitud con las trazas del de Martin Vázquez de Arce (“El Doncel”) de aquella Catedral , que fue secretario de la familia de los Mendoza y que muy posiblemente fueran realizados ambas obras por el mismo escultor. Para terminar, señala también que en la línea de suelo están los enterramientos de estilo tardo gótico, de los padres de Fernando de Coca.
La guía advierte que en el grupo hay una señora que atiende y observa con especial atención. Al terminar la visita a la Capilla, se acerca a ella preguntándole qué es lo que más le ha gustado, a lo que responde que todo el conjunto le ha emocionado por su historia y belleza. La guía sonríe y mientras todos se dirigen a ver la Capilla de Jesús Nazareno, continúan departiendo entre susurros acerca de las bondades del templo. En un momento dado la guía le pregunta con discreción a la señora, con quién tiene el gusto de hablar ,a lo que la señora responde: Isabel.













