Eduardo Muñoz Martínez.- Y lo hace con «claridad de ideas»: el cine se convierte en una ventana para reflexionar, emocionarnos y mirar con otros ojos; a partir de historias comprometidas, este ciclo nos invita a profundizar en los derechos humanos y las realidades que nos rodean.
Como un oasis en medio de estos tiempos duros, el Teatro Cine Quijano acogerá durante los martes del próximo mes de mayo, – días 5, 12, 19 y 26 , el 31 Ciclo de Cine Solidario de SOLMAN, Solidaridad Manchega, con sesiones que comenzarán a las 21:00 horas.
Hay que decir que se pueden adquirir entradas sueltas, al precio de 3 euros, o abonos por un importe de 10 euros, y que los beneficios irán destinados al programa de becas de estudios universitarios y de formación profesional en Asia y América Latina, así como que a disposición de alumnos y alumnas de la Universidad de Castilla la Mancha se encuentran disponibles 60 invitaciones que se pueden solucionar en el teléfono 691300838, donde también pueden reservarse los abonos y las donaciones a la «fila cero».
El Ciclo de Cine Solidario, organizado por Solidaridad Manchega, cuenta con la colaboración del Excelentísimo Ayuntamiento, la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha y la universidad castellanomanchega, a través del programa del Vicerrectorado de Cultura, Deportes y Compromiso Social.
A modo de breve reseña, diremos que «La historia de Soyleymane», que se proyectará el día 5, está basada en la vida de un migrante sin papeles de Guinea, que trabaja como repartidor de comida en París.
«Urchim», que podremos ver el día 12, nos sitúa en las calles de Londres, donde un sin techo intenta escapar de la espiral de autodestrucción que lo mantiene atrapado.
«Un simple accidente», que se proyectará el día 19, nos habla de Valhia, que se ve forzado a rememorar su tiempo entre rejas a raíz de un encuentro casual con Egnbal, quien le recuerda a su asiático carcelero. Alarmado, Valhia reúne a sus antiguos compañeros de prisión para verificar la identidad de Egnbal.
Por último, » La voz de Hind » nos narra que el 24 de enero de 2024 los voluntarios de la Media Luna Roja reciben una llamada de emergencia: una niña de 6 años está atrapada en un coche bajo fuego, en Gaza, suplicando ser rescatada. Mientras intentan mantener el contacto telefónico con ella, hacen todo lo posible para enviarle una ambulancia.








