Jesús Millán Muñoz.- Llevamos siglos, milenios intentando dilucidar que es la poesía, que es un verso poético, qué es poesía y qué no es. Existen todas las teorías de la poética para dilucidar esto.
Sería fácil expresar que lo sé, sería fácil indicar una definición de una de la decena de grandes teorías poéticas existentes, sería fácil dar una conceptualización o mateiralización tomado de mil escritores y mil poetas que me han precedido. Pero no caeré en esa tentación. A lo sumo describiré unos rasgos. Unos sentidos y unas formas y unas maneras… Creo que el terreno de la poesía, por situar un lado de este poliedro de mil lados, la poesía es aquello que fija una perspectiva, una mirada. Es algo hecho por un encéfalo de carne y corazón y sangre y nervios y alma, que intenta fijar “un movimiento neurológico, una cadena de neuronas que se interrelacionan, además con algo que denominamos alma-espíritu”.
En este recorrido que voy haciendo por el articulismo de opinión y literario hispánico, me he encontrado con un nuevo artículo y un nuevo autor; Raimundo Escribano Castillo (Campo de Criptana, 1933), el artículo titulado: Leer poesía, publicado en AUCA, Revista Literaria, Alicante, 2011. Un autor-poeta, leí una vez que es normal escribir versos en la adolescencia, pero que si alguien ha estado redactando pergeñando versos a los cuarenta años, es un poeta, sea mejor o sea peor, si es que alguien sabe y conoce lo que es mejor en literatura o en poesía. Cosa que dudo. Porque todo depende de los vientos estéticos y de la oratoria y de las ideologías del momento, todo depende del lugar dónde residas y habites o el aire y la tierra que sean tu suelo y tu techo, todo depende de mil circunstancias. Pero esto es otro problema que dejaremos aquí en el silencio…
Raimundo Escribano Castillo es un poeta, es un escritor, es un ensayista, es un articulista. El artículo que nos sirve de pretexto para citar a este hombre y nombre, si nos fijamos bien, lo publicó con ocho décadas sobre sus hombros y sus ojos de miradas al mundo, miradas a su interioridad, miradas del mundo hacia su interioridad. Un hombre que a los ochenta y pico de años todavía escribe, redacta palabras y frases e ideas y metáforas e imágenes y conceptos en forma de artículo de opinión, no cabe duda que sea un escritor.
Como se suele indicar en el mundo del columnismo periodístico, morimos y moriremos y mueren con las botas puestas, se ha visto en casi todos los grandes. Alcántara, Campmany, Umbral, Ruano, y tantos otros, a cientos, y, ahora, en estas tardes/horas últimas, a Raúl del Pozo, autor de la Mancha, trasladado como tantos otros a la Villa y Corte, a Madrid, porque se suele decir, que quién no vaya a ese lugar, se dice desde hace siglos, no puede triunfar en las Letras. Así, está ahora el barrio de las letras, dónde todos los pies del Siglo de Oro estuvieron, meses o años o días o semanas habitándolo. Pero no atan en Madrid las letras, ni los perros con longaniza –muchos han pasado por las tertulias de Madrid, no sólo el Café Gijón que se han olvidado sus palabras y sus manuscritos-. Ni tampoco en Nueva York, que se suele indicar o expresar esta frase…
He buscado en Internet, en la IA, y, le he preguntado cuántos poetas hay en España. Y, me ha contestado, que posiblemente, hoy y ahora en activo, entre diez mil y treinta mil. No sé, no sé si es una cifra realista, no sé, si es poeta al menos el que escribe cien poemas en su vida, y, al menos, muestra y demuestra por libro de registro de propiedad que lo ha hecho, aunque no haya encontrado editorial, o, quizás, lo haya publicado en su blog de Internet.
Pero creo yo, que la poesía y la poesía en la Mancha, necesita dos realidades, una que se realice un directorio virtual de poetas de la Mancha, ya que estamos en la Mancha. Un directorio virtual que lo haga alguna Asociación Poética o de Escritores o un Departamento de Filología o un Museo o una Fundación o quién sea. Creo que lo primero que hay que hacer, es entrar en una bodega de nombres, de todos los poetas de la Mancha, sin selecciones previas, con una mínima demostración de que ha construido un libro publicado o no, o cien poemas en una Red de Internet.
En segundo lugar, que exista un lugar-archivo-biblioteca de y en la Mancha que quiera conservar y guardar “obras y manuscritos” de poetas de la Mancha. La literatura y la poesía están los autores y autoras como se solía indicar de los proletarios en el siglo XIX. No todos serán Dante, no todos serán Homero, no todos serán Shakespeare, no todos serán Dickinson pero quién sabe si habrá alguno perdido en el silencio de su aldea o su barrio de/en la Mancha. Quién sabe si dentro de cien años, se valoran las poéticas de otro modo. Quién sabe qué tesoros tiene el corazón humano.
Pero da lo mismo, al menos la literatura y la poesía es o podría servir para demostrar y mostrar que en la Mancha hay poetas también. Mejores o peores. Sería una base documental para demostrar esto. Aunque sus poemas no sean excelsos, ni geniales, ni clásicos, sería una base documental que podría servir para el estudio de la literatura y de la poesía en la Mancha, dentro de cincuenta o cien años. ¿? ¿Porque cuánta riqueza cultural se pierde, no sólo la que se crea, sino la que se pierde, por unas razones y por otras…? ¿?
Hoy, en este transcurrir por la Mancha y por la literatura en la Mancha y por el articulismo en la Mancha. El artículo como un género literario nos hemos encontrado con un autor, que no conozco personalmente, nadie piense que es por esa razón que redacto estas letras, sino para poner un grano de aire y de arena y de piedra y de agua para valorar más la Mancha, la poética y poéticas de la Mancha, para recordar autores, hoy ha tocado a este escribano y escribiente que ha construido durante década versos y poemas, prosas y ensayos y artículos. Hoy, invito a los de la Mancha, publico lector y autores que lean también libros nacidos e incubados en la Mancha, de ayer y de hoy. No somos más que nadie, no somos menos que nadie.
En el panorama europeo tenemos que estimarnos más lo que somos y lo que hacemos, valorar más las uvas y las aceitunas y los trigos y las industrias de todo lo que somos y hacemos, pero también la industria de los versos. Paz y bien.






