Más de medio millar de integrantes de clubes de lectura llegados de diversos municipios de la provincia de Ciudad Real han asistido este sábado al VII Encuentro Provincial de Clubes de Lectura celebrado en Argamasilla de Calatrava, organizado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y con la participación destacada de Rosa Montero.










La cifra supone un incremento del 55% en la participación respecto a la edición anterior, lo que supone una gran satisfacción por parte de la organización y del propio Consistorio rabanero, por cuanto a lo largo y ancho del territorio ciudadrealeño la Red de Bibliotecas Municipales coordina hasta 124 grupos para adultos y otros 83 infantiles.
Jesús Manuel Ruiz Valle, alcalde de Argamasilla de Calatrava, ha celebrado el interés que ha despertado la jornada, dado que “para nosotros es un orgullo que nuestro municipio sea el punto de encuentro de tantas personas llegadas por la ilusión de disfrutar de los libros y de la reflexión”.
En este sentido, valorando el trabajo y papel del Club de Lectura ‘Cueva de Medrano’, que ha ejercido de ejemplar anfitrión, junto a la bibliotecaria municipal Antonia García, ha destacado el regidor que “apostamos por la cultura en todas sus facetas porque un pueblo que apuesta por ella es un pueblo vivo, que piensa, que dialoga y que comparte”.
Ruiz Valle ha incidido en que la cultura opera como una “herramienta de libertad y un espacio para cuestionar y avanzar” pues, según el alcalde, quien ha querido agradecer a la escritora y periodista Rosa Montero, “la lectura no es solo una afición, es una forma de construir un pueblo; leer no es solo pasar páginas, leer es abrir puertas y hoy en Argamasilla de Calatrava abrimos muchas puertas juntos”.
Montero quien se ha mostrado muy cercana y ha protagonizado el bloque central de la jornada, de la mano de la también periodista y doctora en Estudios de Género, la rabanera Ángela Paloma Martín, ha desvelado a los lectores presentes finalización de su nueva novela, corta, actualmente en fase de revisión y que será publicada en septiembre.
La autora ha analizado el impacto de la literatura en la conducta humana, citando estudios psicológicos realizados en Italia que vinculan la lectura de novelas con un incremento de entre tres y cuatro puntos en las escalas de felicidad y empatía y también ha querido abordar la faceta más creativa de quienes, como ella, hacen literatura.
Según la autora madrileña, esta capacidad empática derivada de la lectura de literatura supone toda una herramienta “revolucionaria” que permite a la sociedad “superar los actuales tiempos del odio” y fomenta una civilización cuya base está en el reconocimiento del otro.
“La escritura es una actividad solitaria, de semanas, meses y años inventando mentiras [en términos de ficción] donde se tiene la duda de estar haciendo algo absurdo. Todo eso cobra sentido cuando al otro lado de las páginas alguien recoge lo escrito”, ha dicho también quien considera las bibliotecas como “la columna vertebral cultural de un país”.
Y sobre el papel del lector, Rosa Montero ha definido el acto de leer como un mecanismo de conexión humana que “da la vida” al autor, justificando todo el proceso creativo en términos de ejercicio solitario que solo adquiere sentido cuando alguien “recoge lo escrito” al otro lado, evitando así que el autor caiga en aislamiento o sinsentidos.
Asimismo, ha recordado el impacto del servicio de bibliobús en su propia formación durante su infancia en Madrid. “En mi casa no había libros y cuando tenía diez o doce años empezó a venir un bibliobús a Cuatro Caminos que me salvó la vida. Los libros nos abren la puerta al mundo y nos permiten superar estos tiempos del odio”, ha enfatizado.
Durante el coloquio, Martín Fernández, ha explicitado que figuras como la de Montero Gayo han enseñado “no solo a escribir, sino también a pensar”, reconociendo en la trayectoria de la invitada cómo “mi generación ha crecido enamorada de un periodismo que ya no existe”, y que ha reivindicado, junto a la literatura de profundidad.
Por su parte, la viceconsejera de Cultura, Carmen Teresa Olmedo, ha informado de que la Red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha suma 461 centros, lo que permite una cobertura del 97,7% de la población, ofreciendo el complemento al resto de lectores, en particular de ámbitos rurales, gracias a bibliobuses.
También ha valorado la resistencia de los clubes de lectura frente al consumo digital individualizado. “En estos tiempos en los que la gente tiende a quedarse en casa y enfrascarse en una pantalla para disfrutar de todo en soledad, que haya personas que quieran compartir el acto íntimo de la lectura me da mucha esperanza”, ha admitido.
Subrayando, por otro lado, que la literatura es un mecanismo para “trabajar por un mundo mejor, más respetuoso y diverso, en el que todos quepamos en paz”, algo a lo que contribuye desde las generaciones más jóvenes el papel de los 83 clubes infantiles de la provincia, una garantía de relevo generacional para el sector editorial y bibliotecario.
Y María José Manzanares Castellanos, presidenta de la Asociación de Bibliotecarios de Ciudad Real (BICRA) y directora de la Biblioteca de Pedro Muñoz, ha reivindicado el papel de las bibliotecas municipales como centros de ocio constructivo, pues son “faros de convivencia” en los pueblos, valorando así trabajo de bibliotecarios y coordinadores.
Durante su intervención, ha citado una frase de Rosa Montero muy celebrada y que busca dignificar al lector asiduo, pues “los escritores somos en primer lugar lectores que queremos escribir el libro que nos gustaría leer. Me revienta cuando dicen despectivamente que alguien es un ratón de biblioteca; ese ratón ha vivido mucho más que tú”.
El evento, que ha sido presentado por Carmen Muñoz Carrión en un Centro Cultural decorado exquisitamente para la ocasión, ha integrado una dimensión de inclusión social mediante la colaboración con el Centro Ocupacional ‘Fuente Agria’ de Puertollano, cuyos usuarios han fabricado las insignias conmemorativas entregadas a los asistentes.
Y tras la firma de ejemplares en la zona habilitada por Librería Delfos y una comida de hermandad en el Complejo Hostelero ‘Los Escuderos’, la programación se ha completado por la tarde con la representación de la obra teatral ‘Alrededor de Lorca’, a cargo del grupo local Con T de Teatro, basada en textos de Federico García Lorca.







