El rico patrimonio inmaterial y festivo de Almodóvar del Campo cuenta desde ayer con un nuevo e importante respaldo institucional, una vez que la Diputación de Ciudad Real ha resuelto incluir el Ciclo de las Candelarias en el nuevo catálogo de Manifestaciones de Interés Turístico Provincial.
La entrega de estas distinciones, celebrada en la capital provincial, materializó ayer este reconocimiento a través de la concesión de un azulejo artesano representativo de este nuevo inventario, en el que también se incluyen los tradicionales Encierros de septiembre por tener previamente su consideración de Fiesta de Interés Turístico Regional.
El reconocimiento fue entregado por el presidente de la institución provincial, Miguel Ángel Valverde al alcalde de Almodóvar del Campo, José Lozano, quien valora este primer hito turístico que alcanzan las candelarias almodovareñas y la de la pedanía de La Bienvenida, en términos fundamentalmente de promoción a tan antiguas tradiciones.
“Es algo que esperábamos desde hace tiempo, porque entendemos que este ciclo tan amplio es único y desde nuestros sucesivos equipos de Gobierno hemos buscado, junto a sus vecinos respectivos, poder preservar su historia y cuidarlas y potenciarlas de cara al futuro por ser otro puntal a considerar en nuestra proyección turística”, dice José Lozano.
El expediente que ha hecho merecedor a Almodóvar del Campo de esta declaración, trasladado por el Ayuntamiento bajo el título de ‘Memoria del Ciclo de Candelarias’, con apoyo de la Asociación de Candelarias, hermandades de barrio, vecindad, las áreas de Cultura, Tradiciones y Turismo, recoge el profundo arraigo de estas luminarias.
Se trata de un conjunto de hogueras ligadas a festividades religiosas que se encienden en las vísperas de las efemérides buscando la luz y el calor como antesala, desde apenas unas semanas antes de comenzar el invierno y hasta alcanzar la primavera y que, según documenta la memoria, sus orígenes se remontan al menos al siglo XVIII.
De hecho, como reflejaba dicha memoria, están acreditadas menciones escritas a la candelaria de San Antón ya en 1744, contemplando su origen, en parte, en la necesidad de iluminar los accesos a las ermitas en una época en la que el alumbrado público era inexistente, antes de su instalación en 1865.
El ciclo reconocido engloba un completo calendario invernal que vertebra distintos puntos, comenzando el 3 de diciembre por santa Bárbara, vinculada a los mineros en el barrio del Calvario y, ya en enero, el día 16 de enero por san Antón, protector de los animales y el día 19 por san Sebastián, protector ante epidemias y pestes.
El 1 de febrero se celebra por la Virgen de las Candelas en la pedanía de La Bienvenida, enclave central del Valle de Alcudia donde el peso del pastoreo y la trashumancia son sus principales motivadores y el día 13 de febrero del mismo mes por san Juan Bautista de la Concepción, patrón oriundo de Almodóvar del Campo.
Y, finalmente, el 18 de marzo por San José, en el barrio del Altozano, se pone el broche a un ciclo caracterizado, además de por el encendido del fuego, por la populosa convivencia vecinal de todos los barrios, en torno a las brasas, donde no faltan los tradicionales asados en las ascuas, la «limoná» y dulces típicos como rosquillas y panecillos bendecidos.
Orgullo institucional y respaldo de cara al futuro
El alcalde de Almodóvar del Campo, José Lozano, ha valorado muy positivamente la consecución de esta nueva catalogación para el municipio, destacando que “es un orgullo inmenso ver cómo la identidad y las costumbres de nuestro pueblo reciben este merecido reconocimiento a nivel provincial”.
Lozano quiere poner el foco en el componente humano que hace posibles estas fiestas año tras año, porque son “fruto del trabajo incansable que se ha hecho desde hace ya mucho tiempo por las respectivas vecindades, hoy organizadas muchas bajo distintas fórmulas de colectivos, que mantienen viva esta manifestación única, y por supuesto, de la propia pedanía de La Bienvenida”.
Por tanto, si “ellos han sido quienes han conservado, documentado y potenciado sus celebraciones”, como refiere el alcalde, éste también agradece la labor técnica de los distintos departamentos consistoriales que han contribuido a lograr la declaración con la preceptiva memoria oficial que se presentó a la convocatoria hace poco más de un año.
Para concluir, Lozano García garantiza que “desde nuestro Ayuntamiento vamos a seguir respaldando firmemente estas celebraciones, apoyando a los colectivos que las organizan y, por supuesto, garantizando el cuidado y mantenimiento de los entornos, plazas y ermitas donde se desarrollan, para que sigan siendo un foco de atracción cultural y turística para quienes nos visitan”.







