Tras más de quince años de servicio ininterrumpido velando por la seguridad de sus vecinos, Javier Martín García, referente local de la Unidad de Emergencias de la Asamblea de Cruz Roja en Almodóvar del Campo, junto a su compañero y también coordinador del área Francisco Jesús Fernández, anuncian de forma conjunta su despedida de la gestión de este tipo de operativos en la organización.
Este paso a un lado pone fin a un largo periodo coordinando los dispositivos preventivos más complejos y multitudinarios del municipio, por lo que ambos responsables quieren ofrecer un sincero mensaje de gratitud hacia los pilares que han sostenido su organización: al amplio y entregado cuerpo de voluntarios, a quienes definen como una “gran familia”; al expresidente Paco Real; y al Ayuntamiento de Almodóvar del Campo, principalmente.
En su despedida, Martín y Fernández otorgan un papel trascendental en su labor a la institución municipal. Subrayan que el éxito de estos quince años no ha sido fruto de la improvisación, sino de la confianza y el respaldo personal del alcalde, José Lozano, y de sus distintos equipos de Gobierno. “Queremos reconocer el papel especial de nuestro alcalde y sus concejales. Han sido compañeros de viaje que han entendido siempre que la seguridad de Almodóvar del Campo es una prioridad”, señalan.
Esta colaboración ha permitido alcanzar hitos que dejan el listón muy alto: desde convertir la Feria de Marzo y la Feria Cofrade en espacios 100% cardioprotegidos, hasta la modernización táctica de los Encierros con plataformas elevadas de vigilancia, nuevos puestos de socorro, estrategias de evacuación y botiquines de intervención rápida. Éxitos que se han extendido a conciertos musicales y exigentes pruebas deportivas en todo el entorno del municipio.
Del mismo modo, hacen una mención muy especial a todo el personal y operarios del Ayuntamiento, destacando de forma particular a los trabajadores del área de Urbanismo y, de manera muy concreta, a su encargado Luis Anguita. “Su ayuda incansable instalando vallados e infraestructuras ha sido fundamental para que Cruz Roja pudiera garantizar la seguridad ciudadana en cada evento y cualquier otro tipo de acción que le hemos solicitado, dando igual la hora, el día o festivo, porque siempre ha respondido junto a sus trabajadores para tener todo a punto”.
También reiteran su lealtad a quien ha sido presidente de la Asamblea Local en los últimos once años, Paco Real. Martín y Fernández destacan que Real ha sido el presidente que ha dado el mayor impulso histórico al dispositivo de los Encierros de Septiembre, apostando decididamente por la inversión en seguridad, recursos materiales y equipo humano.
Bajo su dirección, remarcan ambos, “Almodóvar alcanzó las mayores cotas de profesionalidad técnica de su historia” —que supera ya el siglo de vida, como se conmemoró en su centenario en 2019—. Entre los logros materiales destacan la adquisición de una carpa de mando, un puesto sanitario, remolques de logística y de comunicaciones, una ambulancia todoterreno, la transformación de la antigua ambulancia en puesto de alerta y primer auxilio, generadores, bombas de achique de agua, una red de radio propia, así como ordenadores, un proyector y mesas para reforzar el dispositivo de las Fiestas principalmente. Sin olvidar la puesta en marcha de un amplio espacio polivalente, para acciones de formación, talleres y otras actividades.
Estos recursos han sido financiados casi en su totalidad vía convenio con el Ayuntamiento y mediante donaciones de empresas de Almodóvar del Campo que en estos años han querido mejorar la vida de su pueblo y sus pedanías, “tras la constancia del ex presidente Paco Real y de los Comités Locales, porque cuando no hay grandes presupuestos que poder manejar, la única vía posible para conseguir el dinero necesario para costear todos estos medios, ha sido necesario por su parte mantener contactos muy estrechos con las entidades que han entendido perfectamente las necesidades preventivas de un municipio como Almodóvar del Campo”, apuntan.
