Almodóvar del Campo ha abierto oficialmente este sábado el Año Jubilar Diocesano concedido por la Santa Sede con motivo del quinto centenario de la ordenación sacerdotal y la primera misa de san Juan de Ávila, en un acto que ha servido además para que el templo parroquial vuelva a retomar actos litúrgicos y de culto tras las obras ejecutadas.












Actos que se han iniciado a las once de la mañana en la Casa Natal del doctor de la Iglesia universal, donde junto a distintas autoridades religiosas que encabezaba el obispo prior, monseñor Abilio Martínez Varea, en lo civil ha reunido al alcalde, José Lozano; a Miguel Ángel Valverde, presidente de la Diputación; y la diputada nacional Carmen Funez.
Por los cuerpos de seguridad, han estado el teniente de la Guardia Civil, Pedro Morallón, y el subinspector jefe de la Policía Local, Juan Ramón Romero, además de representantes de distintas entidades cofrades, en particular la Hermandad de San Juan de Ávila y San Juan Bautista de la Concepción que preside Isabel Fernández del Río.
También ha estado una amplia delegación de la vecina población de Brazatortas, con su regidor Pablo Toledano al frente, dado que en la ceremonia ha tenido un momento muy especial con la ordenación diaconal de Saúl Calvo Sanz, quien ha tenido la oportunidad de ofrecer ya la comunión a los varios cientos de fieles que han llenado el flamante templo.
Se ha contado asimismo con la participación del obispo emérito, Gerardo Melgar Viciosa; el vicario general, Jesús Córdoba; el rector del Seminario de Ciudad Real, Juan Serna Cruz y seminaristas; así como alrededor de medio centenar de sacerdotes y la Coral Diocesana, cuyos cantos han acompañado una liturgia cuidada hasta el más mínimo detalle.
Valoraciones institucionales
Así lo reconocía al término de los actos, pasada ya la una de la tarde, el alcalde José Lozano, quien ha invitado a todos sus paisanos en este “día grande” a sentirse muy orgullosos de todo lo acontecido y lo que con ello se abre hasta el 10 de mayo de 2027.
El regidor ha querido agradecer muy especialmente el trabajo del obispo y del resto de la Diócesis, así como del párroco, Juan Carlos Torres y del amplio equipo de voluntarios de la Parroquia, muchos a través del movimiento VOCATIO, por haber articulado una celebración llamada a atraer a miles de peregrinos y visitantes a este tercer Año Jubilar Avilista que alberga Almodóvar del Campo, todos ellos bajos sus respectivas legislaturas.
Lozano, en este sentido, ha recordado a preguntas de los medios de comunicación que han prestado cobertura informativa hoy en la localidad, que este tipo de eventos atraen, más allá de las motivaciones espirituales, “riqueza y visitas culturales” que benefician a los negocios hosteleros y casas rurales.
“San Juan de Ávila y san Juan Bautista de la Concepción [el otro santo natural de esta misma población ciudadrealeña] son hombres ilustres que nos dan identidad y futuro”, ha dicho el primer edil, valorando la colaboración entre la Parroquia e instituciones como el Ayuntamiento, que ha financiado buena parte de las obras del templo por su indudable valor histórico y patrimonial.
José Lozano ha significado que las instituciones también deben proceder en este sentido, por lo que ha querido agradecer la presencia de Miguel Ángel Valverde, presidente de la Diputación de Ciudad Real, a quien ha ensalzado su compromiso y “apoyo constante” hacia el pueblo de Almodóvar del Campo y sus distintas pedanías.
Por su parte, Valverde ha calificado la jornada de “momento histórico para Almodóvar y para toda la provincia”, destacando la figura de san Juan de Ávila como un “personaje importantísimo de nuestra historia” y un “paisano” del que toda la provincia debe sentirse orgullosa.
El presidente ha confirmado la importancia de apoyar proyectos que conviertan a la localidad en un lugar de peregrinación de referencia, uniendo la fe a un gran componente turístico y cultural y ha adelantado su intención de proponer a la Diócesis de Ciudad Real para la Medalla de la Provincia, que se entregará el último fin de semana de junio, coincidiendo con el 150 aniversario de la institución eclesiástica.
Asimismo, ha elogiado la “buena gestión” del alcalde José Lozano, destacando cómo Almodóvar del Campo se promociona en el mapa nacional gracias a hitos como su Centro Cervantino de vanguardia, sus Encierros taurinos de gran trayectoria histórica o su Feria de Ganado cada mes de marzo.
Y Carmen Fúnez, diputada almodovareña en la madrileña Carrera de San Jerónimo, ha querido incidir también en lo importante que es para Almodóvar del Campo la celebración de este nuevo Año Jubilar Avilista, con que se pone de relieve la gran figura del maestro Ávila y, gracias a su legado de enseñanzas, volverá a recabar la atención de infinidad de personas que se van a acercar a la localidad a ganar la indulgencia plenaria establecida.
El obispo identifica Almodóvar como lugar de aprendizaje cristiano
Desde la institución eclesiástica, monseñor Martínez Varea ha insistido en que este Año Jubilar debe servir, a través de lo que se mostrará desde las distintas sedes que integran el templo parroquial, la Casa Natal y la ermita de santa Brígida, para potenciar Almodóvar del Campo principalmente como el lugar donde san Juan de Ávila “aprendió a ser cristiano y sacerdote”.
