El hombre acusado de intentar asesinar a su pareja en abril de 2023 en Alcázar de San Juan ha aceptado diez años de prisión tras alcanzar un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía y la acusación particular, lo que ha evitado la celebración del juicio prevista para este martes en la Audiencia Provincial de Ciudad Real.
Tras el acuerdo entre las partes, el magistrado ha dictado sentencia in voce en sala, en línea con la conformidad alcanzada, que fija una pena de nueve años por tentativa de asesinato y un año más por maltrato en el ámbito familiar.
El pacto mantiene además el resto de medidas recogidas en el escrito de acusación, entre ellas la prohibición de aproximación y comunicación durante 20 años respecto a la víctima y sus hijos, con una distancia mínima de 500 metros, así como la privación de la patria potestad, que queda suspendida de manera indefinida.
Asimismo, se mantienen las indemnizaciones solicitadas, que superan los 91.000 euros para la mujer, además de más de 4.000 euros para una de las menores afectadas.
Inicialmente, la Fiscalía pedía para el acusado 14 años de cárcel por el delito de asesinato en grado de tentativa, y un año más por maltrato en el ámbito familiar.
El acusado permanece en prisión desde abril de 2023, tiempo que se le computará a efectos de cumplimiento de la pena.
La conformidad ha evitado que la víctima tuviera que declarar en el juicio, un aspecto que las partes han considerado relevante dada la situación en la que se encuentra, ya que continúa afectada por secuelas físicas y psicológicas y sigue en proceso de recuperación tres años después de los hechos.
El acuerdo ha sido valorado por las partes como la «mejor opción posible», tanto por la entidad de la pena impuesta como por las medidas de protección adoptadas, especialmente en lo relativo a impedir cualquier contacto futuro con la víctima y los menores.
APUÑALÓ A SU MUJER CON UN CUCHILLO DE COCINA
De acuerdo con el escrito de la Fiscalía y a lo ratificado este martes por el acusado, los hechos sucedieron en abril de 2023, cuando la mujer comunicó al acusado su intención de abandonar el domicilio familiar, lo que desencadenó una discusión en presencia de sus tres hijos menores, de 14, 10 y 7 años.
Durante el transcurso de la disputa, el hombre cogió un cuchillo de cocina de unos 18 centímetros y trató de impedir que la víctima abandonara la vivienda junto a los menores, profiriendo amenazas mientras portaba el arma.
En un momento dado, cuando la mujer se encontraba de espaldas recogiendo sus pertenencias para marcharse, el acusado se aproximó por detrás y le asestó una puñalada en la espalda. La agresión continuó una vez la víctima cayó al suelo, donde el hombre se colocó sobre ella y le asestó varias cuchilladas en distintas partes del cuerpo.
Los hechos ocurrieron delante de los menores, llegando la hija mayor a intervenir para intentar frenar el ataque. Pese a ello, el acusado continuó con la agresión y posteriormente se autolesionó con el mismo cuchillo en la zona abdominal.
Tras lo sucedido, dos de los hijos huyeron del domicilio para pedir ayuda, alertando a los vecinos, que avisaron a los servicios de emergencia. Tanto la mujer como el agresor fueron trasladados a un centro hospitalario.
Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió lesiones de extrema gravedad, con afectación abdominal y hepática, que requirieron intervención quirúrgica urgente y un prolongado proceso de recuperación que se ha extendido durante más de un año.
Las partes han coincidido, en declaraciones a los medios, en que la rápida asistencia sanitaria resultó determinante, hasta el punto de que han señalado que si los hechos se hubieran producido en una localidad alejada de un centro hospitalario, la víctima habría fallecido.







