Puertollano y la Feria del Voto

Manuel Valero.- Ha sido un incuestionable acierto la traslación festiva de un día, hurtado a la Feria de Mayo, a la del Voto. Así, el Santo Voto es la otra fiesta local de Puertollano, junto al del día de la Patrona. Y ha sido un éxito porque la Feria de Mayo pasada no colapsó al dejarla coja de un día feriado, y el Voto ha tomado este año un fuste que ha superado a todas las ediciones anteriores.

Había un argumento contra esa traslación, además del efecto negativo que tendría sobre la Feria. Y no era otro que las dos fiestas locales anteriores, que equilibraban laicidad y religiosidad, han pasado a tener un sólido sustrato religioso.

Pero, por otro lado, el día del voto, es la costumbre centenaria que parte de las dos oleadas de la peste  que diezmaron la población de nuestros ancestros. Consecuencia de ambas, se pidió a la patrona que detuviera la devastación a cambio de dar de comer al pueblo (1348) y la construcción de la ermita patronal (1486).

Son dos opciones razonables, pues si es verdad que ahora la dos fiestas locales combinan lo religioso con lo lúdico, mientras antes, una de ellas, la de mayo, se celebraba bajo la influencia del 1 de ese mes de marcado carácter social y obrero, también lo es la respuesta de la gente, que es lo que al final realmente importa.

Y visto lo visto, el día del reparto con el paseo de San Gregorio, medievalizado con un extraordinario mercadillo con figurantes tolkianos que andaban vigilando cual orcos (policías) locales, la actuación musical de Merche ante una gran afluencia y la perduración del ambiente votero hasta el domingo… pues  no hay más pregunta señoría.

Si uno observa un poco, también detecta la fuerte identificación de los puertollaneros (jóvenes, mayores e inmigrantes, si, nuestros vecinos inmigrantes) con una tradición que suma cientos de años de historia, cuyos terribles circunstancias la generaron. El Voto está tan metido en la entraña local como la fuente agria o la casabaños, siendo éstas mucho más modernas.

Da la impresión que a cada año, la festividad ganará en prestancia, y aunque no se convierta en un atractivo turístico mundial como escribe el amigo Julián Gómez, quizá arrebatado de un entusiasmo irrefrenable -aunque quién sabe- el Voto va camino de competir con la Feria sin dañarla como se ha demostrado, dado que no son coincidentes en el tiempo.

Si en la historia de nuestra costumbre más remota se registra que era comida para pobres (la plebe), o que las mejores tajadas se las quedaban las autoridades (nada hay nuevo bajo el sol), hoy la fiesta se ha encajado en la horma social como una tradición estrictamente identitaria. La cola que esperaba la ración de estofado no era una cuerda de desarrapados. Era gente que nos hace tal como somos, de todas la clases sociales, de izquierdas, derechas, azules y coloraos.

La fiesta local que comienza con el nombramiento del Caballero y la Dama para luego encender las ollas, donde durante toda la noche se cocina el condumio, el reparto de la ración prometida por aquellas trece familias, el programa de actividades que la enriquece, la animación desconocida hasta ahora en el Paseo de San Gregorio y sus ecos extendidos hasta el domingo, han consolidado el sentido del día feriado.

En fin, una iniciativa que se ha demostrado muy bien acogida masivamente por el pueblo sin que se duela la Feria, ni lo que significa en Puertollano el 1º de Mayo, día igualmente histórico de exclusivo significado obrero y reivindicativo. Todo bien hermanado y maridado.

Al final todo queda en su sitio sin estorbarse. Y me atrevo a decir que el día que regrese el PSOE a gobernar Puertollano, no restará nada sobre lo que herede en relación al Voto y mucho menos que haga el camino de vuelta con la fiesta local. Supongo.

Feliz Santo Voto. PD.- Ojalá el voto laico, el otro, dé como resultado un clima mejor al de hoy, con más tolerancia y mejor convivencia a pesar de las diferentes propuestas políticas indispensables en democracia. Haremos votos por ello.           

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3 COMENTARIOS

  1. Pues será para ti el acierto del cambio de día.
    Se acaba antes el guiso, la gente al día siguiente al trabajo, etc etc

  2. Una aglomeración innecesaria, teniendo recintos para celebrar el concierto, y ademas gratis. Beneficiandose el mismo de siempre, con barras, que no se lo que han pagado al Ayuntamiento por ponerlas. Y unas 10000 raciones de comida que a las 14,20 ya no había comida y gente con 5 o 6 taper en la fila. Y alguna calle peatonal, como siempre que hay algún evento, sin problemas de invasion de la calle con gente bebiendo,y ya mismo tenemos el día de Castilla la Mancha,que este día en Puertollano se celebra el día del botellón, no el de la región.

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