El obispo, en la que ha sido hoy su segunda visita a la población, se ha mostrado impresionado por el cariz artístico de la iglesia parroquial que no conocía por seguir clausurada el pasado octubre, destacando de forma especial el artesonado mudéjar de la nave central, que ha calificado de “maravilloso y grandísimo”, situándolo probablemente como uno de los más importantes de España y de Europa.
Finalmente, el párroco Juan Carlos Torres ha puesto en valor el trabajo de los voluntarios de VOCATIO nuevamente de cara a este nuevo año de peregrinaciones, un equipo que actualmente cuenta con 55 personas “que trabajarán de forma gratuita para acoger a los peregrinos y dinamizar las visitas espirituales”.
Torres ha señalado que, aunque el jubileo ya está en marcha tras la ceremonia de este 9 de mayo, oficialmente las visitas serán desde octubre próximo y ha querido agradecer la implicación de empresas, instituciones y fieles que han permitido dejar la iglesia “digna, blanca y embellecida” de cara a este quinto centenario del sacerdocio de Juan de Ávila.
Una mañana plena de simbolismos
Los actos se han iniciado en la Casa Natal de San Juan de Ávila, lugar donde comenzó a gestarse la vocación del patrón del clero secular español y apóstol de Andalucía, pues desde ella, tras las palabras de introducción y primeras oraciones, ha partido una solemne procesión hacia la parroquia, acompañando las reliquias del santo doctor almodovense.
Un trayecto que ha simbolizado el camino de la Iglesia diocesana siguiendo las huellas de su patrón, uniendo el hogar donde nació con el templo donde fue bautizado y donde celebró su primera eucaristía en 1526, tras haber recibido el ministerio sacerdotal al término de sus estudios en Alcalá de Henares aquel año.
Al llegar a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en la Plaza Mayor, sus puertas permanecían cerradas tras dos años de obras y como signo necesario para dar oficialidad al inicio del tiempo de gracia, recordándose ante ellas la concesión del Papa León XIV del año jubilar y el deseo de renovación de la vida en Cristo.
En ese momento, monseñor Abilio Martínez Varea ha protagonizado el rito de apertura, de manera que tras invocar a la Santísima Trinidad, el obispo ha golpeado tres veces la puerta con su báculo, instando a su apertura de par en par. Acto seguido, el prelado ha entrado en primer lugar para arrodillarse en oración silenciosa y, tras él, ha accedido la amplia comunidad de fieles que permanecía en el exterior.
Ya en el interior, el canciller secretario general de la diócesis, Juan Carlos Fernández de Simón, ha proclamado el decreto episcopal que establece el periodo jubilar hasta el 10 de mayo de 2027, documento que constituye a la Parroquia de Almodóvar y al oratorio de la Casa Natal como metas de peregrinación. De hecho, se podrá obtener la indulgencia plenaria cumpliendo las condiciones habituales consistentes en confesión, comunión y oración por el Papa, así como visitar estos lugares en fechas señaladas.
Fechas como la de este mismo domingo 10 de mayo, festividad de san Juan de Ávila; el 31 de mayo, fecha de su canonización; el 2 de julio, por su patronazgo de los sacerdotes españoles; el 7 de octubre, fecha de su proclamación como doctor de la Iglesia; y en 2027, el 6 de enero, fecha de su natalicio y el 4 de abril, día de su beatificación. El decreto también contempla la concesión de la indulgencia para ancianos y enfermos que se unan espiritualmente a las celebraciones desde sus hogares.
Ordenación diaconal de Saúl Calvo Sanz
Uno de los momentos centrales de la eucaristía ha sido la ordenación diaconal de Saúl Calvo Sanz, quien, nacido en Brazatortas en 1992, cuenta con una trayectoria vital vinculada desde joven a la pastoral juvenil en el Valle de Alcudia.
Tras iniciar su formación en el seminario con 19 años, realizó estudios de Gestión Cultural en Córdoba y residió un año en Roma antes de regresar para culminar su formación teológica. Ha colaborado en parroquias de Villamayor de Calatrava, Torralba de Calatrava, Villanueva de los Infantes, Malagón, Miguelturra, Bolaños de Calatrava y Valenzuela de Calatrava.
En su homilía, el obispo ha destacado que el sacramento del orden “no hace superior a nadie, sino servidor de todos” y, dirigiéndose al nuevo diácono, monseñor Martínez Varea ha subrayado la importancia del bautismo como fuente de toda vocación: “Todo comienza en el bautismo; hoy eres consagrado y llamado a la santidad”. El prelado ha recordado la frase del Maestro Ávila que preside el seminario de Ciudad Real, «quien toma oficio de apóstol, ha de tomar su vida», instando así a Saúl a una entrega total y coherente.
El rito ha incluido la postración del candidato durante las letanías de los santos, la imposición de manos en silencio y la entrega del libro de los Evangelios, tras lo cual ha sido revestido con la estola cruzada y la dalmática.
La ceremonia, como queda dicho, ha servido también para la reapertura oficial del templo parroquial tras dos años de trabajos de restauración de su suelo y paredes, así como debido a estudios arqueológicos.
Al término de la comunión, se ha elevado una oración de acción de gracias pidiendo que el templo renovado sea “hospital para los heridos y hogar de esperanza para los pobres”.








