La fotógrafa Pilar García Manzanares ha redescubierto en imágenes las huellas del carbonífero de Puertollano para ofrecer una visión rigurosa desde el punto de vista científico y muy sugerente desde el artístico. La muestra de 45 imágenes se puede disfrutar hasta el 31 de agosto en el Museo Cristina García Rodero, abarca 300 millones de años de historia, desde el «mar de Puertollano» plagado de monstruos hasta el reciente pasado minero.


















La exposición fotográfica “La huella del carbonífero en Puertollano” llega a través de la cátedra del carbonífero de la Uned y el Ayuntamiento de Puertollano, y describe las estructuras de las rocas y las morfologías de los fósiles. Elementos que guían en el conocimiento de cómo era la Tierra y la vida más allá de 300 millones de años, cuando este territorio era un gran estuario marino.
El concejal de Cultura, Juan Berdonces, destacó durante la inauguración el valor excepcional de este periodo geológico, al que definió como “una joya de 300 millones de años condensada en imágenes que ahora habitan las paredes del Museo”.

Berdonces subrayó también la singularidad del espacio expositivo, calificándolo como “un auténtico lujo para cualquier fotógrafo”, tanto por su relevancia simbólica —al llevar el nombre de Cristina García Rodero— como por la calidad arquitectónica y funcional de la sala, concebida para realzar el valor de las obras que alberga.
La muestra se encuentra ubicada en la sala contigua, compartiendo espacio con la exposición conmemorativa del centenario, lo que permite al visitante realizar un recorrido complementario. En este sentido, el concejal destacó que esta propuesta “constituye la manera más fácil, gráfica y estética de contemplar y comprender una de las grandes joyas de la paleontología, la paleobotánica y la geología a nivel mundial”.
La exposición invita así a descubrir, a través de la mirada artística de García Manzanares, un legado natural de incalculable valor científico y patrimonial.
Una exposición que nos adentra en el carbonífero a través dos bloques, la geología y la paleontología por un lado y su consecuencia en la minería que ha marcado el último siglo de Puertollano.
Por su parte, Pilar García Manzanares ha recordado que la minería y el carbonífero forma parte de la identidad social y económica de la ciudad y ha condicionado el presente y lo que será el futuro.
Rocas, estratos, fósiles
Medio centenar de fotografías que es el resultado de año y medio de trabajo en distintas épocas del año en el monumento natural del carbonífero, en la antigua mina La Extranjera, y después de captar infinidad rocas, estratos, fósiles y huellas de las que allí aparecen y sobre desarrolla su labor equipo científico que se adentra en el pasado más antiguo de la ciudad.
Instantáneas con las que descubrir detalles a veces inadvertidos para el gran público, que están ahí a escasos metros de Puertollano y que cuando se ven resultan increíbles, porque a veces no se valora lo que más cerca se tiene.
García Manzanares ha tenido como reto mostrar el pasado pero a la vez el más reciente, el de los paisajes mineros, que dan lugar a imágenes bastante interesantes y a veces por habituales “nos pasan desapercibidas porque estamos acostumbrados a ver las escombreras y restos de castilletes, pero quizás para los que somos de aquí porque nos resulta nos pasan tan desapercibidas y que nos dan una imagen que forma parte de nuestra identidad”.







