La alianza entre «Virgen de las Viñas» de Tomelloso (Ciudad Real), la cooperativa vitivinícola más grande del mundo, y la cadena de supermercados Mercadona se consolida como ejemplo de colaboración entre producción agroalimentaria y gran distribución que catapulta los productos locales de calidad del terruño a la tienda, contribuye a generar riqueza y fija población en el medio rural.
Mercadona y Virgen de las Viñas han constituido en Castilla-La Mancha un tándem que acerca al consumidor siete grandes vinos para todos los gustos en los lineales, amparados por el sello de calidad de la Denominación de Origen La Mancha, una de las grandes potencias vitivinícolas del mundo. Se trata de ‘Barril nº 7 2019’, un tinto crianza de 18 meses en barrica, ‘Barril nº 7 2020′, tinto crianza de 12 meses en barrica, el blanco Chardonnay «Mar de Uvas 2025’, y la gama de jóvenes tintos, rosados y blancos ‘Fidencio’ en sus variedades Tempranillo y Syrah, Airén y Saviñón Blanc.







Mercadona reafirma así su compromiso con uno de los productos más emblemáticos de Castilla-La Mancha y su apuesta por empresas punteras en cada territorio para cumplir sus estándares de calidad en la distribución y venta. De este modo, ofrece un carro menú de calidad al precio más económico y una experiencia de compra con un surtido eficiente, popularizando vinos muy competitivos.
La asociación de Mercadona y «Virgen de las Viñas» ha culminado con una progresión de crecimiento sólida desde 2010, cuando empezó la relación entre ambas Así, la cooperativa vitivinícola alcanzó en 2025 una producción de 17.940.814 millones de unidades destinadas a Mercadona, un incremento del 4% respecto al ejercicio anterior, cuando produjo 17,2 millones de unidades para los lineales de la empresa de supermercados físicos y venta online.

Este crecimiento sostenido evidencia la consolidación de la demanda, multiplicada por las tiendas de Mercadona, y la gran capacidad de una cooperativa de origen local que conjuga tradición y modernidad en la recolección de la uva y la elaboración de sus vinos para adaptarse a los estándares de calidad, volumen y competitividad exigidos por la gran distribución.
Notable impacto económico
Desde el punto de vista económico, el impacto es notable porque la actividad de «Virgen de las Viñas» contribuye a dinamizar el tejido productivo local, generando empleo directo e indirecto, apoyando a 2.300 viticultores de las provincias de Ciudad Real, Albacete y Cuenca, dando empleo a 115 personas, y fortaleciendo el modelo cooperativo, clave en el medio rural manchego. A ello se suma el efecto tractor sobre industrias auxiliares, como la logística, el embotellado o el etiquetado, que dependen en buena medida de este tipo de acuerdos comerciales.






Los datos de facturación de «Virgen de las Viñas» avalan esta tendencia positiva. En 2025, la cooperativa alcanzó una cifra de negocio de 95,4 millones de euros, lo que representa un incremento del 38% en los últimos cuatro años, toda vez que la facturación global en 2021 fue de 68,7 millones de euros.
Este crecimiento refleja una mejora en la comercialización y una mayor eficiencia productiva que se ha sustanciado en una posición de fortaleza en el sector. De hecho, el pasado mes de marzo se formalizó la fusión de la Cooperativa «Virgen de las Viñas» con las bodegas Vinícola de Tomelloso y San José, que entrecruzan su camino para seguir adelante con más fuerza.
El gran complejo cooperativo reúne a más de 3.000 socios con un potencial del entorno cercano a los 300 millones de kilos de uva. De hecho, Virgen de las Viñas ha producido en la campaña 2025-2026 el 8,4 por ciento del vino de Castilla-La Mancha y el 11,5 por ciento del mosto, producción que representa asimismo el 5,2 por ciento de la producción nacional de vino y mosto.
Mercadona se erige así como punta de lanza nacional de esta formidable cooperativa vitivinícola, una alianza por la que seguir brindando, por supuesto, con vino de la tierra del Quijote.








