José Ramón González Gil «Jota» ha recibido este fin de semana el merecido homenaje de sus compañeros, directivos y cuerpo técnico del Puertollano Fútbol Sala ‘Autocares Rivilla’ tras tras más de un cuarto de siglo bailando con el balón en los parqués de la ciudad minera y de los clubes más importantes de la provincia.
A su 45 años y con 300 goles en la saca, Jota es ya toda una leyenda en el deporte de Puertollano y uno de los jugadores de fútbol sala más veteranos de España. Esta temporada ha comunicado su intención de colgar las botas tras 28 años en los que ha compaginado el deporte con su trabajo en el sector industrial, y aunque sus compañeros intentan convencerle de que aguante más (y él mismo sabe que no podría negarse si el club lo necesitara), este sábado, tras marcar dos golazos en el encuentro disputado contra el Miguelturra, ha sido reconocido en el pabellón Antonio Rivilla como una figura que merece pasar a la historia del fútbol sala regional.





Muy emocionado, Jota ha tenido palabras de agradecimiento para todos. Viene de dos familias guapas por dentro y por fuera, y aunque él mismo es tan guapo jugador como jugador guapo, su mérito ha sido destacar con una trayectoria impecable, con elegancia, deportividad y los valores de respeto y compañerismo que le han legado sus padres, Maribel y Chema, futboleros a tope y barcelonistas irredentos: Jota jamás ha dado que hablar salvo de goles, y de esos ha habido cientos.
Ante la emocionada mirada de su madre, que jamás se perdió ninguno de sus viajes, su hermanas Maribel, Ana y Laura y sus sobrinazos Íker, José Manuel, Laura, Pablo y Vega, que lo admiran y quieren con locura, ha jugado su ¿por el momento? último partido con el nombre de su padre en el dorsal, Chema, José María González del Campo, quien fuera una figura clave en el movimiento asociativo de Salesianos Puertollano y en su propia trayectoria vital. Jota, el pequeño rubiales que maravillaba a todos con sus mágicos malabarismos en el patio de los Sales, se despide así homenajeando a su familia y a una manera de entender el fútbol y la vida con sana pasión.
Jota también ha tenido un recuerdo para todos lo equipos, compañeros, entrenadores y presidentes con quienes ha compartido emociones y vivencias: el Viproman de división de plata; el Deportes Zeus de Nacional A, club donde consiguió el ascenso a división de plata, Restaurante Dacho… Fue el primer jugador que consiguió un gol para el Puertollano en fase de ascenso a división de honor contra el Zamora, y ha dejado una gran impronta en otras formaciones como el Manzanares de división de plata, Almadén o Corral de Calatrava. En marzo de 2026 regresó a la competición con el Puertollano Fútbol Sala Autocares Rivilla. Entre los entrenadores y presidentes ha dedicado palabras de especial agradecimiento y cariño para Antonio Rodríguez, Ángel Ruiz, Juanlu o Pepe Castilla, así como a Castedo y Raúl, actuales entrenador y presidente del Fútbol Sala Puertollano.
Jota se despide entre lágrimas, y manteado por sus amigos, pero quién sabe. Aún le queda cuerda, el club le tiene ganas, y todos le queremos mucho. ¿Continuará esta historia, como en las buenas series televisivas? Seguro que sí. Los buenos protas siempre ganan.








