Santos G. Monroy.- Oye que no falla la cosa y la historia se repite pese a los años y el lumbago crónico, y uno sigue viendo a esos buenos vecinos de Puertollano que entran en política y atraviesan el espejo del País de las Maravillas, caminan por las regiones celestiales sobre algodón de azúcar y subestiman su propia voz interior para ponerse en brazos de esas caras sonrientes que les recomiendan tan pomposas y tan seguras que se tiren por un barranco. Es tan grave esta dolencia que hasta implica conductas políticas suicidas, quién sabe si azuzadas por oscuros intereses de quienes, desde las covachuelas de las administraciones, quieren ser visires en lugar del visir o simplemente partirse de risa desde la seguridad de su puesto de funcionario.
Por no remontarnos más atrás (que podríamos, hasta los albores de la compra de los terrenos frente al cementerio) solo hace falta recordar lo que le pasó al PSOE de Puertollano con el inicio de las obras del emblemático Paseo del Bosque y la extensión de la Zona Azul al cerro de Santa Ana justo antes de las elecciones municipales. Pero oigan, están ustedes seguros de esta locura, si hasta parece un guión escrito por la oposición, les decía este pobre chico de Puertollano. Qué va niño, respondían, si lo dicen los señores que saben, venga, anda ya a la cama. Aquello acabó, claro, como el final de una tira de Mortadelo y Filemón, desde el superintendente Vicente hasta la señorita Ofelia, todos juntos en unión hasta darse el morrón.
Gracias a ese morrón llegó al poder el PP, que ahora se descuelga con una idea tanto o más peliaguda, confusa, no explicada lo suficiente dada su importancia para la salud sentimental de Puertollano y también, con un par, justo antes de otros comicios municipales: cambiar los grifos de la Fuente Agria, declarada Bien de Interés Cultural (nada menos), y poner válvulas o botones de cierre para «salvaguardar el caudal» ante la disminución que está experimentando la fuente en los últimos lustros.
Lo que dicta el sentido común es que un manantial natural no debiera taponarse ante el comportamiento siempre caprichoso de las aguas subterráneas y posibles cambios de sus propiedades organolépticas, es decir en nuestro gusto y olfato, y que si esta solución diera resultado más parecerá fruto de la suerte que acompaña al temerario. Pero en el PP de Puertollano debe haber quienes rumien que si no se hace nada con la fuente, Puertollano les pasará factura, y quienes barrunten que si con la fuente se hace algo, Puertollano también les culpará, y ahí andan perdidos sin tener muy claro si alfa es omega o viceversa, aunque yo para mi sayo pienso que siempre será mejor actuar a remolque de la madre naturaleza, y no adelantarse a ella pensando que eres más listo.
Algún zahorí y echador de cartas hay en Puertollano que en su día vaticinó con voz cavernosa que el día que la Fuente Agria se seque la ciudad desparecerá tragada por una sima abierta entre sus dos cerros, pero yo tiemblo más al pensar en lo que podría hacer la mano del hombre en muy pocas semanas: en la imagen de los caños sellados por un botón, silenciosos en la madrugada, sobre las rejillas y los peldaños resecos…
Hace unos meses le hice al alcalde la pregunta en estos mismos términos: alcalde, ¿de verdad tendrá usted los redaños de poner botones en la Fuente Agria antes de las elecciones? Me dijo muy seguro que sí, respaldado por técnicos y gente de ciencia, y aclaraba que en todo caso la medida siempre se podría revertir tras un periodo de pruebas.
Ahora no hace falta que nadie me diga niño anda vete a la cama, pero sí que me quedo turulato ante la trascendencia de esa decisión, al fin y al cabo política por mucho experto que opine, y con la frescura con que se ha tomado. Y paso al lado de la fuente, y me quedo mirando el agua y a mis paisanos trajinando botellas, y subo por el Paseo con una pregunta clavada en la frente: ¿Qué tendrá la política señor, pero qué tendrá la política…?










Se la cargan. Nuestra fuente agria se la cargan.
Con la mano de pintura ya estaba bien.
Las luces bueno está
Pero si nos la van a cambiar malo.
Yo me gusta sus escalones y su oxidado. Lo malo es el caudal
Venga Santos, escribe lo que te dice PSOE, que ya mismo te pagan la doble y tienes que hacer como que aportas algo
Vaya tontería de artículo. Menudo nivel señor Santos. Habrá que hacer algo. Recuerdo muy bien cuando les dió a algunos por estar todo el día en redes con el poco caudal, estudios para ver qué le pasaba al agua de la fuente, que si las obras del Hotel…
Y ahora que hacen «algo» preguntando a técnicos nos parece mal. Hay que tratar de solucionar los problemas antes de que se corte ese caudal. Para lo que seguro también tendrá las oportunas quejas de que no se ha hecho nada y se ha dejado morir la historia del pueblo.
El artículo es digno del oscurantismo y corrupto socialismo, el término «periodismo» la viene muyyyy largo Santos.
Desde luego te has coronado como la mayoría de las veces en este panfleto.
Hay que ver cómo os ponéis por agua oxidada