El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha autorizado en la campaña 2026-2027 la adquisición de 15.000 dosis de ‘Niservimab’, una vacuna destinada a la inmunización de neonatos y lactantes frente al virus respiratorio sincitial (VRS), por un importe de más de 3,2 millones de euros, tal y como ha anunciado la consejera Portavoz, Esther Padilla.
“Ya saben que para el Ejecutivo de García-Page la prevención es el centro de la política sanitaria”, ha comenzado la portavoz, quien ha puesto en valor la protección desde el inicio de la vida como la forma más eficaz de “evitar complicaciones, ingresos hospitalarios y sufrimiento a muchas familias”.
Según ha explicado, se trata de un anticuerpo monoclonal frente al virus respiratorio sincitial (VRS), principal causante de infecciones en las vías respiratorias inferiores en menores de un año, especialmente bronquiolitis y neumonías. “A nivel mundial, este virus es ya la segunda causa de muerte en menores de un año”, ha advertido la portavoz. En efecto, ha apuntado que las infecciones por VRS suponen anualmente una importante sobrecarga asistencial todos los inviernos, tanto en los servicios de Atención Primaria como en los hospitales, “lo que se traduce en un incremento de las visitas a Urgencias, de los ingresos en planta y de la ocupación de las unidades de cuidados intensivos pediátricos”.
Los datos disponibles apuntan a una efectividad en torno al 80% en la prevención de enfermedad grave y hospitalización en menores de un año, lo que según ha indicado la portavoz, evidencia la importancia de dicha prevención para la sostenibilidad del sistema sanitario.
Esta decisión se entiende “todavía mejor”, ha proseguido Padilla, si la situamos en el marco de la “apuesta firme y sostenida” por las políticas de inmunización que se están desarrollando desde el Gobierno de Castilla-La Mancha. Una apuesta que ha llevado al Ejecutivo de García-Page a incrementar de “forma significativa” la inversión en vacunas desde 2015, hasta alcanzar este año un presupuesto de más de 38 millones de euros. “Frente a ello, conviene recordar que hubo un momento en el que se consideraba que con cinco millones era suficiente para prevenir”, ha señalado Padilla, en relación con la etapa del anterior Gobierno, “que llegó incluso a recortar en algo tan esencial como la prevención de enfermedades”. Una comparación que, en sus palabras, explica “muy bien” los dos modelos que han existido en Castilla-La Mancha. Y ha finalizado defendiendo “el que aplicamos actualmente, aquel que entiende que invertir antes es la forma más inteligente y también más humana de evitar sufrimiento y de proteger la vida y la salud pública”.







