La delegada de la Junta de Comunidades en Ciudad Real, Blanca Fernández, ha destacado el potencial que tiene el sector agrario en la provincia, que, “a pesar de que tiene dificultades”, ha incrementado un 30 por ciento la renta en los últimos diez años, al tiempo que ha reducido el paro en un 84 por ciento en ese mismo periodo, al pasar de 9.000 a 1.500 personas en desempleo.
Blanca Fernández se ha pronunciado de este modo antes de presidir la Comisión Provincial de Fomento del Empleo Agrario junto al subdelegado del Gobierno de España David Broceño, donde ha recordado la evolución favorable que ha experimentado la provincia ciudadrealeña tras dejar prácticamente a la mitad el desempleo general, con la circunstancia, además, de que Castilla-La Mancha ha sido la comunidad autónoma donde más ha crecido la población activa y ha batido récord de población ocupada.
Unos datos “netamente positivos” para la delegada, que ha recordado la gran dependencia que tiene tanto la provincia como la región del sector agrario y, consecuentemente, de la mano de obra para trabajar en el campo.
En este sentido, Blanca Fernández ha destacado que el plan de fomento del empleo agrario en zonas rurales “es una manera de ayudar a la gente que en un momento determinado no hay campañas”, un hecho por el que ha valorado la apuesta del Gobierno de España por continuar con esta medida pese a esa evolución positiva del desempleo, incluso con un incremento paulatino de la partida presupuestaria a lo largo de los años que ha permitido cuadriplicar las condiciones salariales de las personas beneficiarias de este plan.
Precisamente para contribuir a esa dinámica, la delegada de la Junta de Comunidades ha avanzado la aprobación del nuevo Programa Activo de Apoyo al Empleo tras la Semana Santa, que en la provincia de Ciudad Real supondrá una oportunidad laboral a casi 1.800 personas con una inversión de 17 millones de euros, con una aportación de 10 millones por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha y 6,5 millones de la Diputación.
Una iniciativa que “está funcionando muy bien” y que tiene otras ventajas, ya que ofrece la posibilidad de formación y cualificación, e incluso un cheque de apoyo a la contratación cuando finalizan los seis meses de ese plan de empleo.
Para finalizar, Blanca Fernández ha dejado una reflexión sobre el “oportunismo político” cuando se habla de la inmigración en términos negativos, ya que la realidad es que el sector agrario depende directamente de que haya mano de obra, y “si no fuera por la población migrante, no podríamos sacar las campañas agrarias ni en la provincia, ni en la región, ni en España. Esto hay que decirlo para romper determinados discursos xenófobos y racistas que están confundiendo a la ciudadanía”.







