Comunicado.- La Plataforma STOP Biometano Daimiel manifiesta su oposición frontal a la implantación masiva de macroplantas de biometano y macrogranjas industriales en Daimiel y Castilla-La Mancha, por considerar que constituyen un modelo agroenergético contaminante y contrario a la sostenibilidad del territorio.
Valoramos positivamente el acuerdo por unanimidad en el pleno sobre la solicitud de prórroga para la instalación de la macroplanta que trataría 486.000 toneladas de residuos, casi 10 veces más de los que se producen en Daimiel.
Sin embargo, queremos manifestar que observamos una cierta relajación en una parte importante de la ciudadanía ante los titulares que han aparecido en prensa, que pueden dar a entender que todo está solucionado. La realidad es bien distinta, ahora es cuando más es necesaria nuestra movilización para evitar que sea declarado proyecto de interés prioritario y se aceleren todos los trámites, se acorten los plazos y se rebajen las exigencias ambientales. Este es el comienzo de un largo proceso de lucha donde todo el pueblo debemos unirnos frente a esta amenaza
El principal riesgo para nuestra población se centra en que el digestato se esparciría por nuestros campos contaminando el aire, lo que genera molestias a la población, los suelos y aguas con nitratos, metales pesados y patógenos envueltos en mal olor, cuyos efectos ya se han constatado en otros municipios españoles. En Castilla-La Mancha la amenaza es especialmente grave debido a la situación crítica del Acuífero 23-La Mancha Occidental, declarado en mal estado cuantitativo y químico. Su deterioro comprometería la agricultura, el abastecimiento humano y la recuperación de los ecosistemas como son los Humedales Reserva de La Biosfera.
Este modelo vulnera la Directiva Marco del Agua 2000/60/CE, la Directiva 91/676/CEE, el Real Decreto 47/2022, el artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la UE (Principio de Precaución) y la legislación estatal en materia de aguas y evaluación ambiental.
Sobre las afecciones a la salud de las personas, y la calidad de vida, tampoco se hace un análisis riguroso y acompañado de legislación, no advirtiéndose los riesgos para la salud derivados de emisiones fugitivas de amoníaco, metano, ácido sulfhídrico y bioaerosoles u otros compuestos volátiles que provocan olor fuerte si no se controla bien tanto en transporte, en planta, almacenamiento y diseminado final.
Tampoco se dice cómo se va a gestionar el digestato para que no afecte a la salud, ya que es un reservorio de genes de resistencia a antibióticos y de metales pesados, que pueden transferirse al suelo, al aire en forma de partículas, a microorganismos y el agua, con efectos ambientales y potenciales riesgos para la salud animal y humana.
La ubicación próxima a núcleos habitados de Daimiel como es el Polígono Industrial CIDAG a tan solo 1.750 metros de Vestas o 2.450 m de la gasolinera, debería contemplar el número de personas, bienes, negocios y grado de afección dentro de este radio de acción, así como a los núcleos diseminados de casas de campo habitadas.
El proyecto de planta de biometano puede repercutir sobre la economía del territorio lenta pero inexorablemente con efectos a largo plazo y acumulativos, ya que estas instalaciones generan impactos sobre paisaje, biodiversidad, turismo rural y calidad de vida, incrementan el tráfico pesado y se sitúan en municipios que no producen los residuos que tratarían, contraviniendo los principios de proximidad y autosuficiencia recogidos en la Ley 7/2022 y Ley 21/2013.
Desde la Plataforma queremos recordar que en Daimiel ya hemos vivido situaciones recientes similares con industrias que, pese a haber superado todos los trámites y evaluaciones ambientales exigidas por la administración, terminaron generando alarma social y problemas para el municipio, no solo en su imagen de cara al turismo cultural y ambiental. En el caso de la planta de Alquimia, se produjeron escapes de gases tóxicos que generaron preocupación entre la población, finalizándose con los gravísimos incendios relacionados con deficiencias en la gestión y el control de los residuos tóxicos. Asimismo, la empresa Alvinesa genera malos olores ofensivos y continuados que llegan a la población con los vientos favorables, denunciados reiteradamente ante la Policía Local y la Guardia Civil, también ha tenido rotura de una balsa y sobrevalorización con vinazas, que han provocado el encharcamiento de vinazas en varias hectáreas durante semanas con la probable contaminación del acuífero
Estos antecedentes demuestran que el hecho de que un proyecto cuente con autorización administrativa no garantiza por sí solo que no vaya a generar impactos ambientales o molestias a la población. La experiencia nos enseña que el papel aguanta bien las medidas correctoras y controles pero que luego éstas pueden fallar o no ejecutarse, y siempre las consecuencias las terminan sufriendo los vecinos y el entorno.
