Culminó el Congreso  “Poesía allende al poema” con notable éxito

Por José Belló Aliaga

El pasado 17 de abril se llevó a cabo el congreso “Poesía allende el poema” en la Biblioteca Luis Parra de Villanueva del Pardillo en el marco de la Semana de la Poesía de dicha localidad, que supuso el pistoletazo de salida a las numerosas actividades que se llevarán a cabo hasta el sábado 25 de abril, jornada en la que se desarrollará la Noche de la Poesía, que supondrá su clausura.

Comenzó el congreso con la bienvenida por parte de la vocal de la Asociación Memorare, Lucía Montero Martín, que fue seguida por el concejal de Hacienda del municipio, don Peter William Hauschild Rey, quien acudió en sustitución de la concejala del área de Cultura, Elena Redondo Martínez, la cual no pudo asistir por cuestiones de agenda. El concejal apuntó en su discurso introductorio que no hacen falta parámetros para cuantificar la poesía, ese “desnudar el alma en un conjunto de estrofas” y siguió apuntando que, descartadas las utilidades, solo queda reivindicar su necesidad, dado que siempre habrá un anhelo, una injusticia o un sentimiento aguardando emerger en el poema en un mundo saturado de ruidos. Y finalizó su alocución señalando que el que daba comienzo era un acto muy necesario para instarnos a la reflexión.

Tomó, acto seguido, la palabra el profesor Diego Vadillo López para esgrimir su ponencia “Retazos de sublimidad en el seno de lo cotidiano”, en la que distinguió entre poesía y poema aduciendo que la poesía más sería un torrente de emotividad difuso en busca de hallar cauce en el que ser erigida, siendo el poema el molde perfecto para que emerja y se encuentre con su suscitador. Entre los teóricos a los que acudió cabe mencionar a Víktor Shklouski, formalista ruso que acuñara el concepto de extrañamiento, Lázaro Carreter, Octavio Paz o José Ángel Valente.

Continuó Mencía Buhigas Jiménez con su conferencia “La poesía en la educación: una cuestión de la ética y la pragmática”. Entre otros sugerentes apuntes indicó que la poesía es algo profundamente humano, íntimo y necesario que no ha de ser un lujo, sino un patrimonio de acceso común. Apuntó que no solo somos un cuerpo, sino, asimismo, múltiples vivencias. Así, seríamos un poema que está en continuo crecimiento, nutriéndose la poesía de esa tensión que es el vivir, pues no solo sería métrica, ritmo…, lo que ya en sí es profundamente valioso, sino que es también un medio de generación de significado.

Afirmó, entre otras muchas cuestiones, que la poesía ayuda a significar el cerebro del infante, a crear conexiones neuronales…

Tras de Buhigas, principió su participación el profesor de la Complutense José Antonio Jiménez de las Heras, quien a través de su ponencia “Miradas más allá de la realidad” se acercó a la poesía más allá del marco de la poesía en el orbe de las imágenes fílmicas, terreno en el que habitúa a desempeñarse. Apuntó que tal empresa requiere de una comprensión más intuitiva que razonada y que no todas las miradas son poéticas, ni todas las que pasan por serlo, realmente lo son. Se centró Jiménez en pasajes concretos cuya mirada cinematográfica infunde en nosotros una cierta sensación de lirismo. A su decir, el verdadero poeta cinematográfico es el hombre que construye imágenes que nos llegan a lo más profundo de nuestros sentidos; es aquel que puede mirar más allá de la realidad convencional que nosotros vemos. Es aquel, en definitiva, que es capaz de penetrar el alma humana. Realmente, seguía, los poetas cinematográficos son aquellos que, al final, han llegado a una comprensión del espíritu humano más allá de la convencional y que nos hacen comprender ese espíritu humano de alguna manera más allá de lo que nosotros habríamos podido pensar.

Siguió a Jiménez de las Heras la profesora de la Universidad de Alcalá de Henares Julia Sabina Gutiérrez Sánchez, con la ponencia “Poesía y auto aniquilación en el cine”.

