Siniestralidad laboral en Castilla-La Mancha, una mirada desde los Servicios Públicos

“Cada 28 de abril levantamos la voz a nivel mundial con motivo del Día Internacional de la Seguridad y la Salud Laboral. Instituido por la OIT desde 2003, esta efeméride conmemora el recuerdo a los trabajadores fallecidos o lesionados impulsado por el movimiento sindical mundial desde 1996. Tiene el objetivo firme de promover el trabajo seguro y prevenir los riesgos laborales desde su integración en todas las fases de la gestión y el fomento de la cultura preventiva. Desde UGT Servicios Públicos de Castilla-La Mancha nos cuestionamos la realidad actual de la siniestralidad laboral.

¿Qué es un accidente laboral evitable? Se trata de aquel suceso inesperado y brusco que rompe la continuidad del trabajo y causa o puede causar daños, siendo el resultado de una inadecuada gestión preventiva. En otras palabras, aquel que no hubiera ocurrido de haberse aplicado correctamente las medidas de seguridad y prevención. Tristemente la mayoría son así, 9 de cada 10. Entre sus causas encontramos la falta de mantenimiento, plantillas no suficientemente dimensionadas y, en consecuencia, la sobrecarga excesiva de trabajo. La revisión y mejora de los procedimientos de trabajo inadecuados, la ausencia de evaluaciones de riesgos, los equipos de protección individual óptimos y así como la supervisión de la adopción de las medidas son temas prioritarios. 

Los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social -meses de enero y febrero de 2026 en nuestra región- exponen una dura realidad: los siniestros graves y mortales han aumentado un 75%. Frente a los 24 graves que hubo el año pasado, en 2026 se han producido 42. Y con rabia tenemos que lamentar que 8 personas perdieron su vida por ir a trabajar y ahora, sus familias están rotas. Sus compañeros y compañeras, rotos también.

¿Cuáles son las principales víctimas de los accidentes laborales? Las trabajadoras y trabajadores son las personas los que sufren y las que mueren. La prevención se trata de una tarea colectiva. Las personas trabajadoras debemos ser ejemplo en cumplir escrupulosamente las medidas de seguridad y prevención porque nos va la salud y, a veces, la vida en ello. No obstante, a cada uno su parte de responsabilidad: los que no tienen el poder de decidir las condiciones laborales son los que pagan el precio más alto. Conseguir unos centros seguros y saludables es responsabilidad del empleador. Personas trabajadoras y organizaciones sindicales la mejoramos con nuestra participación y actitud vigilante.

La prevención de riesgos laborales se cumple a nivel formal en la mayoría de los casos, pero la prevención real es estrepitosamente carente. Ante esta dura realidad, hoy 28 de abril volvemos a reclamar que se llegue a las causas y se implementen medidas preventivas eficaces.

La seguridad no puede estar supeditada a los intereses económicos y a la tecnología. La integración real de la prevención o la ausencia de las medidas de prevención depende de decisiones. La omisión de las mismas, roza la negligencia o incluso la mala fe. Mala praxis, sin duda, es. Es importar recordar que en seguridad y salud laboral se es responsable de lo que se hace y de lo que no se hace.

Para muestra un botón: tras 30 años de la aprobación de la Ley de Riesgos Laborales, la Junta de Castilla-La Mancha sigue sin contar con un Plan de Prevención de Riesgos Laborales, por más que sea obligatorio desde 1995. Como dicen los más jóvenes: “En plan… sin plan, pues no es plan.” Igualmente, son necesarios unos servicios de prevención suficientemente dimensionados, para abordarla con calidad y seguridad. Fundamental recuperar la figura del delegado y delegada de prevención del anterior pacto de interlocución.  Las condiciones de este perfil, suprimidas por la señora Cospedal, y que han seguido año tras año sin recuperarse con el actual Gobierno regional, es un recurso imprescindible. Está demostrado que allí donde hay un delegado de prevención los accidentes laborales bajan. La ley logró un descenso significativo durante los primeros años.

Estamos lejos de una integración real de la prevención de riesgos laborales en todas las fases de la gestión de los servicios públicos en Castilla-La Mancha. Nos hubiera gustado hablar aquí de los riesgos emergentes: digitalización, salud mental, cargas máximas de trabajo saludables, salud laboral con perspectiva de género y edad, cambio climático, etc. Sin embargo, todavía andamos por los cimientos. La salud mental laboral debe acaparar nuestra atención y nuestros esfuerzos porque su evolución es alarmante. Una realidad comprobable que contrasta con los resultados increíbles de prácticamente cero accidentes laborales psicosociales que presenta la mutua. Esta invisibilización intencionada es mal usada para confundir bajas médicas por motivos psicosociales con origen laboral, no atendidas por la mutua, con absentismo laboral. Una baja médica nunca será absentismo laboral. En añadido, podemos observar en sus informes que la mayoría de accidentes laborales lo sufren las mujeres y, a la vez, es imposible realizar análisis de las causas y medidas preventivas efectivas porque hay una opacidad manifiesta en los informes. Esto se debe, entre otras cosas, a que ni siquiera utilizan las mismas nomenclaturas de las categorías laborales de la JCCM como ya se le ha reclamado. Y en los servicios públicos de gestión indirecta, a peores condiciones laborales, duro es sacar conclusiones. Las condiciones laborales protegen o son un riesgo. La privatización de los servicios públicos a la que se abre la Ley de simplificación administrativa ni ofrecen mayor protección a la salud laboral de los trabajadores y trabajadoras ni promueve unos servicios públicos de mayor calidad. Urge una cultura preventiva real y unos servicios públicos 100% públicos.

Hoy, como ayer, se pretende hacer creer que ciertos males son inevitables, pero no es verdad. Los Servicios Públicos de Castilla-La Mancha suspenden en materia de salud laboral y no es por azar, se trata de decisiones. Por eso lo importante es que este mensaje llegue a quien puede tomarlas y que lo reciba desde el prisma de Baltasar Gracián cuando decía aquello de ‘no tomes el lado equivocado de una discusión solo porque tu oponente haya ha tomado el lado correcto’.

La salud laboral solamente podemos abordarla de una manera: juntos. Y este es nuestro objetivo en este 28 de abril. En este año, que ha sido nombrado Año de la Seguridad y la Salud Laboral a nivel nacional, hagámoslo realidad”.

Estrella Fernández, secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha

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