El Gobierno de Castilla-La Mancha continúa consolidando su liderazgo en transición energética y energías renovables “como palanca clave para la investigación, la industria y la competitividad, poniendo ahora el foco en la valorización de los residuos y el aprovechamiento de la biomasa como herramientas fundamentales para avanzar en la descarbonización del sistema productivo regional”. Así lo ha puesto de manifiesto la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, durante su intervención en la jornada ‘Valorización de residuos y biomasa: conectando investigación, industria y competitividad’, celebrada este miércoles en Ciudad Real, con motivo de la presentación de la nueva cátedra impulsada por la Fundación Repsol y la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). En la jornada también ha participado el viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar y el director general de Transición Energética, Alipio García.
Junto al presidente de Repsol, Antonio Brufau, el rector de la UCLM, Julián Garde; y el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, la representante del Ejecutivo regional ha destacado “el liderazgo energético de Castilla-La Mancha que cuenta ya con 17.833 megavatios de potencia instalada en su mix energético, de los cuales el 87% procede de fuentes renovables, una cifra que sitúa a la Comunidad Autónoma muy por encima de la media nacional”.
Liderazgo en renovables y competitividad económica
Gómez ha subrayado que este crecimiento sostenido de las energías limpias “se traduce directamente en competitividad económica, atracción de inversiones y creación de empleo”, recordando que, en lo que va de año, los proyectos vinculados a las renovables han movilizado más de 200 millones de euros, con un empleo asociado de más de 1.000 puestos de trabajo.
Asimismo, ha puesto en valor el avance del autoconsumo, con más de 54.500 instalaciones y cerca de 1.000 megavatios de potencia, situando a la región entre las cinco comunidades autónomas con mayor peso en el mix nacional, así como el hecho de que la demanda eléctrica regional haya crecido un 3,6 %, reflejo del proceso de electrificación de la economía.
“Estamos haciendo nuestro trabajo como Administración, generando un entorno energético competitivo y estable que permite que cualquier empresa vinculada a los residuos, la biomasa o la economía circular pueda instalarse en Castilla‑La Mancha”, ha afirmado la consejera.
Investigación, industria e innovación
La titular de Desarrollo Sostenible ha incidido en que Castilla-La Mancha genera 15,7 millones de toneladas de materia orgánica, “un volumen que representa una oportunidad de primer nivel para la investigación, la industria y la innovación”. “Ahora necesitamos dar un paso más y trabajar conjuntamente con la Universidad, la comunidad científica y el sector industrial para que nos ayuden a definir cómo valorizar estos residuos y subproductos, cómo convertirlos en energía, en nuevos procesos productivos y en una herramienta real para descarbonizar la industria”.
En este sentido, ha remarcado que el Gobierno regional “está a disposición de esta alianza estratégica”, subrayando que es imprescindible avanzar hacia soluciones concretas que permitan aprovechar todo este potencial y generar valor añadido en el territorio.
Castilla-La Mancha dispone de uno de los mayores stocks de biomasa forestal de España, con más de 132 millones de metros cúbicos de biomasa arbórea acumulada y un crecimiento anual superior a los 3,3 millones de metros cúbicos. “No tenemos un problema de falta de biomasa, sino que necesitamos movilizarla para avanzar en el desarrollo de la bioeconomía forestal y reducir el impacto positivo que podría tener en términos ambientales, económicos y sociales”.
La producción media anual de biomasa con fines energéticos se sitúa en torno a 87.000 toneladas al año, y la región cuenta ya con 13 redes de calor con biomasa, varias de ellas vinculadas a hospitales públicos, “que necesitan energía segura, estable, asequible y lo más descarbonizada posible los 365 días del año”, ha subrayado.
Impulso a la colaboración público-privada y a la formación especializada
La creación de la nueva cátedra de la Fundación Repsol y la Universidad de Castilla-La Mancha refuerza el compromiso con la investigación, la formación y la transferencia de conocimiento en ámbitos clave como la transición energética, la economía circular y la descarbonización industrial, ha dicho Gómez.
Así, ha felicitado a las entidades firmantes y ha agradecido la colaboración público-privada entre ambas entidades, destacando que Castilla-La Mancha cuenta ya con diversas cátedras universitarias relacionadas con la sostenibilidad, el cambio climático y la economía circular. “Necesitamos espacios de investigación y formación alineados con las necesidades reales del mercado, que ofrezcan a nuestros estudiantes herramientas para especializarse y convertirse en los profesionales que va a necesitar la transición energética”, ha afirmado.
Por último, la consejera ha reiterado que el Gobierno regional seguirá apoyando este tipo de iniciativas, convencida de que la colaboración entre universidad, industria y administraciones públicas es clave para transformar los recursos de Castilla-La Mancha en oportunidades de desarrollo, empleo y futuro.







