La Plataforma Stop Biometano Valdepeñas ha realizado hoy la entrega oficial de 3.500 firmas en el Ayuntamiento de la localidad para exigir a la Consejería de Desarrollo Sostenible la paralización inmediata del proyecto de Planta de Biometano promovido por una empresa.
La plataforma subraya que detrás de cada firma “hay un nombre, una familia y una voluntad clara de defender la salud, el agua, el aire y el futuro de Valdepeñas”. El movimiento vecinal considera que el proyecto supone “una amenaza directa para la calidad de vida de miles de personas” y denuncia que se está intentando presentar como “economía circular” lo que, en realidad, califican como “un modelo de importación masiva de residuos”.
Según los datos conocidos del proyecto, la planta prevé procesar alrededor de 160.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, una cantidad que la ciudad no genera y que tendría que llegar desde otras provincias y comarcas mediante un tránsito constante de camiones pesados.
“La única circularidad aquí es que los residuos siguen siendo residuos cuando llegan a Valdepeñas”, denuncian desde la plataforma, que alerta también del deterioro de carreteras, el aumento de emisiones y el impacto paisajístico y ambiental asociado al transporte continuo de desechos.
Uno de los aspectos que mayor preocupación genera entre los vecinos es la ubicación elegida para la instalación: apenas 1,5 kilómetros de zonas residenciales y a unos 2 kilómetros del colegio Lucero. La plataforma considera “inaceptable” la cercanía de una infraestructura de estas características a viviendas y espacios frecuentados por menores.
El colectivo ciudadano recuerda además experiencias ocurridas en otros municipios españoles donde operan plantas similares, como Llutxent o Balsa de Ves, donde numerosos vecinos han denunciado fuertes olores asociados al ácido sulfhídrico —conocido popularmente como olor a “huevos podridos”—, así como molestias persistentes, náuseas y dolores de cabeza.
“Queremos vivir con las ventanas abiertas, respirar aire limpio y garantizar un entorno seguro para nuestros hijos”, afirman desde Stop Biometano Valdepeñas, que teme además una depreciación del valor de las viviendas y un deterioro irreversible de la imagen del municipio.
La plataforma cuestiona igualmente el destino final del llamado digestato, el residuo resultante del proceso de biometanización. Según denuncian, este material mantiene gran parte del nitrógeno y fósforo originales y podría agravar la contaminación por nitratos en una zona ya considerada vulnerable desde el punto de vista hídrico y agrícola.
“Hablan de fertilizante, pero lo que queda es un residuo que amenaza nuestras aguas subterráneas y compromete el futuro de nuestra tierra”, sostienen.
La organización ha querido agradecer públicamente el respaldo recibido por parte de la ciudadanía de Valdepeñas y destacar especialmente “el esfuerzo incansable de los vecinos del Barrio Lucero y del matrimonio de la Yenka”, a quienes consideran impulsores fundamentales de la movilización social.
La plataforma concluye con un mensaje contundente dirigido a las administraciones públicas:
“Valdepeñas no será el estercolero de nadie. Por nuestra salud, por nuestra agua, por nuestro aire y por el futuro de nuestros hijos: Planta de Biometano, NO en Valdepeñas”.










