El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha destacado este miércoles la importancia de la valorización de los residuos y la biomasa. «Es convertir un problema en una gran oportunidad», ha dicho, para agregar que significa convertirlos en recursos, en materias primas circulares, en combustibles renovables, en soluciones con menor huella de carbono y en actividad económica real y, por encima de todo, local».
Así lo ha indicado durante su intervención en la apertura de la jornada ‘Valorización de residuos y biomasa: conectando investigación, industria y competitividad a la que también ha acudido el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares; la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez; y del rector de la UCLM, Julián Garde.
«Estamos hablando de economía circular en estado puro, pero también de soberanía industrial, de reducción de dependencias exteriores y de creación de cadenas de valor más resilientes», ha reconocido el presidente de Repsol, quien ha añadido que la valorización energética debe centrarse «prioritariamente» en aquellos residuos que, a falta de otra alternativa, acabarían en el vertedero o la incineración, «sin interferir con las cadenas de reciclaje material».
Además, ha subrayado que esta valorización permite abordar simultáneamente tres retos estructurales como son reducir emisiones, gestionar de manera más eficiente los residuos y reforzar la seguridad de suministro energético. «La biomasa y los residuos no solo permiten reducir emisiones, permiten innovar, generar empleo, dinamizar zonas rurales y reforzar la competitividad de sectores como la industria química, la energética y la agroalimentaria».
Para Brufau, si se quiere que esta oportunidad «deje de ser un concepto» y se convierta en industria «con escala» se debe es asegurar una disponibilidad sostenible y escalable de biomasa y residuos, construir una cadena de suministro eficiente y lograr condiciones de competitividad y un marco regulatorio estable.
«En Repsol queremos firmemente que la industria debe ser parte de la solución. Por esto estamos impulsando proyectos vinculados a combustibles renovables y economía circular», ha indicado, para agregar que «para que todo esto sea escalable, la circularidad debe apoyarse en proyectos ambientalmente eficaces, económicamente viables y socialmente aceptables».
Por ello ha señalado que, en un contexto como el actual marcado por tensiones geopolíticas, cambios tecnológicos «acelerados» y una «fuerte competencia global», «aprovechar nuestros propios recursos es una cuestión de competitividad y de autonomía estratégica.
Junto con esta reflexión, Brufau ha indicado que España necesita una industria «eficiente, competitiva y descarbonizada», basada en la tecnología, en el conocimiento y la innovación, la realidad y el pragmatismo; al tiempo que ha aludido a la «necesaria» colaboración institucional, ya que «los retos actuales no pueden abordarse de forma aislada y requieren colaboración entre administraciones, universidades y empresas».
NUEVA CÁTEDRA PARA IMPULSAR LA ECONOMÍA CIRCULAR
En el marco de esta jornada, Fundación Repsol y la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) han firmado un acuerdo de colaboración para la creación de la nueva Cátedra de Aprovechamiento de Residuos y Valorización de la Biomasa, que impulsará la investigación, la transferencia de conocimiento y la formación en tecnologías clave para avanzar hacia una economía circular y baja en carbono.
La Cátedra dirigida por los catedráticos de Ingeniería Química, Juan Francisco Rodríguez y María Luz Sánchez promoverá actividades de investigación aplicada, divulgación y formación orientadas a acelerar el desarrollo de soluciones tecnológicas para transformar residuos en recursos, optimizar cadenas de valor de la biomasa y analizar su contribución a la descarbonización de la industria y del sistema energético.
La consejera de Desarrollo Sostenible ha indicado que la creación de la nueva cátedra de la Fundación Repsol y la Universidad de Castilla-La Mancha refuerza el compromiso con la investigación, la formación y la transferencia de conocimiento en ámbitos clave como la transición energética, la economía circular y la descarbonización industrial.
«UNA OPORTUNIDAD DE PRIMER NIVEL»
Ha incidido en que Castilla-La Mancha genera 15,7 millones de toneladas de materia orgánica, «un volumen que representa una oportunidad de primer nivel para la investigación, la industria y la innovación». «Ahora necesitamos dar un paso más y trabajar conjuntamente con la Universidad, la comunidad científica y el sector industrial para que nos ayuden a definir cómo valorizar estos residuos y subproductos».
En este sentido, ha remarcado que el Gobierno regional «está a disposición de esta alianza estratégica», subrayando que es imprescindible avanzar hacia soluciones concretas que permitan aprovechar todo este potencial y generar valor añadido en el territorio».
Castilla-La Mancha dispone de uno de los mayores stocks de biomasa forestal de España, con más de 132 millones de metros cúbicos de biomasa arbórea acumulada y un crecimiento anual superior a los 3,3 millones de metros cúbicos. «No tenemos un problema de falta de biomasa, sino que necesitamos movilizarla para avanzar en el desarrollo de la bioeconomía forestal y reducir el impacto positivo que podría tener en términos ambientales, económicos y sociales», ha dicho.
«EL CONOCIMIENTO ES LA BASE DEL PROGRESO»
El rector de la UCLM, de su lado, ha asegurado que la institución regional y Fundación Repsol comparten una misma convicción, que no es otra que «el conocimiento es la base del progreso» y que la investigación y la formación son herramientas imprescindibles para afrontar los retos del presente».
A este respecto, ha señalado que, con la incorporación a la Red de Cátedras, la Universidad regional da «un salto cualitativo» al quedar integrada en un ecosistema de seis universidades en España y una en Portugal que «están contribuyendo desde el rigor científico y la neutralidad tecnológica, al gran debate energético de nuestro tiempo».
Garde ha enfatizado que esta cátedra tiene «una dimensión profundamente territorial», en sintonía con el compromiso de desarrollo de la región que la UCLM asumió desde su creación hace cuarenta años y que ahora se verá reforzado con esta nueva línea estratégica «clave», en la que sostenibilidad e innovación van de la mano desde un enfoque integrador que une investigación, docencia y transferencia.
Finalmente, el alcalde ha destacado la importancia del reto que se marca la nueva Cátedra universitaria para «resolver uno de los problemas que tenemos en la sociedad», pero que puede convertirse «también en una oportunidad». La valorización de residuos, ha señalado, está íntimamente ligada al modelo con el «que queremos afrontar el futuro».
LA CÁTEDRA
La Cátedra nace con el objetivo de impulsar la generación de conocimiento y la transferencia de resultados en ámbitos como la economía circular, la valorización de residuos, los biocombustibles y bioproductos, y el análisis de sostenibilidad de soluciones basadas en biomasa.
Pretende impulsar un espacio estable para la generación, transferencia y divulgación de conocimiento en el ámbito de la transición energética, y en particular en torno a la economía circular aplicada al aprovechamiento de residuos y valorización de biomasa, favoreciendo el diálogo entre investigación, industria y administración pública.







