La mujer no pudo reincorporarse a su trabajo por su estado de salud mental y recurrió a tarjetas de crédito y préstamos rápidos para cubrir gastos básicos familiares
La titular de la Plaza número 1 de la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Toledo ha perdonado una deuda de 99.793,64 euros a una mujer cuyo endeudamiento se agravó hasta derivar en una situación de insolvencia como consecuencia de una depresión posparto que le impidió reincorporarse a su puesto de trabajo. Ante la falta de ingresos, se vio obligada a utilizar tarjetas de crédito y a solicitar préstamos rápidos para poder hacer frente a los gastos esenciales de su familia. De este modo, la jueza exonera del pasivo insatisfecho a la clienta de Bergadà Abogados, boutique legal especializada en Derecho concursal, gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad.
Los problemas económicos de la mujer se remontan al año 2018, cuando llegó procedente de Venezuela “en busca de sueños. Tenía mis estudios y esperaba poder ejercer aquí. Pero el que era mi pareja me abandonó y me dejó con una serie de deudas, porque empezamos a pedir préstamos para cubrir otros que ya teníamos”. A pesar de ello, logró rehacer su vida y asumir el pago de aquellas deudas iniciales.
Durante un tiempo, disfrutó de una estabilidad suficiente para cubrir las necesidades de su hogar y cumplir con sus compromisos financieros junto a su esposo. No obstante, su maternidad supuso un cambio de inflexión que alteró por completo su situación personal y económica. Tras dar a luz en 2022, desarrolló un cuadro de depresión posparto caracterizado por episodios intensos de ansiedad y un miedo constante a que su hijo sufriera algún daño.
Esta afección le impidió salir de su domicilio, incluso para realizar actividades básicas. La falta de apoyo familiar cercano agravó aún más su estado emocional y acentuó su sensación de aislamiento. En este sentido, la abogada que ha llevado el caso y socia fundadora de Bergadà Abogados, Marta Bergadà, señala que “hablamos de una mujer que vivía con un miedo paralizante y que se sentía totalmente sola, pese a tener a su pareja al lado”.
Debido a su estado psicológico, no pudo reincorporarse a su puesto de trabajo una vez finalizado el permiso de maternidad, lo que provocó una caída drástica de los ingresos del hogar. “Por mi estado de salud, viví situaciones muy difíciles y me fue imposible reincorporarme al trabajo. Además, hubo momentos de angustia por las dificultades económicas que afectaron a la vida en familia, e incluso también hubo tensiones en el ámbito familiar”, apunta.
Sin ingresos suficientes, la mujer comenzó a tener dificultades para cubrir gastos básicos como la alimentación, los suministros o los productos para el cuidado necesarios para el cuidado del menor. Con la esperanza de que su situación laboral mejorara a corto plazo, la mujer recurrió al uso de tarjetas de crédito y préstamos rápidos. Sin embargo, la acumulación de intereses y la falta de recursos para cubrir estos compromisos financieros provocaron un rápido incremento de su deuda, llevándola a una situación de insolvencia incontrolable.
En el año 2023, inició un proceso de ayuda psicológica para tratar la depresión y la ansiedad que padecía. Aun así, la carga económica seguía siendo una fuente constante de angustia. Fue en 2024 cuando comenzó a buscar activamente una solución legal a su situación. “Por la redes sociales empecé a leer sobre la Ley de la Segunda Oportunidad. Al principio pensaba que era una trampa”, reconoce. Tras informarse y buscar referencias fiables, descubrió el Foro de Facebook de la Ley de la Segunda Oportunidad, dirigido por Marta Bergadà, y decidió ponerse en contacto con la boutique legal. “Desde la primera llamada, en noviembre de 2024, mi vida cambió por completo, porque me dieron la seguridad que yo buscaba”.
De hecho, la letrada apunta que “la situación con la que llegó a Bergadà Abogados era absolutamente devastadora. No sólo arrastraba una deuda que sabía que nunca podría devolver, sino que estaba totalmente bloqueada emocionalmente, con un sentimiento constante de culpa por no poder cuidar de su hijo como ella deseaba”. Tras la correspondiente fase de investigación previa, quedó constatado que era una deudora de buena fe y se inició el correspondiente procedimiento, el cual “he vivido con tranquilidad, porque todo se me comunicaba y si tenía dudas las exponía y recibía una respuesta de inmediato”, explica la mujer.
La resolución llegó recientemente, cuando la jueza de la Plaza número 1 de la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Toledo perdonó a la mujer una deuda de 99.793,64 euros. “Cuando me llamaron de Bergadà Abogados para decirme que se me había exonerado del pasivo insatisfecho gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad me puse a llorar. Durante los días previos había tenido miedo de que no saliera adelante y eso me llevó a volver a tener ansiedad, pero ahora he recuperado la tranquilidad”, explica emocionada. Además, apunta que “esta situación también ha cambiado mi manera de ver las cosas y todo lo voy a hacer con más cabeza. No necesito más para vivir y lo que tenga que hacer lo haré con pasos firmes”.
Por su parte, Marta Bergadà concluye diciendo que “esta sentencia no solo le permite empezar de cero en lo económico, sino que le devuelve algo fundamental: La tranquilidad y la dignidad. Para ella, esta resolución judicial ha sido una auténtica segunda oportunidad para reconstruir su vida y la de su hijo. Y con la ayuda psicológica que está recibiendo, esta familia va a salir adelante”.







