El Consejo de Gobierno ha aprobado el Decreto de estructura orgánica y las competencias de la Consejería de Desarrollo Sostenible con el objetivo de reforzar la gestión del agua en Castilla-La Mancha mediante la creación de la Dirección General del Agua, que asume las competencias que hasta ahora desarrollaba la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha. Al frente de esta nueva dirección general ha sido nombrada Montserrat Muro, quien hasta la fecha ocupaba la dirección del citado organismo autónomo.
Este cambio organizativo responde a la necesidad de fortalecer la posición de la región en el actual proceso de planificación hidrológica, integrando la gestión del agua directamente en la estructura de la Consejería de Desarrollo Sostenible “para ganar en eficacia, coordinación y capacidad de respuesta”.
Así lo ha señalado esta tarde la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, en declaraciones a los medios previas a su participación en el Congreso Nacional de Regantes que se celebra esta semana en el IFEDI de Ciudad Real, donde ha subrayado que “tenemos mucho que defender y el agua debe ocupar el lugar que merece dentro de la Consejería, con una dirección general propia que refuerce nuestra capacidad de decisión y de defensa de los intereses de Castilla-La Mancha”.
Asimismo, el Ejecutivo autonómico refuerza las funciones de la entidad pública Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha, que amplía su papel en el impulso, ejecución y gestión de infraestructuras hidráulicas, para seguir dando respuesta a las necesidades de los municipios, especialmente en materia de abastecimiento, depuración y ejecución de infraestructuras estratégicas, incluyendo ahora actuaciones de emergencia y obras financiadas con cargo al canon DMA.
Gómez, que ha estado acompañada por la directora general del Agua, Montserrat Muro, ha destacado que esta decisión llega en un momento “determinante para el futuro de Castilla-La Mancha”, con los nuevos planes hidrológicos en elaboración, que marcarán el desarrollo social y económico de la región en los próximos años.
Nueva estructura más eficaz y adaptada a la normativa
La modificación del Decreto 112/2023, de 25 de julio, se fundamenta en la Ley 1/2026, de 26 de marzo, de Medidas Administrativas y Tributarias de Castilla-La Mancha, que ha supuesto la supresión del organismo autónomo Agencia del Agua de Castilla-La Mancha “con la finalidad de mejorar la eficacia de las políticas públicas en materia hídrica y reforzar la sostenibilidad financiera del sector público autonómico”, ha afirmado la consejera.
El Decreto aprobado, según ha explicado Mercedes Gómez, incorpora esta nueva dirección general como órgano directivo, integra el Consejo del Agua de Castilla-La Mancha como órgano colegiado de la Consejería y adapta la organización administrativa a la nueva realidad competencial. Además, regula de forma específica las funciones de la Dirección General del Agua, entre las que destacan la participación en la planificación hidrológica, la ordenación y protección de los recursos hídricos, así como, entre otras cuestiones, el desarrollo de programas en materia de agua en el ámbito autonómico.
Mesas de trabajo para la planificación hidrológica
Por otra parte, la consejera también ha anunciado la puesta en marcha del proceso participativo para definir las propuestas de Castilla-La Mancha en el cuarto ciclo de planificación hidrológica (2028-2033), a través de mesas de trabajo organizadas en tres grandes ámbitos: Abastecimiento y depuración; regadíos y usos industriales, y, por último, medio ambiente y espacios naturales
Estas mesas tendrán carácter regional y provincial, con el objetivo de recoger las necesidades específicas de cada una de las provincias y garantizar la participación de todos los sectores implicados. Por ello, las primeras mesas se podrán en marcha el día 21 de abril en Toledo y continuarán el día 23 en Ciudad Real, el 27 en Guadalajara, el 28 en Cuenca y el 29 en Albacete.
Todas las propuestas que se consensuen formaran parte de los documentos definitivos que Castilla-La Mancha presentará dentro del proceso de alegaciones a los Esquemas Provisionales de los Temas Importantes del cuarto ciclo de planificación en las siete Demarcaciones Hidrográficas que afectan a la región, cuyo plazo finaliza a finales de mayo.
Respecto al coloquio en el Congreso Nacional de Regantes sobre el ‘pasado, presente y futuro del Alto Guadiana’, la consejera de Desarrollo Sostenible ha indicado que el modelo de gestión del agua en el Alto Guadiana está actualmente muy condicionado por un marco normativo especialmente restrictivo. “Se trata de una zona con una singularidad evidente respecto a otras cuencas hidrográficas, ya que, a pesar de ser cabecera de un gran río, no dispone de recursos superficiales relevantes, pero sí de importantes masas de agua subterránea que han sido clave para el desarrollo socioeconómico del territorio y, en particular, para la agricultura de regadío”, ha manifestado.
En el caso concreto del Guadiana, se trata de una de las cuencas españolas con mayor dependencia del regadío y su importancia para el conjunto de la región ya que supone, ha concretado Gómez, el 14 % del empleo agrario de la zona y el 64% de toda la industria agroalimentaria de la región; “no se pueden obviar los recursos hídricos que se necesitan independientemente de la adaptación al cambio climático y la disponibilidad del recurso”.
Por ello, desde la Consejería de Desarrollo Sostenible, a través de la nueva Dirección General del Agua, se va a solicitar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la designación de Castilla-La Mancha como entidad colaboradora de la Administración Hidráulica del Estado. Actualmente, en el ámbito de la Confederación Hidrográfica del Guadiana existen alrededor de 4.800 expedientes pendientes de resolución, “lo que genera una situación de incertidumbre e inseguridad jurídica entre los regantes”.
Algunas de las medidas: red de piezómetros y prórroga Directiva Marco del Agua
Paralelamente, el Gobierno regional, en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha, va a impulsar un sistema de monitorización de piezómetros que permita disponer de información actualizada, rigurosa y transparente sobre la evolución de las masas de agua subterránea del Alto Guadiana. Esta herramienta será clave para mejorar la toma de decisiones y avanzar hacia una gestión más eficiente, basada en datos y conocimiento científico.
En este contexto, el Gobierno de Castilla-La Mancha quiere reivindicar con firmeza el derecho de la región a poder utilizar el agua que genera su propio territorio, especialmente en sectores tan determinantes como el agroalimentario.
Asimismo, la consejera ha querido dejar claro que no contempla “la revisión ni, mucho menos, la extinción de derechos de agua que resultan fundamentales para el desarrollo económico y social de Castilla-La Mancha”.
Por último, ha concluido asegurando que desde Castilla-La Mancha se propone que los nuevos planes hidrológicos integren de forma realista las medidas a adoptar, incorporando la evaluación de los costes socioeconómicos asociados, así como la necesidad de adaptar el marco normativo vigente. En esta línea, se plantea también la prórroga de la Directiva Marco del Agua en aquellos aspectos que afectan a la gestión equilibrada del recurso.