Experta en el guionista Rafael Azcona, apuntó cómo escribir un guion cinematográfico es una tarea harto compleja porque hay que pensar en imágenes; además, es un texto muy susceptible de ir sufriendo modificaciones, no en vano está concebido para desaparecer en la película, por lo que el guionista se desposee de sí mismo en la escritura, cosa que le sucedió a Azcona, cuyo centenario estamos cumpliendo. El guionista logroñés, señaló Gutiérrez, en un principio fue poeta y apenas había visto cine, hasta que, en un momento dado, halló el cauce del guion audiovisual, en el que trasvasó gran parte de su temperamento lírico, en unas ocasiones de manera elevada, en otras truculenta, y siempre al servicio de la obra fílmica, a la que engrandecerá por suministrarle dicho componente poético desde ese tan abnegado género escritural y audiovisual, pasando a sacrificar el yo poético al servicio de las premisas fílmicas de otros.

El penúltimo conferenciante fue el profesor del IES Sapere Aude, David Príncipe Licini, quien con su intervención “Entre las líneas y las palabras” teorizó acerca de todo aquello que se escapa precisamente por entre los lineales de la escritura, toda vez que las palabras no consiguen aprehender todo aquello que designan de una forma plena y satisfactoria, obrando siempre por aproximación arbitraria. El profesor abarcó en su charla los dominios de la poética del espacio, del arte… indicó asimismo que siempre hay algo que nos acucia y a lo que necesitamos dar expresión, intuiciones que nos resultan difíciles de decir, ¿cómo expresar la fascinación? También, prosiguió, la ciencia en su prurito de exactitud designativa no consigue abarcar todo lo que nombra, dejando de decir, al hacerlo, muchas cosas.

El acto fue cerrado con la intervención del presidente de la Asociación Memorare, Juan Montero Martín, quien a través de su texto “La virtud de la poesía: pensar el derecho y la política desde la poética” dejó harto interesantes apuntes como los que siguen: el hecho de que sería interesante invertir la lógica con que se trabaja en el mundo jurídico, esto es, llevar a cabo primero una valoración fáctica de los hechos para, a continuación, subsumir el hecho dentro de la norma. Indicó que una integración de la poesía dentro de la política pública podría obrar en la desmercantilización de la cultura y de la poesía, que no habría de ser tratada como bien de mercado sino como derecho humano. Continuó señalando Montero que también se pueden conocer el derecho y la política a través de la poesía, y ponía el ejemplo de “El niño yuntero”, de Miguel Hernández, poema que, de fondo, aborda la problemática del trabajo infantil mediante un juego simbólico. La realidad tratada por el insigne poeta oriolano ya venía siendo, de hecho, abordada político-jurídicamente desde finales del XIX en nuestro país, siendo una ley pionera en España la entonces promulgada. Además, Montero abogaba por la posibilidad de rociar de poética sugestividad los textos de cariz jurídico, haciéndolos de más estimulante lectura. Dado que el derecho prescribe y ordena el mundo, proseguía, qué mejor que hacerlo a través de la poesía, invirtiendo la lógica de la política y el derecho, disciplinas que habitúan a dejar al margen el vuelo lírico, malogrando su potencialidad de imaginar y vertebrar nuevos mundos.

José Belló Aliaga

Pies de foto

Foto 1:     Lucía Montero Martín, Diego Vadillo y Peter William Hauschild Rey

Foto 2:     Lucía Montero Martín, vocal de la Asociación Memorare, dio la bienvenida a los asistentes al acto

Foto 3:     Juan Montero, Mencia Buhigas y de pie, Peter William Hauschild Rey, concejal de Hacienda del municipio

Foto 4:     El profesor Diego Vadillo López durante su ponencia “Retazos de sublimidad en el seno de lo cotidiano”

Foto 5:     En primer término, Mencía Buhigas Jiménez que dictó la conferencia “La poesía en la educación: una cuestión de la ética y la pragmática”

Foto 6:     El profesor de la Complutense José Antonio Jiménez de las Heras, quien disertó sobre  “Miradas más allá de la realidad”

Foto 7:     La profesora de la Universidad de Alcalá de Henares Julia Sabina Gutiérrez Sánchez, expuso la ponencia “Poesía y auto aniquilación en el cine”

Foto 8:     El profesor del IES Sapere Aude, David Príncipe Licini, durante su ponencia “Entre las líneas y las palabras”

Foto 9:     El acto fue cerrado con la intervención del presidente de la Asociación Memorare, Juan Montero Martín, con su texto “La virtud de la poesía: pensar el derecho y la política desde la poética”

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