Aprovechando esta nueva inauguración, Julio Criado ha lanzado un llamamiento a aquellos ayuntamientos que aún no han integrado este proyecto en sus calles, enfatizando la sencillez y potencia de la propuesta. «Animamos a todos los consistorios a sumarse a la red de Bancos Literarios. El coste material es lo que valga el grabado de una placa, pero destacar a un vecino con este galardón frente a su comunidad no tiene precio; es fortalecer la identidad y el orgullo de un pueblo».
El proyecto ‘Banco Literario’, esa iniciativa pionera que nació en 2017 con la ambición de convertir el mobiliario urbano en un homenaje permanente a la creación literaria, ha sumado una pieza de un valor humano incalculable. En el marco del Día Internacional del Libro, Miguelturra ha reconocido a José Antonio Mondéjar, un autor cuya pluma no nació en academias, sino en el papel de estraza y bajo la luz de los candiles de la posguerra.
A pesar de la ausencia física del promotor del proyecto, Julio Criado García, quien no pudo asistir por un imprevisto de última hora, su mensaje de aliento y reconocimiento estuvo presente durante toda la jornada, subrayando la importancia de mantener vivos estos espacios de reflexión.
El acto fue abierto por Luis Ramón Mohíno, Alcalde de Miguelturra, quien tomó la palabra para destacar la figura del homenajeado como un símbolo de luz. «José Antonio, has venido a traer la luz de tu poesía y tu obra literaria. Eres el ejemplo de una persona que, guiado por las enseñanzas de un padre sabio, ha sabido representar el amor a su pueblo a través de sus estudios y sus versos pegados a la tierra del Campo de Calatrava», afirmó el primer edil, agradeciendo la masiva asistencia de vecinos que llenaron la plaza.
Por su parte, Carlos Martín de la Leona, Diputado Provincial, resaltó el carácter provincial de este fenómeno cultural. «Este banco es un espacio maravilloso para que sus nietos y su hija vengan a pedirle consejo. Es un reconocimiento a una trayectoria dedicada a los libros en momentos difíciles», señaló, poniendo en valor la colaboración entre el Ayuntamiento y la Diputación de Ciudad Real.
Inmaculada Pérez Avellán, Directora de la Biblioteca Municipal, fue la encargada de trazar el perfil vital de Mondéjar. Relató cómo José Antonio, nacido en 1946, pasó de trabajar como pastor y agricultor en su infancia a dedicar su vida a la construcción.
Fue tras la jubilación cuando su vocación latente despertó en el taller de lectura de la Universidad Popular, bajo la dirección de Diana Rodrigo. «Hoy inauguramos un espacio que simboliza su amor por la palabra; una huella que seguirá floreciendo en cada lectura», explicó Pérez, recordando que su obra ‘Poemas de mi cosecha’ es ya un pilar del patrimonio churriego.
Uno de los bloques más emotivos fue la intervención de su hija, Fátima Mondéjar, quien ofreció una pieza oratoria de altísimo nivel emocional. Fátima reivindicó la literatura como un «acto de resistencia» de sus abuelos.
«Papá, tú escribes hoy porque ellos no se rindieron ayer», afirmó, recordando cómo sus abuelos priorizaron el conocimiento en tiempos de miedo y silencio. También tuvo palabras para su madre, «la guardiana de su tiempo», y un recuerdo desgarrador pero luminoso para su hermano fallecido: «En la sensibilidad de tu escritura habita su recuerdo». Fátima cerró su intervención definiendo a su padre no solo como escritor, sino como «el mejor abuelo del mundo».
Finalmente, el propio José Antonio Mondéjar tomó la palabra para compartir un relato autobiográfico que cautivó a los presentes por su crudeza y honestidad. Narró escenas cinematográficas de su infancia: el incendio del chozo donde vivían, el heroísmo de su padre rescatando a su hermana entre las llamas, y las jornadas de siega cobrando apenas 11 pesetas.
«Mi padre fue mi héroe. Él nos tomaba la lección por la noche sobre sacos de cemento. Quería que aprendiéramos para no trabajar en el campo como él», relató José Antonio. Su intervención fue un viaje por la historia de Miguelturra: desde los baños en barreños de zinc hasta el esfuerzo por conseguir el certificado de estudios primarios para entrar en la construcción. Cerró su discurso con un profundo agradecimiento a sus compañeros del grupo de lectura, a Diana Rodrigo y al Aula de Estudios, con quienes ha rescatado la historia local en trece libros.
