Uno de los momentos más bellos y emocionantes de la Semana Santa de Puertollano acaece en la noche del Sábado Santo. Pasadas las 21.00 horas llegaba a su ermita Nuestra Señora de la Soledad portada a hombros sobriamente, al estilo castellano, flanqueada de mujeres ataviadas con mantilla. Es una de las maniobras más complicadas de la Semana de Pasión puertollanera. El momento culminante es el paso de los arcos del templo. Tras la operación, los hermanos se quitan el capillo y rompen en lágrimas de emoción. Ha acompañado a la comitiva el alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz, acompañado de parte de su equipo de Gobierno.





























