Castilla-La Mancha ha expuesto ante la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) el proceso de participación con agentes sociales, entidades y colectivos durante la evaluación intermedia de la Estrategia regional frente a la Despoblación, que ha llevado a incluir nuevas medidas para revertir la pérdida demográfica en las zonas rurales de la Comunidad Autónoma.
La directora general de Coordinación, Diana Asín, ha participado en el seminario ‘Principios Rurales: Cómo afrontar el entorno rural: Involucrar a las partes interesadas adecuadas en el momento oportuno’ donde ha explicado a responsables de este organismo internacional el proceso que se ha llevado a cabo con los agentes sociales y políticos para hacer esta primera evaluación de la Estrategia.
Durante su intervención, la directora general de Coordinación ha puesto en valor los resultados de la Evaluación intermedia de la Estrategia Regional contra la Despoblación 2021‑2031 y ha recalcado el compromiso del Gobierno regional con un modelo de gobernanza rural basado en la evidencia, la participación de agentes públicos y privados y la coordinación entre diferentes niveles administrativos.
Ahondando en el documento, ha detallado que tras la revisión de la Estrategia, se han incluido 13 nuevas medidas para hacer frente a nuevos retos que se dan en el medio rural, como es la falta de vivienda disponible, para lo que se va a diseñar un programa específico de vivienda en los pueblos; una tarifa plana para autónomos y prever la financiación para pequeñas cooperativas o sociedades anónimas laborales que presten servicios en el medio rural; la puesta en marcha de abonos de transporte; apuesta por el ocio y la cultura; o el fomento de comunidades energéticas.
“Casi la totalidad de estas modificaciones coinciden con las propuestas que se han hecho a lo largo del proceso de escucha a los actores que han participado en evaluación de la ERD”, ha explicado Asín. Esto pone de manifiesto, ha continuado, que el desarrollo rural “exige escuchar a quienes viven y trabajan en nuestros pueblos, así como integrar sus conocimientos en cada fase de las políticas públicas”.
La estrategia que lidera el gobierno regional se alinea con la visión de la OCDE, que resalta la importancia de involucrar a los actores correctos (instituciones, sector privado, comunidad local y expertos) en el momento preciso del proceso de planificación y evaluación de políticas rurales. Este enfoque permite mejorar la calidad de la información disponible, favorecer decisiones más eficaces y garantizar que las medidas adoptadas respondan a la realidad territorial.
Finalmente, ha concluido que la evaluación realizada y los cambios adaptados en la estrategia reforzarán la capacidad de la región para avanzar en políticas de cohesión territorial, fijación de población, dinamización económica y acceso equitativo a servicios públicos esenciales.







