El Colegio Nuestra Señora del Prado de Ciudad Real ha vivido este Viernes de Dolores una de las jornadas más especiales de su calendario escolar. La procesión protagonizada por el alumnado de Educación Infantil ha vuelto a llenar de emoción tanto las instalaciones del centro como las calles del Barrio de los Ángeles, en un ambiente marcado por la ilusión, el respeto y el acompañamiento constante de toda la comunidad educativa.









Lejos de ser solo una actividad escolar, esta cita se ha consolidado como una tradición profundamente arraigada, reconocida además como la primera procesión infantil de la ciudad. Un proyecto que nace desde la etapa de Infantil, pero que implica y une a todo el colegio en torno a un mismo sentimiento.
En esta ocasión, el protagonismo ha recaído, como cada año, en los más pequeños, que han procesionado formando tres tramos con sus respectivos pasos: el Niño Jesús, Jesús Nazareno y la Virgen de la Salud. Este último, portado por el alumnado de 5 años, ha estrenado una nueva mantilla y corona, aportando un brillo especial a un momento ya de por sí cargado de simbolismo.
Uno de los aspectos más destacados de la jornada ha sido la implicación de toda la comunidad educativa. Alumnado de etapas superiores, profesorado, coro colegial y diferentes miembros del entorno del centro han acompañado y arropado a los niños y niñas de Infantil, haciendo de esta experiencia una vivencia compartida que trasciende lo académico.
El acompañamiento musical, elemento esencial de la procesión, ha corrido a cargo de la Banda de Tambores infantil de Pilatos, la Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva y la Escuela de Música del colegio, cuyos sones han contribuido a crear una atmósfera única durante todo el recorrido.
La salida, que tuvo lugar a las 11:00 h desde el pabellón polideportivo, recorrió en primer lugar el interior del centro, dejando momentos de gran emoción, como el paso del cortejo acompañado por las voces del coro colegial. Posteriormente, la procesión se abrió a las calles en torno a las 11:15 h, donde familias, vecinos y numerosos asistentes pudieron acompañar este entrañable acto.
Con esta iniciativa, el Colegio Nuestra Señora del Prado vuelve a rendir su particular homenaje a la Semana Santa de Ciudad Real y a las tradiciones cristianas, poniendo en valor su dimensión educativa, cultural y comunitaria. Un homenaje sencillo, pero lleno de significado, que cada año crece gracias a la ilusión de los más pequeños y al compromiso de sus mayores.







