Puertollano: Santos Aparicio y su «Brigada del Tiempo» recorren la historia de la relojería con piezas únicas en el museo municipal

Claro queda que el tiempo vuela en la exposición que hasta el 19 de mayo reúne 350 relojes de bolsillo y pared en el Museo Cristina García Rodero gracias al trabajo artesano del relojero Santos Aparicio y a los miembros de la Asociación de Relojería Mecánica, una «brigada del tiempo» que busca recuperar esta profesión que prácticamente ha desaparecido en Puertollano.

Una exposición en la que ver de auténticas piezas de museo con 350 relojes de bolsillo y pared, el 95% marcha, de distintas formas de medir el tiempo, de un elemento que a lo largo de los siglos ha sido fundamental, para la siembra como a la hora de subirte a un tren de alta velocidad.

“Hemos querido reflejar la historia del tiempo a través de los relojes mecánicos”, comenta Santos Aparicio, desde el siglo XV y XVI hasta 1950, que es cuando empiezan a producirse los relojes eléctricos, que aparentemente parecen iguales pero por dentro son distintos

Se puede disfrutar de relojes de música, que daban la hora y los minutos, hasta despertadores de bolsillo, relojes de oro, relojes de señora de bolsillo y una infinidad de objeto de museo. Además se puede ver cómo se ha medido el tiempo en diferentes períodos, como un reloj de vela que se usaban en las iglesias, relojes de arena o el reloj egipcio.

Antiguo reloj de la Asunción

El 95% de las piezas que se muestran están en marcha gracias a la labor de Santos Aparicio y al grupo de componentes de este colectivo que busca recuperar esta profesión que prácticamente ha desaparecido en Puertollano.

Una exposición en el que se puede ver el antiguo reloj de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, que se encuentra en funcionamiento y al que solo falta colocar la campana para que suene y pueda darse la cuerda cada dos o tres horas, al igual que ocurre con el reloj de flores del Paseo de San Gregorio.

“Esperamos que se pueda volver a poner en la iglesia, intentamos hacer lo posible para que la relojería en nuestra zona funcione y ahora estamos pendiente de recuperar un reloj de la iglesia de Daimiel”, explicaba Santos Aparicio, durante la apertura de la exposición a la que ha asistido el concejal de cultura, Juan Sebastián López Berdonces, y los concejales del equipo de Gobierno José Antonio Barba, Coral Rodríguez, y María Castellanos.

En un paseo por esta muestra también se puede ver una reproducción del reloj de sol de 1605 de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción o el reloj del desaparecido hotel Castilla, que estaba situado en la calle Aduana.

Labor de rescate de antiguos relojes

Santos Aparicio es el último que mantiene la tradición relojera en Puertollano, tras el cierre de relojería Trujillo en plaza Vía Crucis. “En Puertollano puedes llevar un reloj a cualquier relojería, te lo cogen, pero lo mandan fuera y ahora mismo no hay nadie que repare aquí nada”.

Por ello, el objetivo de este colectivo es intentar recuperar relojes que a veces son auténticas joyas que se intenta que sean visibles al público en el lugar del que proceden, como templos parroquiales o en un museo como en el caso de Torralba de Calatrava.

Cualquiera de estas iniciativas es todo un reto porque a veces hay que adentrarse en más de 200 piezas, como el caso del reloj procedente de Santa Coloma de Gramanet que acaba de llegar a sus manos. “Ves un reloj por fuera, pero no ves el trabajo que tiene de hacerlo por dentro, de desmontar, limpiar, si una rueda está mal, un eje volante, una cuerda, etc”.

Una exposición que ha sido posible gracias al grupo de colaboradores de Santos Aparicio, entre los que se encuentran Francisco Villaverde, Herminio Sobrino, José Merchán, Adahi Javier López Elejaga, Antonio Javier López  Pizarro y Pedro Romero, Lucia Félix, José Félix Fernández, Alfarería Virgilio.

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