Bucles de tiempo

De entre las varias acepciones de la voz Bucle –desde la forma geométrica helicoidal al adorno excesivo y decadente–, me quedo particularmente, por lo que me interesa ahora, con la tercera acepción: “Proceso que se repite indefinidamente”. Y de aquí el vértigo de lo que parece ido y se presenta como realizado al instante. Y de aquí, lo que vuelve como muestra de las dimensiones duales de todo tiempo. Por ello la otra denominación de pervivencia, como ocurre con El bucle melancólico, el libro de Jon Juaristi de 1997, sobre las historias recurrentes y superpuestas del nacionalismo vasco. Historias que se repiten y no cesan.

Así ahora, el número 2 de la revista Cuadernos de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha, del mes de marzo de 2026, contiene uno de esos bucles –no se si melancólico o colérico– digno de cualquier relato de Jorge Luis Borges: como jardines y senderos bifurcados. Por ello, bucles bifurcados: hacia delante y hacia atrás. Más allá del propio contenido usual de la revista en textos diversos y trabajos de investigación, su contenido da cuenta de un obituario y de una Nota de libros que quiero subrayar y destacar. En ambos casos el obituario de Miguel Cortés Arrese– por cuenta de su viuda Mónica Aineto Goñi– y el texto de Jesús Fuentes Lázaro en Notas de libros, participan del contenido común y encadenado, referido al proyecto iniciado en 2023 sobre el trabajo que sería, finalmente en 2025, Castilla-la Mancha fea. Miguel, como integrante de los diez colaboradores, con su trabajo –tras algunas indecisiones al principio– que daría salida a su trabajo de despedida La mirada de los otros –y que ahora los Cuadernos de la ACSH, incorporan junto al obituario ya citado antes. Prácticamente en los mismos términos había publicado en estas páginas de Miciudadreal el obituario Miguel Cortés in memoriam, el 3 de mayo de 2025.

Jesús Fuentes, realiza la reseña –ya a título póstumo– del citado libro Castilla-la Mancha fea, como refleja la nota a pie de la página 249, donde se muestra el interés que había mostrado en su publicación, dada la valoración sostenida por el trabajo en su conjunto. Jesús Fuentes ya se había interesado anticipadamente por el contenido del libro, como muestra de sus intereses convergentes en asuntos de la ciudad, la arquitectura y sus transformaciones imparables –lo había venido demostrando en el blog digital toledano Hombre de palo, donde habíamos coincidido cerca de diez años– y dio pie a la publicación en La Tribuna de Toledo, del texto Un concejal y un libro, el 25 de abril, anticipando una presentación que, finalmente, se pospondría tras el apagón del 28 de abril. El 13 de octubre publicaba en El Diario de Castilla-La Mancha: ¿Es Castilla-La Mancha fea?: estamos legando a un concepto bipolar del territorio. Y por ello, habría que esperar al15 de octubre pasado, donde coincidimos de nuevo en la Bibliotreca del Alcázar. El 11 de febrero, tras el fallecimiento de Jesús, anotaba en La Tribuna de Ciudad Real la pieza Jesús Fuentes y Hombre de palo.

Ahora, meses más tarde, se unen en el recuerdo, como un gesto de presente continuo, en torno al asunto que nos había congregado en el pasado. Como otro bucle más.

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