El Plan Estratégico del Dato de Castilla-La Mancha, aprobado hace unas semanas por el Consejo de Gobierno, es la herramienta diseñada por el Ejecutivo autonómico para hacer la Administración más inteligente, más cercana a la ciudadanía y más eficiente gracias a la compilación y tratamiento de los datos.
Así lo ha explicado el director de la Oficina del Dato, Christian Cobas, que ha detallado que este Plan, con horizonte 2030 y un presupuesto de 11 millones de euros, es la hoja de ruta de la que se ha dotado la Comunidad Autónoma para agilizar la tramitación de los procedimientos de la ciudadanía, entre otras. Un área, la de la economía del dato, en la que la región es punta de lanza a nivel nacional tras la creación, en el año 2024 de la Oficina del Dato.
Durante su intervención, ha detallado que, hasta concretar Plan Estratégico, se han llevado a cabo dos procesos participativos -uno dirigido a trabajadores de la Administración regional; y otro dirigido a la ciudadanía, empresas y entidades- que se han plasmado en contando con 350 y 28 respuestas respectivamente. Además, se han mantenido reuniones con órganos gestores de la Administración regional para tomar el pulso a las necesidades y se sometió a la consideración del Consejo Regional de Estadística a finales de 2025.
El objetivo, tal y como ha detallado, es que la región hacia una región donde las relaciones entre empresas, ciudadanía y administraciones públicas se realice de forma eficiente a través de los datos, siempre garantizando la seguridad y la privacidad en la gestión de datos.
Para ello, tal y como incluye el documento, se contará con proyectos donde se puedan reutilizar datos, con las debidas garantías de privacidad, para que no se tengan que volver a aportar por la ciudadanía. “Es decir, que usaremos la información que ya tenemos de la ciudadanía para todos aquellos trámites que tenga que hacer con la Administración regional”.
Estructura del Plan Estratégico del Dato
Ahondando en la estructura del Plan Estratégico, Christian Cobas ha explicado que se ha organizado a través de custro misiones como son el ‘Impulso de la cultura del dato’ para lo que se va a formar a los empleados públicos, que estarán acompañados por la comunidad de conocimiento del dato que se ha creado y que está destinada, en esta primera fase de arranque, a los trabajadores de la Administración regional; así como la colaboración con entidades para contribuir a las capacidades del dato y el uso y provecho que se puede sacar de ellos desde las empresas”.
La siguiente misión, la del ‘Impulso de la innovación basada en datos’ plantea la creación de nuevos servicios que mejoren la vida de la gente y ayuden a las empresas a ser más competitivas; la ‘Transformación estratégica’ para mejorar nuestra economía y nuestra gestión interna; y ‘Excelencia en el cumplimiento y transparencia’ con la gestión transparente y ética de los datos.
Estas cuatro misiones se desarrollarán a través de las 63 actuaciones que se han delimitado y para aplicar de forma progresiva el Plan Estratégico.
Se trata de un modelo progresivo, con proyectos definidos y mecanismos de seguimiento que permitirán ajustar el desarrollo del Plan de una forma transparente.
Cinco años de vigencia y una evaluación intermedia en 2028
En este sentido, el director de la Oficina del Dato ha señalado que la ejecución de esta hoja de ruta diseñada desde el Ejecutivo de Castilla-La Mancha ya ha comenzado con la puesta en marcha de varias actuaciones como son el evento para centros educativos ‘Datathon’ en el que han participado un total de 74 equipos de 20 centros de las cinco provincias de Castilla-La Mancha y que ha llegado ya a su fase final; o la aprobación del Plan regional de Estadística para el periodo 2026- 2029, en el que ya se incluye por primera vez una visión integrada hacia el dato único.
El Plan, que se desarrollará durante los próximos cinco años, desde 2026 hasta 2030, cuenta con casi 11 millones de euros de inversión, de los que el 85% se destinará a inversiones, y que tendrá una evaluación intermedia en el año 2028 para medir tanto el grado de implantación como los resultados de las medidas puestas en marcha hasta la fecha.