Medios que fueron decisivos en situaciones como la última cogida grave que se ha sufrido en los encierros, donde la rapidez y los medios materiales permitieron realizar intervenciones de vital importancia. Pero también, en anegamientos por temporales y en otra suerte de actuaciones cubiertas durante este amplio periodo.
Y en todos estos hitos a favor de la comunidad, Martín y Fernández consideran que el verdadero motor ha sido su voluntariado. “Cruz Roja es, ante todo, una familia” reiteran, ensalzando la entrega de los hombres y mujeres de la Asamblea Local, cuya disponibilidad ha permitido cubrir más de 48 servicios preventivos anuales y más de 6.400 horas de cobertura.
Especialmente relevante es la mención a los voluntarios que llegan desde todo el territorio nacional. Los coordinadores subrayan que, en los años de convocatoria, Almodóvar ha sido capaz de crear una “familia de alcance nacional” de voluntarios que, sin conocerse previamente, han repetido año tras año y han atraído a otros compañeros por el buen trato recibido y la deferencia tenida con ellos desde la Asamblea Local. “Almodóvar se ha convertido así en epicentro de la seguridad y prevención con un dispositivo único en la provincia y la región”, abundan.
Por eso reconocen que estos éxitos no habrían sido posibles sin el sacrificio personal. “Muchos voluntarios han tenido que cambiar turnos, doblar jornadas laborales e incluso sacrificar sus propias vacaciones personales para atender la llamada de los responsables locales y proteger a la sociedad de Almodóvar y a sus visitantes durante las fiestas septembrinas en particular”, reconocen.
Javier y Francisco Jesús quieren dirigirse también a sus compañeros de la sección de Apoyo Logístico, “los grandes artífices de que todos los medios estuvieran siempre listos”, una labor callada y discreta pero imprescindible. En este apartado, hacen un reconocimiento muy especial a Antonio Lara, a quien definen como “un puntal constante, un voluntario fiel que, prácticamente todos los días, tardes y noches, ha estado al pie del cañón en Cruz Roja, dispuesto para cualquier necesidad y siendo un apoyo fundamental para Javier durante todos estos años”.
El agradecimiento más íntimo se dirige a las familias de los voluntarios por su “sufrimiento comprensivo”. Javier Martín dedica palabras de especial cariño a su madre, “que como las madres de otros voluntarios y las esposas e hijos de otros tantos, han respetado nuestra implicación tan grande con la organización, sabiendo que no hemos podido estar a su lado cuando así lo han necesitado o lo esperaban”.
Asimismo, agradecen el trabajo conjunto con los mandos y efectivos de la Policía Local y de la Guardia Civil, con quienes han trabajado “con ejemplar lealtad, codo con codo, en la calle y eso se ha notado”. Y también, quieren destacar la labor constante de una vecina de la sede de Cruz Roja en Almodóvar del Campo, Leandra García, “cooperadora incansable que siempre ha facilitado la recogida de paquetería cuando, por horarios o servicios, no estaba nadie en el edificio”.
Para concluir, Javier Martín agradece expresamente a su compañero coordinador Francisco Jesús Fernández su lealtad constante, quien en numerosas ocasiones se incorporaba a los servicios tras salir de su puesto de trabajo, en no pocas ocasiones a las cinco de la mañana.
En definitiva, “llevar esto adelante son muchas horas de preparativos y desvelos para que cada pieza encaje en un puzle que debe estar completo. No es algo de llegar al sitio y esperar; es prever con mucha antelación y querer hacer las cosas realmente bien, dando servicio porque las personas siempre han sido nuestra prioridad”, afirman Martín y Fernández, quienes cierran así una etapa de excelencia que ha permitido a Almodóvar del Campo disfrutar de sus tradiciones con la mayor de las tranquilidades gracias a la Unidad de Emergencias que ha venido funcionando bajo todas estas premisas hasta el mes de marzo de 2026.








