A instancias de la Confederación Sindical Internacional, avalada por la Organización Internacional del Trabajo, se instituyó el 28 de abril como Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, incluyendo en esta efemérides la necesaria concienciación y reflexión sobre los efectos en cuanto a pérdida de la salud que los accidentes y enfermedades laborales conllevan para las y los trabajadores y que, en muchos casos, pueden llegar a invalidarles de por vida o lo más trágico e irreversible, perder la vida a consecuencia de ellos. Por ese motivo, monumentos de Puertollano y Argamasilla de Calatrava, así como el edificio de la Diputación de Ciudad Real se encendieron de rojo.















