Manuel Valero.- Un año más, Puertollano se apresta a abrir de nuevo la Gran Librería expositiva que es la Feria del Libro. Ya saben, esa feria en la que los editores y el sector de la ciudad muestran las últimas novedades y si venden mejor, como es usual en todas las ferias. Desde este viernes hasta el domingo de la semana próxima, el Paseo de San Gregorio se reencuentra con la letras, con los autores, con los libros y, con el eslabón más importante de la cadena: el lector. Para quienes estamos metidos en este mundillo, la Feria del Libro es un acontecimiento estimulante. Si no está a la altura de la de Mayo, al menos le sigue y se está en ello, toleradme la exageración. No es tan masiva pero sí es lo suficientemente atractiva, ya que aviva ese protocolo mágico no escrito que es el ritual del cara a cara entre lectores/as y escritores/as y con lo que se cuece hoy en día en esa cosa que parece tener vida propia cuando se abre a los ojos de quien lo mira y lo invita a viajar, a reflexionar, a entretenerse, emocionarse…
Allí estarán una docena de casetas en lo que según los responsables es la Feria del Libro más larga de la región, del 5 al 14 de junio, como anuncia un atractivo cartel diseñado por Rubén Fernández.
En este mismo diario digital tienen ustedes el listado de librerías y editores que estarán al pie de página a lo largo de toda la Feria en horario de mañana y tarde, haga frío, calor, truene o nieve que toda esa climatología, también, está en los libros. Como todo.
Lo que uno viene observando estos últimos años es una suerte de boom -salvando las distancias, claro- de autores y autoras locales que nutren a sus vecinos del producto de su imaginación y esfuerzo. Y eso es un detalle a tener en cuenta. Generalmente no tienen el apoyo editorial y mediático de los escritores de cabecera de los grandes emporios del sector.
Si os acercáis a una novela de las que se anuncian en televisión y redes con un gran alarde publicitario, se dará cuenta de que, si no todas pero tampoco pocas, ya arrancan con una estratagema para captar al lector independientemente de la calidad que consiste en darle un volumen artificial al volumen propiamente dicho: cuerpo de letra generoso, interlineado que ciega por el blanco entre línea y línea, treinta o treinta y cinco líneas por página. Es decir una mancha de texto inflada artificiosamente de modo que 180 páginas, por ejemplo, se conviertan en cuatrocientas… o más. Lo del Planeta ya ni lo refiero porque todo el mundo sabe y el mundillo literario, más aún, que es un montaje como la Torre Eiffel.
Pero por eso, me atrevo a animarles a que esta feria se interesen por los autores y autoras locales que van más por la honestidad que por la publicidad desmesurada, al menos hasta que se hagan famosos, permitidme la malévola ironía. Pero afirmo que hay títulos que superan a los de plantilla de famosos y, además, recrean la historia, costumbres, leyendas, personajes reales o de ficción de la ciudad que nos acoge a todos: Puertollano. Aunque también los hay que se atreven con historias más allá de lo local, lo cual también es encomiable. Son de aquí.
Hay un boom literario local y eso quiere decir mucho. Escribir una historia no es fácil, su calidad ya la deciden los lectores, pues una vez publicado, el autor ya no es dueño de su criatura. Me atrevería a desgranarles el listado de los escritores/as de Puertollano, pero como son -somos-muchos prefiero no hacerlo por si se me olvida alguien.
Lo importante es que la Feria del Libro de Puertollano, sigue fiel a su cita con el apoyo de la concejalía de Cultura y , sobre todo, que ofrecerá a quienes se acerquen, obras de quienes han parido su historia. Por eso tendrán su día para la firma quienes hayan publicado en editoriales locales o provinciales que hay que ser generosos, para comentar los pormenores de su experiencia, sin artificios ni añagazas con la misma dignidad, o más, si cabe, de aquellos escritores mediáticos que multiplican ficticiamente el género.
Sin más rodeos: deje el producto literario nacional para otro momento, que tienen incontables, y en esta Feria del Libro de Puertollano compre cualquier obra firmada por algún paisano o paisana. Hay muchos y son muy buenos.
PD.- Acabo este alegato a favor de la Literatura local con este poema que rescato del tiempo:
Quiero un libro libre
Que libre batallas de libro
Quiero un libro libre
Que sobrevuele el mundo
Destejando cárceles
Quiero un libro libre
Que no me libre del bien
Quiero un libro libre
Como tu risa
Quiero un libro libre
Que no tenga fin ni horario
Quiero un libro libre viejo,
Viejo pero libre
Quiero un libro sin artificio
Pero con oficio
Que pese una libra de amor
Como tu corazón, libertario.








