Diana Navarro emociona Ávila en el Lienzo Norte con un recital de virtuosismo, elegancia y raíz

Por José Belló Aliaga

Mi buen amigo el historiador y escritor Carlos Sánchez Tárrago, me remite la siguiente información, desde Ávila:

“La noche del pasado sábado 9 de mayo, el auditorio del Centro de Congresos y Exposiciones Lienzo Norte de Ávila acogió mucho más que un concierto. Diana Navarro celebró sobre el escenario su vigésimo aniversario artístico con un espectáculo concebido como una experiencia visual, emocional y sonora, en la que tradición y modernidad caminaron de la mano durante cerca de dos horas de intensa conexión con el público abulense”.

“Desde el inicio, el espectáculo estuvo apoyado por una gran pantalla audiovisual que acompañaba cada interpretación con imágenes y escenografías paralelas, ampliando la atmósfera teatral del recital. Bajo el rótulo “Diana Navarro. 20 aniversario”, la artista malagueña apareció ante un público entregado para pronunciar una frase que resumía el espíritu de la noche: “Esta noche vamos a asistir a la realización de un sueño”. Una afirmación cargada de emoción tras más de tres décadas subida a los escenarios”.

“La apertura llegó con Brindo por ti, primera pieza de un repertorio cuidadosamente construido y acompañada por un impactante vestuario en azul turquesa que evocaba la mantilla española desde una estética contemporánea. Los flecos y la caída del diseño otorgaban movimiento constante a la figura de la cantante, casi como si el traje respirara al ritmo de su voz”.

“La segunda parte del concierto introdujo un cambio de atmósfera. Mientras sonaban los compases de La Tarántula, Diana Navarro reapareció con un sobrio y elegante traje negro de bata de cola, dominando el escenario con una presencia escénica rotunda. En este bloque llegaron algunas de las interpretaciones más celebradas de la noche: Campanera, Tengo miedo o los Cantes por guajira dedicados a la Niña de la Puebla, además de La Tarara y La Lola”.

“Especial protagonismo tuvo aquí la guitarra flamenca de Juan Antonio Suárez «Cano», cuyo acompañamiento resultó decisivo para sostener la intensidad emocional del recital. Cano desplegó un toque elegante y contenido, dejando respirar cada matiz vocal de la artista y construyendo un diálogo musical de enorme sensibilidad. Su interpretación, alejada de cualquier exceso, aportó profundidad y equilibrio a cada tema, especialmente en los momentos más intimistas”.

Faiçal Kourrich

“Uno de los instantes más destacados de la velada llegó con el solo de violín de Faiçal Kourrich, colaborador habitual de Diana Navarro desde hace años. Kourrich, reconocido por su capacidad para fusionar sonoridades árabes, andalusíes y flamencas, volvió a demostrar por qué su violín se ha convertido en una extensión natural de la voz de la cantante. Su interpretación aportó un carácter casi místico al concierto, estableciendo un puente sonoro entre Oriente y Andalucía que el público recibió con una larga ovación”.

“Tras ese interludio instrumental llegó el tercer cambio de vestuario: un imponente diseño azul de silueta envolvente y caída de capa que reforzaba la imagen solemne y casi escultórica de la artista. Con esta estética interpretó temas como Padre Nuestro, 24 Rosas, Si me das a elegir o Sola, una de las canciones donde mejor pudo apreciarse su extraordinaria capacidad técnica”.

“Porque si algo volvió a demostrar Diana Navarro en Ávila fue el absoluto dominio de su voz. La cantante posee un control del fiato —la técnica de administración del aire— verdaderamente excepcional, capaz de sostener notas larguísimas con una limpieza impecable y una intensidad creciente. Su habilidad para “filar” las notas, llevándolas del susurro al clímax sin perder afinación ni emoción, provocó algunos de los momentos más sobrecogedores de la noche. A ello se suma su particular mezcla de lirismo y quejío flamenco, una combinación que convierte su voz en un instrumento tan delicado como poderoso”.

“Cuando parecía que el espectáculo había concluido, el público reclamó insistentemente una última aparición. Lejos de limitarse a un simple bis, Diana Navarro descendió del escenario para acercarse directamente a los asistentes, recorriendo las escaleras del auditorio mientras interpretaba a capela fragmentos de canciones solicitadas por el propio público. Fue un cierre espontáneo, cercano y profundamente emotivo que terminó de sellar la comunión entre artista y espectadores”.

“Salve Rociera” de Diana Navarro

“Junto a Diana Navarro participaron, además de los citados Juan Antonio Suárez “Cano” y Faiçal Kourrich, sobre el escenario Laura y Sonia “Las Chicas de la Gramola” en los coros; David Pérez al piano y acordeón; Pepe Rodríguez en los teclados; Alex Zarzalejo en la batería; Fali Ruiz en sonido y Alex Muñoz en iluminación. La producción corrió a cargo de Rafael Rodríguez y Zaret Ocaña”.

“Ávila asistió así a una noche de música y emoción donde la copla, el flamenco y la elegancia escénica encontraron en Diana Navarro una de sus máximas expresiones contemporáneas”.

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