Por ello, pedimos prudencia, transparencia y garantías reales de que no se van a autorizar nuevas instalaciones industriales que puedan suponer riesgos para nuestro municipio. Este proyecto nace viciado, con errores de bulto, ya que aparece en el portal Nevia como de tramitación simplificada (no ordinaria) a pesar de ser la segunda planta más grande de Castilla La Mancha, acortando los plazos y profundidad en los estudios. Y todo esto se agravará si se declara como proyecto de interés prioritario.
Desde La Plataforma STOP Biometano Daimiel vemos que omiten los límites de capacidad, los efectos acumulativos, las hectáreas totales sobre las que se van a extender las miles de toneladas (al menos 460.000 toneladas pues solo se convierte en gas entre un 5 y 10%), de quién controlará de forma independiente la diseminación de los digestatos (mierda por nuestros campos), de cómo, dónde y cuándo se hará esa monitorización continua. Este sistema de deshacerse del digestato y acumularlo alrededor de Daimiel también puede condenarnos como un territorio de sacrificio, un sumidero de residuos cuya vocación de futuro es seguir percolando nitratos al acuífero hasta acabar también con esta reserva estratégica repercutiendo los gastos de su recuperación en las generaciones futuras.
Desde la Plataforma se critica que no se de importancia por obviar y minimizar las posibles afecciones sobre la economía sostenible, como el turismo (afectará al Patrimonial Histórico y Natural) oel sector vitivinícola de calidad y la Denominación de Origen La Mancha, cuya imagen se basa en la pureza ambiental del territorio. Se observa que hay una insuficiencia en el análisis del digestato y su afección al viñedo y otras producciones destinadas a la alimentación y de la afección a las propiedades organolépticas del vino, así como de la trazabilidad.
Criticamos la falta de transparencia y participación pública real en la elaboración del Plan de Biometanización de Castilla La Mancha, y señalamos posibles vulneraciones de la Ley 27/2006, la Ley 39/2015 y el Convenio de Aarhus. Denunciamos un posible conflicto de intereses al haberse encargado la planificación y evaluación ambiental a una empresa vinculada al sector gasista y a fondos de inversión que solo buscan enriquecerse llevándose el gas limpio por la tubería, dejándonos por siempre acúmulos de mierda aromatizando nuestros campos, infiltrándose el olor en nuestras casas al capricho de los vientos y el nitrógeno y metales pesados en el acuífero que nos da de beber y riega nuestros campos.
Ante esta situación, se propone a la ciudadanía y exige a las administraciones:
- Someter el proyecto de Evaluación de Impacto Ambiental de forma Ordinaria y, por supuesto, no de interés prioritario.
- La suspensión del Plan Regional de Biometanización 2024-2030 y su Evaluación Ambiental Estratégica.
- Un proceso de participación pública, real y transparente.
- La protección prioritaria del Acuífero 23-La Mancha Occidental y La Mancha Húmeda (Parque Nacional Tablas de Daimiel).
- Se tengan más en cuenta las posibles afecciones a la salud de las personas, los bienes, el medio ambiente, el sector agroalimentario, la economía, los efectos acumulativos y en definitiva se tengan en cuenta los horizontes sobre la calidad de vida de la ciudadanía a largo plazo.
- Responsabilidad y participación ciudadana para parar esta amenaza que tanto nos afectará.
Por todo ello se apela a la responsabilidad democrática de las instituciones y la reivindicación del derecho de la ciudadanía a defender nuestro territorio y su futuro, para que las próximas generaciones lo puedan heredar en mejores condiciones que cuando lo recibimos.
¡¡ Porque no queremos ser un territorio de sacrificio, ni en tu pueblo ni en el mío!!