Grupo Oretania
Desde la distancia, el impulsor del proyecto y gerente del Grupo Oretania, Julio Criado, ha querido hacer llegar sus palabras de afecto. «Quiero enviar mi más sincera felicitación a José Antonio Mondéjar. Su historia es la personificación del espíritu del Banco Literario: el triunfo de la sensibilidad sobre la adversidad. José Antonio, hoy tu nombre ya no solo está en tus libros, sino en el corazón de tu plaza. Asimismo, mi agradecimiento infinito al Ayuntamiento de Miguelturra por su fe ciega en este proyecto. Gracias por permitir que la literatura siga siendo una seña de identidad en vuestro municipio y por dar continuidad a una iniciativa que honra a quienes, con su pluma, hacen más grande nuestra tierra.»
Más allá del homenaje individual, el promotor de la iniciativa, Julio Criado, ha querido aprovechar esta nueva inauguración para lanzar una invitación abierta a aquellos ayuntamientos que aún no han integrado este proyecto en sus calles. Criado enfatiza la sencillez y la potencia simbólica de la propuesta: “Queremos animar a todos los consistorios a que se sumen a la red de Bancos Literarios. El coste material para un ayuntamiento es mínimo, simplemente la grabación de una placa, pero el valor inmaterial de reconocer a un vecino o vecina en la plaza de su pueblo, frente a su familia y su comunidad, no tiene precio”. Para el responsable del Grupo Oretania, este galardón es la forma más directa y honesta de fortalecer la identidad de un municipio, transformando un elemento cotidiano en un monumento eterno a la cultura compartida.
Bancos Literarios
El nombramiento de José Antonio Mondéjar se suma a una sólida red de reconocimientos que el proyecto ha ido tejiendo por toda la geografía provincial. A día de hoy, el ‘Banco Literario’ es una realidad consolidada en localidades como Aldea del Rey, Almagro, Almodóvar del Campo, Argamasilla de Calatrava, Calzada de Calatrava, Granátula de Calatrava, Miguelturra, Piedrabuena, Puertollano y Villamanrique, convirtiendo sus calles en un testimonio vivo de su riqueza intelectual.
Este ambicioso inventario de talento cuenta ya con nombres imprescindibles de nuestras letras. En Aldea del Rey, la distinción ha recaído en figuras como Valentín Villalón Benítez (2017), Társilo Coello Sanz (2018), Luis Alañón Flox (2024), Claro Barba Merino (2025) y Ángel Valbuena Sánchez (2026). Por su parte, Almagro honra a Manolita Espinosa (2022), Nieves Fernández (2023) y Ramón José Maldonado y Cocat (2024); mientras que Almodóvar del Campo hace lo propio con Aurora Rey Aragón (2022) e Isaac Pérez Infante (2023).
La estela de reconocimiento continúa en Argamasilla de Calatrava con Manuel Muñoz Moreno (2022), Javier Lozano Raya (2023), Domingo Carneros Arias (2024) y Ángela Paloma Martín Fernández (2025). En Calzada de Calatrava, los bancos llevan los nombres de Juan José García Ciudad (2022), Mercedes Alonso Díaz (2023), Manuel Ciudad Ruiz (2024), Juan Zapata Alarcón (2025) y Pascual Díaz García-Baltasar (2026). Granátula de Calatrava ha ensalzado a Juan José Donoso Azañón (2022), Miguel Muñoz Donoso (2023), José Lorenzo Sánchez Meseguer junto a Helena Romero Salas (2024) y María Gómez Camacho (2025).
En Miguelturra, la nómina de autores es extensa y brillante, contando con Diana Rodrigo y Don Esaú de María Díaz (2018), Hilario Rivero (2019), María del Castillo González Garrido (2021), Antonio Vallejo Cisneros (2022), Mariano Mondéjar Soto (2024), Isaías Moraga Ramos (2025) y, ahora, José Antonio Mondéjar (2026). Finalmente, el proyecto se extiende a Piedrabuena con Nicolás del Hierro (2023); Puertollano con José González Ortiz (2022); y Villamanrique, con el homenaje a Jorge Manrique en 2025. Una nómina de honor que sigue creciendo para que la palabra nunca deje de habitar nuestras plazas.








