El Gobierno regional lleva a cabo formaciones dirigidas a los inspectores educativos con el objetivo de mejorar el acompañamiento a los centros escolares

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha llevado a cabo formaciones dirigidas a los inspectores educativos con el objetivo de mejorar el acompañamiento a los centros escolares. Esta formación, que se está llevando a cabo a través del Centro Regional de Formación del Profesorado, ha llegado a la totalidad de los inspectores e inspectoras educativas de Castilla-La Mancha.

Actualmente, Castilla-La Mancha es una de las comunidades autónomas que incorpora la necesidad de la formación dentro de su Plan General de Actuación. Este marco permite desarrollar una formación alineada con las actuaciones prioritarias de cada curso y facilita que los Servicios de Inspección de las cinco provincias trabajen con criterios compartidos, especialmente en ámbitos normativos, organizativos, pedagógicos y de evaluación.

Durante el curso 2025-2026, las acciones formativas se han orientado a reforzar el papel de la Inspección como agente cercano a los centros educativos, no solo desde la supervisión, sino también desde el asesoramiento y la orientación. En este contexto, la actualización profesional incide directamente en la capacidad de acompañar a los equipos directivos en aspectos como la organización del centro, la aplicación de la normativa, la elaboración de documentos programáticos, la convivencia, la evaluación interna y el desarrollo de planes de mejora.

El plan incorpora además líneas de formación vinculadas a ámbitos prioritarios como el programa PROA+, la competencia digital aplicada a la inspección, la convivencia, la resolución de conflictos, las prácticas restaurativas, la formación profesional y el acompañamiento ante conductas desafiantes. La Inspección educativa de Castilla-La Mancha es considerada referente en el acompañamiento a los centros que desarrollan el programa PROA+.

Apuesta firme por la convivencia, la mediación y la inclusión

En sintonía con el objetivo de construir entornos escolares más seguros y equitativos, las acciones formativas de este curso han puesto un foco prioritario en la convivencia escolar y la inclusión educativa. La Inspección se ha actualizado en mediación y resolución de conflictos, así como en la aplicación de prácticas restaurativas.

Asimismo, de cara a una respuesta inclusiva y especializada, el plan integra formación específica para el acompañamiento ante conductas desafiantes y apoyo conductual positivo de tal forma que se refuerza su capacidad de asesoramiento para asegurar una respuesta educativa de calidad para todo el alumnado y la comunidad escolar.

Internacionalización y un salto en metodologías y digitalización

Una de las grandes novedades de este periodo ha sido la apertura al exterior de la inspección castellanomanchega gracias a su internacionalización a través de un programa propio de Erasmus+ impulsado desde la Consejería. Esta iniciativa ha permitido el desarrollo de movilidades internacionales, la realización de cursos de especialización fuera de nuestras fronteras y la recepción de expertos extranjeros en la comunidad, enriqueciendo al cuerpo inspector con las mejores prácticas europeas.

En paralelo, se ha avanzado de forma decisiva en la adopción de metodologías diferentes y temáticas de vanguardia indispensables para los nuevos tiempos. Los inspectores han recibido capacitación avanzada en competencia digital aplicada y en el uso de la Inteligencia Artificial (IA) adaptada a las funciones inspectoras.

Formación Profesional y efecto multiplicador en las aulas

La adecuación a las nuevas realidades formativas y laborales también ha ocupado un lugar central mediante formación especializada en el ámbito de la Formación Profesional (FP), una de las grandes apuestas estratégicas de la Consejería.

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